Cómo se realizan las pruebas de las nuevas esclusas

Se  verificó que la compuerta se desempeña correctamente

Pruebas

Desde el pasado 23 de junio de 2015 se realizan las pruebas de apertura y cierre de las nuevas compuertas del  proyecto de la ampliación del Canal de Panamá, que integran los sistemas mecánicos y eléctricos y los sensores de posicionamiento y velocidad.

Los ensayos de movimiento verifican los datos de posición, peso y flotación.

Ahora bien. ¿En qué consiste la puesta en marcha de las compuertas? Básicamente es integrar sus mecanismos de rodadura con el sistema eléctrico, mecánico y de control,  para que  todo en  conjunto funcione bien.

Hasta el momento se ha podido  verificar que las compuertas se desempeñan correctamente, pero nunca se habían puesto a funcionar a la vez.

En las pruebas se han  puesto en marcha los sistemas, primero por separado y luego en conjunto, para garantizar que las compuertas se abran en menos de cinco minutos, que es el tiempo que marca la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) para su funcionamiento, ya que es el requisito contractual para recibir  las compuertas.

La puesta en marcha la realiza el Grupo Unidos por el Canal (Gupc), con la ayuda de los subcontratistas especializados.

La mayor parte del equipo técnico es  puesto en marcha por los ingenieros que han participado con el Gupc en  la fabricación de los equipos, compuertas, mecanismo de control y  sistemas eléctricos en los últimos cinco años.

La  primera etapa consiste en   medir el agua dentro de las compuertas  para asegurar que  flote lo necesario y que  las 300 toneladas que debe pesar se mantenga en cada momento.

Luego se revisa que cada equipo por separado funcione adecuadamente y poco a poco se van integrando. En primer lugar el validador de frecuencia, que es el aparato eléctrico que actúa sobre el motor y que permite que la compuerta se mueva.

Cuando la compuerta se mueve a lo largo de los carriles, los  sensores le indican  al sistema de control donde está la compuerta.

Un  radar  colocado en la compuerta y otro en el  edificio permiten en todo  momento saber la posición exacta de la compuerta, mientras que los registros miden las vueltas que da  el motor.

Siguen los frenos que  permiten que cuando el movimiento termina la compuerta no se mueva. También están los cables y los sensores que se prueban por separado.

La ACP y el Departamento de Calidad  del Gupc aseguran que se hayan efectuado todas las pruebas  por separado.

El día antes de mover la compuerta un grupo de submarinistas realizan  una inmersión utilizando cámaras con  micrófonos incorporados, que permiten que  los ingenieros inspeccionen junto a  ellos las compuertas, señaló Sergi Ametller, encargado de Compuertas del  Gupc.

Tocan todo el perímetro de la compuerta para asegurar  que no existan  obstáculos, que los plásticos que hemos instalados no se hayan desplazados, que el carril esté limpio, y también aseguran que el movimiento para la entrada de  la compuerta al otro lado sea correcto, añadió.

Después queda por probar el movimiento en sí de la compuerta, y lo que se hace primero es un movimiento lento, el primer movimiento se hace en media hora, para garantizar  que no haya interferencia física. Luego que los sistemas en la compuerta se miden correctamente, se mide la carga, y se detiene  la compuerta con el sistema de emergencia para conocer  cuánto tiempo y qué distancia recorre la compuerta después de ser detenida.

Posteriormente vemos si existe vibración, un sonido o cualquier cosa extraña en ese primer movimiento y simulamos el funcionamiento de  la compuerta lentamente. El siguiente paso es aumentar la velocidad, pasando de 5 a 10 y 60 herzios que es la velocidad final que debe tener la compuerta, destacó Ametller.

La abrimos y cerramos en menos de esos cinco minutos que pide la ACP, luego por  seguridad, se prueba el botón de emergencia para que la compuerta se detenga, ajustamos los valores de alarma, las protecciones de emergencia y así termina la prueba de esa compuerta, indicó.

Lo que queda a partir de ahora es repetir este proceso en  todas las compuertas, que son ocho en cada lado del Canal de Panamá.

Se repetirá esa maniobra en  cada una de ellas, cuando una compuerta esté ya comisionada se puede proceder a inundar con agua a un nivel superior, cuando alcanza el  nivel superior la siguiente compuerta se puede poner en marcha, se prueba y se eleva nuevamente el nivel, y así paulatinamente probando y subiendo los niveles se llega hasta la cuota  de 27 metros, o  la altura que  tenga el lago en ese momento.

Paralelamente se lleva en marcha lenta la otra prueba fundamental de las compuertas,  que es revisar  que no bote agua cuando esté cerrada y que el agua que pase de un lado a otro esté por debajo de lo que marca el requisito contractual con la ACP.

Leoncio Vidal Berrío M.
lberrio@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia