¿Comparando peras con naranjas en los procesos de fusiones y adquisiciones?

No contamos con estadística nacional sobre el grado de conocimiento y el empleo de las NIVs en Panamá

Metallic apple and pear

Durante los años 60 y 70 se dio a nivel mundial una tendencia en la cual diversas entidades de carácter nacional desarrollaron normas de valoración para sus profesionales, lo cual a su vez impulsó la creación de Códigos de tica Profesional en algunos países. Estas iniciativas, inmersas en un esquema de globalización de los mercados internacionales, hizo evidente el requerimiento de desarrollar una normativa -de corte supranacional- que fuera ampliamente aceptada en el tema de valoración. De esta forma fue que en 1981 se creó The International Assets Valuation Standard Committee (Tiavsc), el cual en 1994 cambió su nombre a The International Valuation Standard Committee (Ivsc). Desde ese momento, el objetivo de dicha entidad ha sido básicamente el diseño, publicación y diseminación -entre países- de normativas de valoración (Ivsc, 2007). Estas Normas Internacionales de Valoración (NIV), como se les conoce, pretenden servir de referencia a cualquier profesional que realice valoraciones en cualquier parte del mundo, proporcionando orientaciones en temas específicos dentro de los que se puede mencionar la Valoración de Intangibles o la Valoración de Propiedad Mobiliaria.

Debe hacerse notar que a nivel mundial se ha dado un fenómeno de adopción acelerada de las Normas Internacionales de Información Financiera (Niif) derivado de una creciente necesidad de los usuarios de contar con informes de valoración los cuales estén sustentados por medidas consistentes y comparables de activos. En el caso de Panamá, la adopción de las Niif inició a partir del año 2005 y se ha expandido su uso obligatorio a través de las diversas entidades reguladoras (Superintendencias principalmente). Lo anterior, en consecuencia, ha creado sin lugar a dudas un ambiente de expectativa referente a la adopción de las NIVs dentro de los círculos de negocio panameños y empresas dedicadas a valoraciones.

La pregunta que puede surgir ahora en la cabeza del lector neófito en el tema es ¿Qué tienen de especial la metodología de estas NIVs respecto a otros posibles métodos de valoración? La respuesta es sencilla: Los criterios de valoración de las NIVs divergen de la tradicional visión basada en la aplicación de costos históricos para la valoración de activos, principalmente por el hecho de que fijan los valores de estos últimos, con base en los valores de mercado. Este tipo de valoraciones se construyen a partir de información específica del mercado mediante metodologías que persiguen reejar procesos deductivos de los participantes en esos mercados. Las valoraciones de mercado se realizan mediante estimaciones del mayor y mejor uso, o el uso más probable de los activos, mediante la aplicación del método del costo, comparación de ventas y/o capitalización de ingresos.  La definición de los anteriores está fuera del alcance de este artículo.

Dentro de las NIVs existen normativas específicas para valoraciones de Mercado (IVS1) y Valoraciones de Informe de Valoración (IVS3) por ejemplo. Una de sus grandes novedades es la emisión de normativas para valoraciones no relacionadas con Valores de Mercado (IVS2), las cuales no obstante, tienden a ser más difíciles de aplicar dado que emplean valores ajenos al mercado mismo, los cuales tienden a ser escasos. Sin embargo, la excepción a lo anterior es la Valoración de Negocios, en la cual se pueden ocasionalmente utilizar este tipo de valores. A manera de ejemplo, en el caso de España, según se reporta en un estudio, el empleo de valores ajenos del mercado en la valoración de intangibles es estadísticamente superior por los expertos que suelen valorar empresas grandes o cotizadas. Es así como la valoración de intangibles se convierte en uno de los mayores problemas que los valoradores deben enfrentar. Para este tipo de determinación de los valores de mercado se tiende a emplear con mayor frecuencia el método de descuento de ujos de caja. Ahora bien, en el caso de valoración de activos intangibles en ausencia de datos de mercado, existe una tendencia a emplear el valor de uso, por delante de otros valores tales como el valor de inversión o liquidación; donde este último ha sido históricamente el más empleado por expertos de empresas financieras. A manera de ejemplo, para el caso de España también, reportan en su estudio que la valoración de intangibles a través del descuento de ujos de caja es significativamente más frecuente en el caso de valoradores, quienes laboran para firmas financieras y globales de valoración, cuyo énfasis es el de grandes empresas con operaciones internacionales.

La nueva pregunta que puede estar surgiendo en la mente del lector es entonces: ¿Cuál es la preferencia metodológica para Valoraciones de Negocios de profesionales y firmas dedicadas a Fusiones y Adquisiciones (F&A) dentro del ámbito de negocio de Panamá? La respuesta desafortunadamente es inexistente, dadas las lagunas en materia de normativa internacional en el campo de investigación sobre valoración de empresas, y por lo cual no existe estadística oficial sobre el tema. Sin embargo, dada la tendencia globalizada de adopción de las NIVs podemos crear potenciales escenarios de cuál sería su empleo en un futuro cercano. Acá algunas razones

Las normas internacionales, cualquiera que sea su naturaleza: Gestión de calidad, gestión ambiental, seguridad ocupacional, responsabilidad social empresarial, carbono neutralidad, veracidad de la información financiera, seguridad informática, por mencionar sólo algunas; aparte de tener un valor intrínseco de ordenar y disciplinar sistemas/procesos/procedimientos dentro de las organizaciones; tienen la característica de servir como lengua franca para aquellos inmersos en un paradigma específico. A saber, dentro de un proceso de F&A, una NIV se convierte por ende en la lengua vernácula para que todos los actores puedan comunicarse a través no sólo de términos comunes y estandarizados, sino a través de una metodología técnico-financiera que permita hacer comparaciones de cifras de valoración en las mismas unidades de medida, es decir poder comparar peras con peras. Esta idea no es nueva, en especial por el hecho de que el desarrollo de las Niif ha sido concebido desde sus inicios para tal fin. Así, las NIVs vienen a complementar, en el devenir natural de ambientes de negocio cada vez más globalizados, estableciendo criterios de cómo realizar las valoraciones que las Niif´s enfatizan.

Como ocurre en el caso de cualquier norma- los interesados en la aplicación de la misma (los valoradores, en este caso particular) se someten a dicha normativa, bien sea por elección propia, exigencia legal reglamentaria, instrucción del cliente o de los futuros usuarios de la valoración y/o sociedades u organizaciones nacionales. Por supuesto en este punto anterior se pueden presentar opiniones divergentes acerca de su utilidad, las cuales podrían variar en relación a la experiencia del valorador, su ámbito de trabajo, tipo de organización a la que pertenece y/o tamaño de la empresa valorada.

Aunque como se mencionó, no contamos con estadística nacional sobre el grado de conocimiento y el empleo de las NIVs en Panamá, no podemos negar la inminente tendencia natural a su adopción en los próximos años, en especial por el hecho de que sin lugar a dudas estas normas comenzarán a ser percibidas por los expertos valoradores como normas de calidad técnico-financiera. Es probable que su adopción se convierta en una moda al inicio pero luego caiga bajo la sombrilla de un marco legal comunitario, tal como ocurrió con las Niif a partir del 2005. Es probable además que actualmente el empleo de las NIV sea muy escaso en ambientes de negocios donde se gesten F&As. No obstante, también es de esperar que el uso de normativas internacionales de tal envergadura tienda a manifestarse inicialmente y más significativamente en valoradores de mayor experiencia, expertos operando en ámbitos internacionales, en firmas globales de valoración, financieras y de tasación, enfocadas a F&A de grandes empresas. Así, el hecho de que las NIVs no sean en el hoy un referente habitual en la emisión de informes de valoración dentro de Panamá, no significa que su uso no vaya a difundirse en mediano y/o largo plazo. Su adopción a futuro es inminente en un ambiente de negocios cada vez más globalizado. ¿Está usted como valuador/experto/consultor preparado para su pronta adopción?     

Rodrigo Murillo
DBA(c) Gerente de Consultoría. Baker Tilly Panamá
Gabriel Holness, MBA. Socio Director. Baker Tilly Panamá

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