Comunicación y entrenamiento en la gestión de la adaptación al cambio empresarial

Comunicación y entrenamiento en la gestión de la adaptación al cambio empresarial
Por lo general los líderes cuando se encuentran frente a un proceso de cambio en el entorno laboral.| Cortesía

Como consultor profesional creo en la fuerza de acción de un líder y la importancia de sus acciones en la gestión de la empresa. A lo largo de mi carrera he visto cuánto afecta la percepción de la incoherencia entre discurso y la práctica. Esto puede ser un gran aniquilador de la credibilidad gerencial.

Por lo general los líderes cuando se encuentran frente a un proceso de cambio en el entorno laboral, su primera duda siempre es ¿cómo reaccionará mi equipo?, pasando desapercibido que, para un verdadero líder, la comunicación siempre será un arma poderosa y un aliado estratégico para llevar este “cambio” a un buen puerto.

Hace algunos años, cuando brindaba asesoría a una empresa en el proceso de implementación de cambios estratégicos en su unidad de negocios, noté que, pese a la buena intención del director, quien más allá de buscar resultados quería que el equipo supiera que confiaba en ellos en este proceso. Su cometido era dar el mayor apoyo posible a cada persona, ayudar, servir a cada uno de los líderes para que aprovecharan el cambio, usando la oportunidad para crecer en su carrera profesional. Sin embargo, no estaba logrando el compromiso necesario. ¿La razón? no utilizaba la comunicación como guía para un cambio y percepción favorable de sus subordinados, y asumió que el personal debía gestionar por sí mismos las nuevas acciones.

Había una necesidad de comunicar su apoyo a las decisiones del cuerpo gerencial, y que estaba anuente a los errores naturales de esta etapa. Con la correcta orientación, logró darse cuenta de que el uso de la palabra y otros canales de comunicación es más que necesario para fortificar las acciones de liderazgo. La comunicación y el entrenamiento jugaron un rol fundamental para que las personas se sintieran más seguras para arriesgarse y mejorar los procesos, apoyados en las nuevas directrices.

“La comunicación es poderosa, el mensaje adecuado inspira y ayuda a crear conexión y empatía entre un equipo. Primero logremos convencer con bases racionales y emocionales, generemos motivación y luego entrenemos a personas motivadas, en efecto cascada.”

En este sentido, las empresas deben moverse a crear historias, impactar a sus dependientes con relatos que generen emoción. Comunique claramente sus intenciones, e incluso sus sentimientos; y repita. Y entonces, entrénelos para afrontar el cambio. Que sus líderes sean los que den el ejemplo, entrenando al equipo. Esta cadena de acciones, frente a un escenario de cambio, disminuirá las especulaciones y sus acciones podrán confirmar la fuerza de su discurso.

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