Conectividad para todos… 5G, ¿brecha digital o vía de desarrollo?

Conectividad para todos… 5G, ¿brecha digital o vía de desarrollo?
La diferencia de velocidad entre las redes 3G y 5G alimenta todavía más las desigualdades que vemos hoy en día| Cortesía

Antes que el Mobile World Congress de Barcelona fuera cancelado el pasado mes de febrero debido a la propagación del virus COVID-19, muchos de sus  participantes iban a celebrar y debatir la ‘Conectividad Limitada’. Este concepto describe los avances que las tecnologías 5G están facilitando, incluyendo la revolución de la forma en que vivimos, la forma en que trabajamos y la forma en que nos relacionaremos los unos con los otros en el futuro.

Miles de millones de personas están ya conectadas a través de dispositivos móviles; y cuando este fenómeno se multiplica por la velocidad de los avances en las tecnologías emergentes, es percibido por algunos como la promesa de un futuro utópico, mientras que otros lo ven como parte de un futuro distópico. Hasta la fecha, aquellos que han ganado más con la conectividad móvil han sido los consumidores que se la han podido permitir. Sin embargo, el 5G no va a estar disponible para una gran parte de la población mundial hasta dentro de mucho tiempo. Por ejemplo, aquellos que viven en el África Subsahariana sólo tienen acceso regular al 2G, así que el 5G no es algo en lo que piensen demasiado a menudo.

Así, esta ‘conectividad limitada’, ¿crea una brecha digital o un dividendo digital? Estamos todos conectados y todos tenemos teléfonos inteligentes, pero pronto habrá una brecha digital entre aquellos países que tengan 5G y otros como Cuba, donde sólo recientemente se ha desplegado el 3G.

in Havana, Cuba, Wednesday, Nov. 14, 2018. (Photo/Desmond Boylan)

La velocidad, importa

La diferencia de velocidad entre las redes 3G y 5G alimenta todavía más las desigualdades que vemos hoy en día. Por ejemplo, el 3G funciona a una frecuencia de 2.1 Gigahercios y el 5G, a 95 Gigahercios. En términos de velocidad de descarga, el 5G es 300 veces más rápido, con una velocidad de unos 5 minutos por 500 megabytes usando 3G (apenas se descarga un vídeo de 1 hora), comparado con 1,5 segundos usando 5G.

El 5G también ofrece una cobertura más amplia, conexiones más estables, velocidades de subida y bajada más rápidas, y conectividad simultánea para múltiples dispositivos. Puede aplicarse a la salud, educación y transporte y tendrá un efecto exponencial y transformativo en la sociedad del futuro.

Mientras que esto es indudablemente beneficioso para naciones desarrolladas, ¿qué pasa con los países sin acceso a la infraestructura 5G requerida para desarrollar esas tecnologías? Imagina la diferencia de tiempo en procesar transacciones en Nueva York, frente a hacerlo en Tanzania. Simplemente, exacerba aún más la brecha entre las personas que viven en países desarrollados y aquellas que viven en países en vías de desarrollo.

El wifi llegó a Cuba en 2013, y, cuando los móviles de Cuba obtuvieron conectividad 3G fuera de los hoteles, etc., Cuba tuvo un acceso a Internet a lo grande. Ahora, Cuba tiene 1,400 puntos de acceso wifi, 80,000 hogares con acceso a Internet y 2.5 millones de cubanos ya pueden importar routers, registrar sus equipamientos y crear redes privadas de wifi conectadas a señales de la operadora estatal ETECSA, lo que significa que no tienen que seguir acudiendo a lugares públicos para conectarse a Internet.

 

in Havana, Cuba, Thursday, Nov. 15, 2018. (Photo/Desmond Boylan)

Al igual que en gran parte del mundo, particularmente en países en vías de desarrollo, la asequibilidad sigue siendo un problema. Por ejemplo, en Cuba, una hora de acceso a Internet cuesta 1 dólar, mientras que el salario promedio es de 50 dólares al mes. Esperamos que, a medida que más personas en países en vías de desarrollo se conecten a Internet, el coste del acceso siga bajando.

En Ding, queremos cambiar la narrativa: conectar a las personas sin tener en cuenta la geografía, la política, el género o la raza. La conectividad no es un lujo, es un salvavidas.

Para conectarnos con el poder transformativo de la digitalización, necesitamos trascender la política y centrarnos en la colaboración para crear una nueva narrativa que una a las personas en el viaje hacia la conectividad total.

Iniciar conversaciones de valor con socios comerciales y líderes políticos de diferentes tendencias para satisfacer la demanda de la conectividad ilimitada se conoce como “La Geopolítica del Interés Mutuo” (Ursula von der Leyen, Presidenta de la Unión Europea).

Nos vemos reflejados en la manera que damos forma a nuestro futuro digital en un mundo conectado, y espero que valoremos el interés humano, la igualdad y el desarrollo por encima de otras consideraciones.

Mark Roden
CEO
DING

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