Construcción, motor de la reactivación de la economía panameña

Construcción, motor de la reactivación de la economía panameña

Hasta el año 2019, la participación del sector Construcción en Panamá representaba el 16.2% del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual demuestra que es uno de los motores de crecimiento más importantes de la matriz productiva y cuya reactivación se espera con inversión y en alianza público-privada.

Estos aspectos, así como las tendencias de medición energética inteligente y las expectativas del mercado inmobiliario comercial en Panamá, se abordaron durante el Foro Reactivación de la construcción y su impacto económico, organizado por Capital Financiero y la plataforma Connectax, con el patrocinio de Erco Panamá y el apoyo de Tubotec S.A. y Hansgrohe.

Bajo la moderación de Hitler Cigarruista, director de Capital Financiero, intervinieron Roger Durán, economista y analista del Centro Nacional de Competitividad (CNC); Juan Camilo Ramírez, country manager de Erco Panamá y Danny Quirós, director de investigación de mercado para Centroamérica de Newmark.

Las cifras de una industria

Roger Durán, economista y analista del Centro Nacional de Competitividad (CNC), al analizar en una perspectiva general el crecimiento de Panamá, observa que ha disminuido desde un histórico 11.3% en 2011, hasta mantenerse en promedios de 6% y llegar al escenario adverso de la pandemia que contrajo en 8.5% el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre de 2021, de acuerdo con el último reporte oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).

La crisis a causa del coronavirus, afirmó, también evidenció diferencias estructurales como el tema de la pobreza y el empleo.

Aclaró, sin embargo, que Panamá ha sido el país que más crece en la región latinoamericana: mientras lo hacía en promedio de 6% antes de la pandemia, Latinoamérica se situaba en 2%.

Este buen desempeño económico se espera se mantenga en 2021, de acuerdo con las proyecciones de los organismos globales (Ver cuadro: Proyecciones de crecimiento económico de Panamá 2021), con expectativas entre 9.0% y 12.0%.

Fuente: CNC

Hasta el año 2019, indica el analista, la participación del sector Construcción en la economía representaba el 16.2%, lo cual demuestra que es uno de los motores de crecimiento más importantes de la matriz productiva.

La caída abrupta y signos negativos en 2020 y el primer trimestre de 2021 (contracción de 35.1%), es vinculante con los procesos de confinamiento que afectan a un sector que es presencial.

Al analizar hitos de la construcción en Panamá (ampliación del Canal de Panamá, Metro de Panamá, Cinta Costera, entre otras obras), destaca que es un sector con un marcado efecto multiplicador por cada dólar invertido, por el empleo y las actividades económicas conexas que apuntala como la venta de materiales.

Otro aspecto que demuestra por qué es un motor poderoso en el desarrollo económico, se refleja en el empleo: entre 2014-2020, hubo una pérdida de empleos (que se agudizó en pandemia) en la Construcción de 57,362 puestos de trabajo (-29.3%).

De acuerdo con el CNC, al evaluar las actividades económicas con mayor pérdida en la ocupación (relación agosto 2019-septiembre 2020), la construcción ocupa la tercera posición con 34,148 empleos menos, solo en ese lapso. Comercio (73,265) y el Agro (47,155) ocupan la primera y segunda posición, en cuanto a mayor pérdida en la ocupación.

En general, analiza Durán, el 2020 significó 30 años de retroceso en materia laboral, con cifras que no se veían desde épocas de marcados problemas políticos como la invasión.

Ante la realidad de un sector que genera prosperidad y empleo, desde el CNC observan varios desafíos para recuperar su protagonismo.

Entre otros, mantener la competitividad del sector, conservar la infraestructura actualizada, establecer una coordinación intergubernamental y simplificar los trámites.

Sobre el aspecto burocracia, citó que Panamá perdió 37 posiciones en el Índice Doing Business (BM), en lo referente al manejo de permisos de construcción, pasando de la posición 63 en 2015 a la 100 en 2020, por debajo de Singapur (posición 5), Chile (41), Costa Rica (78) y Colombia (89), con mejor desempeño en aspectos como tiempo de gestión, costos e índices de control de calidad.

Otros elementos a considerar es el recurso humano alineado con las necesidades del sector y el aumento de la productividad.

Al detallar el aspecto productividad, citó que cuando se analizan los factores que contribuyen al crecimiento del PIB, hay tres pilares: empleo, capital y productividad.

La productividad marcó tendencias negativas tanto en 2018 (-2.3% ) como en 2019 (-1.3%).

“Aunque tengamos inversiones, debe existir eficiencia, tanto en el sector construcción como en otras actividades, y esto se logra al mejorar la productividad”, subrayó.

Otros desafíos apuntan a la eficiencia y la eficacia en la inversión pública; inversión pública en infraestructura productiva, análisis de la rentabilidad social en los proyectos de inversión (por más pequeño que sea un producto se debe analizar su rentabilidad), retomar el crecimiento del sector y recuperar los empleos perdidos.

El analista confía que la reactivación de la inversión pública que se está proyectando, por vía de la Asociación Público Privada (APP), del mantenimiento vial y, en el ámbito inmobiliario, de la ley de Interés Preferencial y del Leasing, sean componentes que mejoren el empleo, activen el consumo, disminuyan el inventario inmobiliario y recuperen el protagonismo de la construcción como motor de la economía.

Hacia una medición inteligente

Juan Camilo Ramírez, country manager de Erco Panamá, empresa con la visión de descentralizar, digitalizar y descarbonizar la electricidad, con un planteamiento que supera la propuesta tradicional de solo instalar sistemas eficientes, opera en Colombia, Estados Unidos y Panamá.

Explicó que a la fecha han ejecutado más de 1,600 proyectos a nivel internacional, tanto en solar como en movilidad eléctrica, “lo cual nos ha permitido tener un conocimiento amplio” y claridad sobre el futuro que espera para este tipo de tecnologías.

Al analizar el mercado de la energía en Panamá, recordó que su comercialización está concentrada en tres compañías y en general “el mercado no posee alternativas para la selección de su comercializador”.

De manera positiva, desde el año 2013, Panamá comienza una estrategia para incentivar el uso de energías limpias con la Ley 37 del 2013 que establece un régimen de incentivos para “el fomento de la construcción, operación y mantenimiento de centrales y/o instalaciones solares”, además de créditos verdes por impulso del sector bancario y en general una política orientada a un cambio hacia la cultura sostenible.

Observa que insertar una visión de energía limpia en la construcción, además de disminuir los costos operativos a futuro, se corresponde con un público con una conciencia ambiental cada vez más activa.

Explica que en el caso de los PH se puede desde el principio ejecutar proyectos de energía solar en las áreas comunes y por esta vía disminuir la cuota de administración.

Pero además de las soluciones estructurales, Erco trabaja en lo que considera es el mayor avance en la digitalización de la energía: La denominada Medición Inteligente (AMI), la cual genera “gran oportunidad en el uso de los datos y la participación de los usuarios”.

Ocurre, analiza, que a la fecha el único momento para tomar acción con respecto al consumo de energía, es cuando llega el recibo, es decir, un mes después.

El planteamiento de esta digitalización consiste, con dispositivos móviles, basados en datos, recibir notificaciones cada cinco minutos, que permitan a la persona detectar un consumo anormal y actuar de inmediato.

Incluso, este sistema da a conocer la huella energética de aparatos que suman a la factura de energía: nevera, aires acondicionados o televisores.

Anunció que este proceso se comenzará a probar en Panamá y se espera entrar con esta tecnología en 2022 en apoyo al ahorro en el consumo.

Tendencias del mercado inmobiliario panameño

Danny Quirós, director de investigación de mercado para Centroamérica de Newmark, conversó acerca de las tendencias del mercado inmobiliario comercial panameño.

La data corresponde a un estudio de Newmark, de junio 2021.

Analiza que el mercado de oficinas se encuentra en recesión, en particular luego de un ingreso excesivo de oferta que llevó al país a contar con excedentes en metros cuadrados y, sin embargo, con un comportamiento atípico: los alquileres no bajaban.

Entre 2019 y 2020 el mercado ingresó en una fase de recesión que ha afectado el arrendamiento.

De hecho, el informe indica “una mayor motivación por parte de los propietarios de inmuebles en busca de retener a sus inquilinos actuales, dados los altos niveles de disponibilidad presentados durante los últimos tres años, esto mediante la negociación de las condiciones contractuales”.

Entre otras tendencias o cambios proyectados para 2021-2022, se perfila mudanza a otros inmuebles,  por deterioro de la infraestructura o por buscar mejores prestaciones.

Incremento de la disponibilidad por el teletrabajo. Advirtió que habrá un modelo mixto (casa-oficina), por lo cual los espacios no quedarán vacíos, además, encuestas aplicadas a varias empresas determinan que el teletrabajo funcionó bastante bien, pero después de seis u ocho meses,  empresas han hecho sondeos y algunos colaboradores redujeron su rendimiento; existe un tema de seguridad cibernética y de infraestructura de conexión de ancho de banda.

Por otra parte, las multinacionales que operan en el país, necesitan funcionar en espacios de oficinas.

Incluso, desde el punto de vista psicológico, una encuesta aplicada a 16,000 personas en Estados Unidos, determinó que más del 80% ya quería volver a la oficina porque en casa no se tienen las condiciones adecuadas.

Otro escenario que se observa en la ciudad de Panamá, es una leve reactivación en la demanda: Empresas que están pensando en volver o en reactivarse.

La investigación señala que para el cierre de marzo 2021, existía un inventario del mercado de oficinas de 1,753,541 metros cuadrados de área arrendable, es decir, 1.13% más con respecto al mismo periodo de 2020.

“En cuanto a la tasa de disponibilidad de todo el mercado, este indicador se estableció en 30.60% y refleja los excesos cometidos en la creación de nueva oferta durante la fase de expansión, la retención en los precios durante la fase de la sobreoferta y el impacto de la pandemia en una etapa recesiva en la que la demanda paralizó su actividad”.

El experto analizó que la tasa de disponibilidad en Panamá es la más alta en la región, debido a este exceso de oferta.

Sin embargo, señaló, a la fecha no hay proyectos de oficinas en construcción y es bueno para equilibrar los precios. En tres o cuatro años debe entrar en una fase de recuperación.

Con respecto al precio promedio de alquiler listado “para el primer trimestre” del 2021 fue de $15.19 “por metro cuadrado por mes; mientras que el precio de cierre para este mismo periodo fue de $14.60 por metro cuadrado por mes, posterior a las negociaciones”.

Afirma “que ya para este periodo los precios están tocando fondo. No deberían bajar más”.

En el caso del mercado industrial, mostró mayor actividad porque empresas como supermercados o farmacias se quisieron abastecer, así que las bodegas mostraron una demanda superior.

Muchos inmuebles, además, se construyen en la medida de las necesidades del usuario por lo cual la tasa de disponibilidad no tiene grandes modificaciones, con un nivel histórico de 7.96% de disponibilidad, indicador que considera sano.

En general, para el resto del 2021 el informe estima que la industria logística “y actividades de valor agregado se mantengan en niveles positivos de ocupación”, como parte de la reactivación gradual del país y un escenario pospandemia.

Violeta Villar Liste
[email protected]
Capital Financiero

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