Construcción sostenible, un compromiso inaplazable

Construcción sostenible, un compromiso inaplazable

La inversión de un edificio Leed es recuperable en cinco años

El calentamiento global ha llevado a la ciudadanía a tomar medidas y cambiar hábitos para salvar los ecosistemas. Se conoce que el período del calentamiento actual comenzó en el año 1690 pero que se agudizó con la llegada de la era industrial, que se inició en 1850 y ha venido complicando la situación desde hace más de un siglo.
Uno de los sectores que produce más bióxido de carbono atmosférico es la industria de la construcción, por el uso de tóxicos que afectan seriamente al ecosistema; sin embargo, esta industria, como muchas otras, se ha propuesto mitigar esa debilidad y eso ha dado paso a la construcción de edificios verdes, más amigables con el medio ambiente. Y Panamá, como otros países de América Latina, ha empezado a recibir ya algunas olas de esa nueva generación de construcciones sostenibles.
En busca de los ejemplos más destacados de la región, Capital Financiero viajó a Medellín, Colombia, una de las urbes latinoamericanas que ha ganado prestigio por sus esfuerzos por preservar el medio ambiente y que recientemente fue calificada como la ciudad más innovadora del mundo por el Urban Land Institute.
Conocer una ciudad donde, a la hora de tomar decisiones, la preservación de los árboles, los ecosistemas y las áreas verdes pesan más que los beneficios económicos de cualquier proyecto de construcción, permite renovar las esperanzas en el futuro.
Pero en Medellín no es suficiente con preservar el ecosistema y aplicar estrictas leyes para garantizar esto, también están estudiando diferentes métodos para desacelerar la rápida evolución del calentamiento global que atenta contra la vida de todos.
En las inmediaciones de la Universidad EAFIT de esta ciudad, por ejemplo, se lleva a cabo una investigación exhaustiva con el objetivo de capturar la mayor cantidad posible de dióxido de carbono (CO2) que se pueda generar.  La ingeniera Ana Cárdenas pertenece al grupo de científicos que realiza esta investigación y señaló que el estudio contempla copiar de la naturaleza la fotosíntesis utilizando microorganismos, conocidos como microalgas, para capturar la mayor cantidad de CO2.
Cárdenas explicó que el estudio se está realizando desde el año 2009 y en ese tiempo se han analizado 32 algas, de las cuales cinco han arrojado resultados positivos. Se esperar culminar la investigación en el año 2018 y alcanzar la meta trazada, que es bajar el porcentaje actual de afectación al ecosistema.

¿Qué requiere nuestra ciudad para ser sostenible?
El Panama Green Building Council (PGBC) forma parte del World Green Building Council, que es una unión global de consejos nacionales que fomenta el mercado de la construcción verde.
Su director ejecutivo, Roberto Forte, señaló que en busca de lograr una ciudad  sostenible es necesario reglamentar técnicas que impulsen el uso de aislantes en techos y paredes, el diseño arquitectónico sostenible y bioclimático, así como la ventilación pasiva y el uso de luz solar (natural).
También se debe promover el reciclaje y desarrollar la infraestructura para esta actividad en toda la ciudad.  Una ciudad sostenible disminuye el consumo de los recursos (agua, energía, materiales, etc.) a través de la reducción, reciclaje y reutilización de los mismos, de la implementación de tecnología eficiente y de la concientización de la población sobre el uso responsable de dichos recursos.
El ingeniero Willian Holness, especializado en construcción verde, agregó que para lograr este objetivo se requiere crear conciencia, educar y tomar las acciones pertinentes. Esto puede tomar de unos cuantos años a varias décadas en la medida en que el sector público, privado y la ciudadanía en general se comprometan en la evolución hacia un país más sostenible.
En cuanto a la rentabilidad de los edificios verdes o Leed (Leadership in Energy and Environmental Design), Holness explicó que si bien es cierto, crear este tipo de edificios requiere de procesos de diseño y construcción adicionales a los tradicionales y una inversión inicial mayor, los ahorros en agua y energía que prosiguen hacen que esta inversión se recupere en un plazo que, dependiendo de la magnitud y las medidas implementadas en el proyecto, se estima en un promedio de cinco años.
Por su parte, el director ejecutivo de PGBC, señaló que construir implementando criterios y estándares de sostenibilidad como los que promueve la certificación Leed, es rentable, pues los ahorros en compra de equipos de acondicionamiento de aire (por ser mejor diseñados y más eficientes),  el ahorro en energía y agua por el uso de tecnología innovadora y eficiente, y diseños sostenibles, generan ahorros durante toda la vida útil del proyecto.
La United Nations Environment Programme (UNEP) establece que los esfuerzos en el tema de la sostenibilidad deben ser enfocados en las ciudades, ya que en la actualidad las ciudades ocupan el 3% de la superficie de la tierra, producen 50% de los residuos globales, generan entre 60% y 80% de los gases de efecto invernadero y consumen el 75% de nuestros recursos naturales.
Además, se espera que para el año 2050 el 80% de la población mundial viva en ciudades.

Manuel Robles Quintero
mrobles@capital.com.pa
Capital Financiero

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