Continúa el lento crecimiento

Continúa el lento crecimiento

Nuestro supuesto principal es que la FED siga subiendo las tasas de interés este verano, pero de forma muy cauta, y que el BCE y el BdJ mantengan sus tasas de interés negativas y prosigan con su flexibilización cuantitativa

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Los indicadores económicos mundiales han comenzado a mostrar signos de estabilización en las últimas semanas, entre los que destaca la mejoría de los datos de China. El repunte de los precios del petróleo sugiere también que la demanda mundial se está estabilizando, aunque parte del mismo guarda relación con la disminución de la oferta de crudo de esquisto estadounidense. La subida del petróleo también ha servido para reducir el temor de los mercados a que la inflación llegue a ser excesivamente baja, así como la preocupación por la posible desestabilización de las economías productoras de crudo. 

La economía estadounidense debería remontar 

Según los distintos trackers del Producto Interno Bruto (PIB), la economía estadounidense parece haberse estancado en el primer trimestre de 2016, después de un cuarto trimestre de 2015 que tampoco fue bueno. Los principales problemas siguen siendo la ampliación del déficit comercial, el empeoramiento del crecimiento en el consumo, y la continuidad del ajuste de existencias. No obstante, teniendo en cuenta que el empleo y los salarios siguen aumentando, consideramos que el crecimiento debería mejorar en los próximos trimestres. Con todo, aunque la confianza de los consumidores sigue siendo elevada, el avance del PMI manufacturero de abril sugiere que el repunte de las encuestas empresariales registrado en marzo podría no ser muy sólido.

Así, el panorama para la Reserva Federal estadounidense (FED, por sus siglas en inglés) resulta complejo, ya que los datos de actividad son dispares y las previsiones de inflación son débiles, por una parte, pero el mercado laboral sigue mejorando, la inflación subyacente prolifera en cierta medida, y los mercados financieros parecen estar apaciguándose, por otra. Si la FED tiene en cuenta solamente la situación de su país, estaría justificada una subida paulatina de las tasas de interés durante el verano, en nuestra opinión. Pero, si la economía mundial no gana impulso, la FED podría tener que posponer hasta septiembre, por lo menos, sus nuevas subidas.

Los últimos datos de la zona euro reflejan solidez general 

Entre los países industrializados, la zona euro se muestra robusta, en nuestra opinión. Cabe destacar que la encuesta sobre crédito bancario realizada en abril por el Banco Central Europeo (BCE) apunta a que las entidades siguen flexibilizando las condiciones de sus préstamos a empresas. Aunque la confianza de los consumidores se ha debilitado en cierta medida en los últimos meses, el crecimiento de las ventas al por menor se ha mantenido comparativamente sólido.

Salvo que se produzcan inesperadas conmociones negativas, el PIB de la zona euro debería seguir creciendo a una tasa trimestral del 0,3%0,4% en 2016. La tasa de desempleo, consiguientemente, seguiría bajando paulatinamente, mientras que la inflación subyacente posiblemente fluctúe solo horizontalmente.

Por ello, nuestra previsión es que el BCE no introduzca nuevas medidas de flexibilización monetaria hasta septiembre, momento en que podría esperarse una prórroga de su programa de compras de activos. Sin embargo, es improbable que el regulador vuelva a bajar las tasas de interés, salvo que el euro se revalorice significativamente, cosa que no esperamos que suceda.

Moderación de los datos de Japón y estabilización de los de China

El Banco de Japón (BdJ) se ve de nuevo ante una indeseada revalorización del JPY. Por ello, prevemos que el BdJ deba anunciar nuevas medidas de flexibilización en su reunión del 28 de abril. El crecimiento económico en lo que llevamos de 2016 ha sido decepcionante, y el reciente terremoto ha supuesto una nueva perturbación del crecimiento a corto plazo. Las primeras indicaciones ofrecidas en la ronda de negociaciones colectivas de este año han resultado decepcionantemente bajas, lo que hace que el objetivo de inflación fijado por el BdJ se aleje todavía más.

La aparente estabilización de los datos económicos de China

En el primer trimestre se han apaciguado los temores del mercado sobre su posible deceleración brusca. Esperamos que esta estabilización se prolongue durante el segundo trimestre, pero comience a disiparse a medida que avance el año, según vayan atenuándose los efectos de las políticas de estímulo. Para atajar esta tendencia, será crucial introducir nuevas medidas de estímulo monetario mediante la reducción de las tasas oficiales y de las exigencias sobre ratios de reservas.

Björn Eberhardt
Head of Global Macro Research bjoern.eberhardt@credit-suisse.com Credit Suisse Bank 

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