Creación de empleos formales es una prioridad

El acceso a los servicios, la educación de calidad y la generación de ingresos propios son la salida a la pobreza

En una economía que mantendrá un alto ritmo de crecimiento por los próximos años y en medio de grandes expectativas por el inicio de operaciones del Canal ampliado a mediados del 2015, persiste el gran desafío de crear empresas formales que generen los empleos de calidad que requiere la población a fin de cubrir sus necesidades básicas insatisfechas, porque aunque el desempleo marca 4%, de las 1.621.139 de personas que están laborando en Panamá hoy en día, más de 400.000 tienen trabajos informales.
Los retos también apuntan a establecer políticas de igualdad e inclusión para que la población tenga acceso a servicios universales como salud, agua potable, saneamiento y una educación de calidad que permita un desarrollo sostenible, coinciden los expertos consultados sobre el tema.
La directora de la Unidad del Banco Mundial para el desarrollo del sector privado en América Latina y el Caribe, Marialisa Motta, destacó que si bien en América Latina y en el caso concreto de Panamá se ha registrado un crecimiento más inclusivo producto de políticas fiscales, económicas y sociales, también hay que considerar que a la región le falta contar con empresas más productivas.
Motta sostuvo que el gobierno de Panamá tiene muchas tareas pendientes para simplificar los trámites burocráticos, mejorar las funciones que realiza en sus aduanas y aprobar marcos regulatorios para garantizar un clima de negocios óptimo con miras a promover más inversiones y fomentar la apertura de nuevas empresas, en especial pequeñas y medianas, que son las más afectadas por la burocracia.
A diferencia de años anteriores, cuando las economías de Europa, Asia y Estados Unidos impulsaban el crecimiento de América Latina, en estos tiempos le toca a la región mover sus propios motores de crecimiento; es decir, que las empresas logren ser más competitivas ya que en la actualidad la mayoría sólo llega al 50% de productividad que registran las empresas estadounidenses, destacó.
En el caso particular de Panamá existe una brecha muy grande entre el desarrollo que han logrado los sectores logístico, financiero y bancario, y la menor productividad que experimentan otros sectores como la agricultura y la industria.
Sobre los trámites burocráticos, refirió que en países como Nueva Zelanda abrir una empresa tiene un costo promedio de $150 y toma un día de trámite, mientras que en Panamá iniciar una empresa puede costar $14.000 y tomar más de dos meses.
No  obstante, gracias al nuevo sistema del Registro Público   y al portal Panamá Emprende se ha reducido el tiempo de apertura.
A  juicio de Motta esto limita la capacidad de emprendimiento, sobre todo para las pequeñas y medianas empresas, a las cuales el costo de inversión y de los trámites les causa mayor efecto.
Igual sucede con los trámites aduaneros, ya que aunque el sistema logístico es bastante ágil aún se presentan cuellos de botella que alargan los procesos y los hacen más costosos.
Este enfoque es compartido por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), que en su informe Equidad e Inclusión social en América Latina destaca la necesidad de desarrollar políticas de equidad e inclusión social que generen un ambiente de paz y cohesión social, generar las condiciones apropiadas para la inversión y crecimiento a través de la estabilidad macroeconómica, lograr el equilibrio ambiental y estimular la productividad, la competitividad y la agregación de valor en la producción.
Claramente los subsidios no son suficientes para salir de la pobreza. La salida de la pobreza depende de la generación de ingresos y, por eso, en últimas, de la educación y el empleo, expresó el economista José Antonio Ocampo, uno de los autores del informe.
En opinión del presidente de la Cámara de Comercio, José Luis Ford, las cifras oficiales de la Contraloría General de la República hablan de que ha habido una disminución en los indicadores de pobreza total y pobreza extrema, a la vez que ha habido un incremento en los índices de población ocupada. Sin embargo, gran parte de esta población ocupada tiene empleos informales.
Por ello aseguró que es indispensable continuar trabajando en la modernización del sistema educativo en todos sus niveles, desde educación temprana y escolar hasta universitaria y técnica, de manera que los panameños tengan mayores oportunidades de acceder a trabajos de mayor calidad y mejor remunerados en un mundo cada vez más competitivo.
Considera igualmente importante promover la cultura emprendedora desde la niñez y juventud.
La situación no es ajena al gobierno. La secretaria de Asuntos Económicos y Competitividad del Ministerio de la Presidencia, Kristelle Getzler manifestó que las reformas del clima de inversión ayudan a fomentar la creación de empleo formal, el espíritu empresarial y la productividad.
En un análisis del economista Eduardo Ortíz, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se resalta que la desigualdad disminuyó tanto en economías con alto crecimiento Chile, Panamá y Perú como en aquellas con una expansión de moderada a baja Brasil y México; y disminuyó tanto en países gobernados por la izquierda Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Venezuela como en aquellos con regímenes de centro-derecha México y Perú.
La evidencia apunta a una mejor distribución tanto de las transferencias como de los ingresos provenientes del trabajo; sin embargo, no podemos seguir dependiendo del milagro de las transferencias públicas progresivas, señaló.
Los estudios sobre Compromisos para la Equidad han mostrado que buena parte del gasto social tiene efectos nulos o regresivos, evidenciando un espacio central para la reforma. Mejorar el impacto distributivo del gasto e invertir en calidad educativa, sin duda contribuirán a que el descenso de la desigualdad regional siga siendo una constante en la región, destacó Ortíz.
A estas voces se suma la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica Especial de América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena al indicar que el desafío es generar empleos de calidad en el marco de un modelo de desarrollo orientado a la igualdad y la sostenibilidad ambiental.

Darsy Santamaría Vega
dsantamaria@capital.com.pa
Capital Financiero

Más informaciones

Comente la noticia