Crecimiento del PIB de América Latina en el primer trimestre: La contracción que nunca sucedió, advierte S&P

Crecimiento del PIB de América Latina en el primer trimestre: La contracción que nunca sucedió, advierte S&P

Los reportes del Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre de América Latina, publicados durante las últimas semanas, sorprendieron por reflejar una tendencia al alza. Según las encuestas de consenso realizadas a principios de este año, se esperaba que varias economías se contrajeran en términos trimestrales; en el caso, ninguna de las principales economías de la región se redujo en comparación con el cuarto trimestre del año pasado.

Así lo reveló un estudio de la calificadora de riesgo Standard & Poor’s (S&P), según el cual el crecimiento del PIB en las seis principales economías latinoamericanas se expandió 6% en términos trimestrales anualizados en el primer trimestre de 2021, luego de crecer 17% en el cuarto trimestre de 2020.

De acuerdo con S&P, de este desempeño regional se pueden sacar varias conclusiones sobre este desempeño sobresaliente a partir de los datos. En primer lugar, que los sectores de servicios se están volviendo más resilientes a la evolución desfavorable de una pandemia; esta es la razón principal de la sorpresa al alza en el crecimiento del PIB del primer trimestre.

En segundo lugar, que el repunte de los precios de las materias primas ciertamente está ayudando a la región, pero no es la razón por la que el PIB fue más fuerte de lo esperado. Y tercer lugar, que nada ha cambiado para modificar las expectativas de crecimiento a largo plazo de la región: El crecimiento del PIB convergerá a su bajo normal de 2%-3% en promedio en los próximos años, debido principalmente a la baja e ineficiente inversión.

Comenzando por los servicios, en América Latina el sector se expandió una mediana de 9% en términos trimestrales anualizados en el primer trimestre de 2021, tres puntos porcentuales por encima del crecimiento del PIB. Diferente a las expectativas de que un aumento en los nuevos casos diarios de COVID-19 a niveles récord en ese momento, combinado con medidas de cierres adicionales en algunos países, daría como resultado una desaceleración más aguda en el sector de servicios.

La lección aprendida aquí es, señala el estudio, que los hogares y las empresas de la región se están adaptando rápidamente a vivir en una pandemia: Más compras en línea, más compras al por mayor y, en general, más cómodos para reanudar una vida “normal” incluso ante las incertidumbres relacionadas con la pandemia. Sin embargo, para tener un crecimiento constante en los sectores de servicios, la dinámica del mercado laboral debe mejorar.

Agrega que los servicios se han beneficiado de las medidas de estímulo, como las transferencias directas de efectivo y el seguro de desempleo, pero a medida que se eliminen gradualmente, el crecimiento saludable del consumo dependerá más de la mejora del empleo. Los niveles de empleo en la economía típica de América Latina todavía están entre un 5% y un 10% por debajo de los niveles pre pandémicos, las tasas de subempleo siguen siendo altas y el progreso en ambos indicadores se ha ralentizado en los últimos meses.

Por lo tanto, advierte S&P, el avance en la vacunación será la clave para crear más empleo al permitir que más sectores se abran y vuelvan a su plena capacidad. Pasando al impacto de las materias primas en el crecimiento.

América Latina se beneficia claramente de los precios más altos de las materias primas, especialmente cuando están impulsados por la demanda, a través de las exportaciones y la inversión.

Sin embargo, agrega, los precios de las materias primas han estado subiendo desde el segundo trimestre de 2020 y S&P, con la mayoría de los otros analistas, ya esperaba un sólido desempeño de las exportaciones en el primer trimestre de 2021, así que aquí no hay nada nuevo o inesperado.

De hecho, en algunos casos los datos del PIB relacionados con las materias primas sorprendieron a la baja, como en Chile, donde los volúmenes de exportación de cobre en realidad disminuyeron en el primer trimestre de 2021, en medio de interrupciones en el suministro relacionadas con la pandemia.

No obstante, el documento advierte que si bien el arrastre más fuerte de la expansión en el primer trimestre ciertamente ejerce una presión al alza sobre nuestra proyección de crecimiento del PIB para 2021 para América Latina, actualmente en alrededor de 5%, no cambia nuestras expectativas de crecimiento a largo plazo.

América Latina tiene un problema de baja productividad, impulsado por bajos niveles de inversión fija, que ha promediado menos del 1% en la última década (frente al 5% en el resto de los mercados emergentes), y una inversión ineficiente (una unidad de inversión en promedio rinde un 50% menos del PIB que en el resto de los mercados emergentes).

La pandemia de COVID-19 no ha cambiado eso y, de alguna manera, las expectativas de inversión parecen más débiles después de la pandemia debido a la creciente inestabilidad política y social en la región, por  lo, la expectativa del PIB posterior a la pandemia para la región, de S&P, sigue siendo un crecimiento promedio en el rango de 2% a 3%, que es aproximadamente la mitad de lo que crecen en promedio otros mercados emergentes importantes.

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