Crecimiento, demanda agregada e inflación

Crecimiento, demanda agregada e inflación

Panama city

Panamá está condenada al éxito, esta afirmación parece que no se puede refutar pues a pesar de los aciertos y desaciertos de la clase política que ha gobernado el país los últimos 25 años, la realidad es que la economía ha experimentado un crecimiento sostenido que ha generado mayor bienestar y mejor calidad de vida para todos los panameños.

Sin embargo, hay que admitir que ese crecimiento se ha acelerado en las últimas dos administraciones gubernamentales (Torrijos y Martinelli) debido al incremento del presupuesto de gastos del Estado y a la ejecución de importantes obras de infraestructura pública, a lo que se sumó la ejecución del proyecto de ampliación del Canal de Panamá, valorado en $5.250 millones.

Por mencionar algunas, sin un orden determinado ni hacer mayores juicios de valor, podemos recordar el proyecto de Saneamiento de la Bahía de Panamá, las tres fases de la Cinta Costera, la ampliación del Aeropuerto Internacional de Tocumen, la construcción de la Autopista Panamá-Colón, la ampliación de la carretera Divisa-Chitré, el desarrollo de la Cadena de Frío y la reconstrucción de la autopista Arraiján-La Chorrera.

Estas iniciativas públicas se sumaron un gran número de iniciativas del sector privado como el desarrollo del Área Económica Especial Panamá Pacífico por parte de la empresa London & Regional, la ampliación de los puertos de Balboa y Cristóbal por parte de Panama Ports Company (PPC) y del puerto de Manzanillo por parte de Manzanillo International Terminal (MIT), la construcción de Westland Mall por parte del Grupo Los Pueblos y del complejo turístico Soho por parte de Grupo Wisa, el desarrollo de la hidroeléctrica Chan I por parte de AES Panamá y el inicio de las obras del proyecto Cobre Panamá, valorado en más de $6.000 millones y que es ejecutado por el empresa de capital canadiense Minera Panamá. 

Se trata de una lista de proyectos que, cada uno por sí mismo, sin duda alguna serían la envidia de cualquier otro país de Centroamérica y el Caribe.

Paralelamente el país logró atraer a más de 100 empresas multinacionales, las cuales han optado por establecer en Panamá sus sedes regionales para América Latina, lo que implicó el traslado de miles de ejecutivos de alto perfil a nuestra economía, generando un fuerte incremento en la demanda de bienes y servicios para consumidores de alta gama, lo que a su vez se ha convertido en un imán para el arribo de  marcas de lujo al mercado local.

En este escenario, no es extraño que el índice de desempleo que históricamente se mantenía en doble dígito se redujera a menos de 5%, lo que los economistas consideran como pleno empleo, mientras los salarios se incrementaron significativamente en la medida en que las empresas locales enfrentaban una mayor competencia de nuevos actores y de  las multinacionales a la hora de reclutar el poco talento disponible en el mercado laboral.

Todos esos elementos han sido sin duda positivos, sin embargo, no debemos olvidar que especialmente en el último quinquenio el incremento del gasto público y el desarrollo de algunos proyectos de gran envergadura generaron una demanda agregada que a juicio de algunos especialistas sobrecalentó la economía, lo que se tradujo en un incremento sin precedentes de la inflación, impulsado por un aumento desmesurado en el costo de la canasta básica familiar.

Ante esta experiencia, lo aconsejable es continuar desarrollando los proyectos que el país requiere para mantener un ritmo de crecimiento sano, que garantice el incremento de la demanda de mano de obra y el crecimiento sostenido de los salarios, pero sin repetir los errores del pasado en cuanto a la demanda agregada que pueden representar para una economía en desarrollo la ejecución de grandes proyectos gubernamentales.

Se trata pues de ejecutar las obras al ritmo que el país requiere para evitar un sobrecalentamiento de la economía y un nuevo incremento en la tasa de inflación. El país tiene las condiciones para hacerlo, el combustible ha bajado de precio y el control de precios de emergencia sobre 22 productos de la canasta básica ofrecen una buena base para mantener bajo control la inflación, pero si a esto le sumamos la prudencia en la ejecución del plan de inversiones de $19.488 millones diseñado por la actual administración, sin duda los panameños sentirán a más corto plazo los beneficios del crecimiento económico que experimenta el país.     

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