Crisis de la construcción impacta desempeño económico y recaudaciones fiscales

Crisis de la construcción impacta desempeño económico y recaudaciones fiscales
La ministra de Economía y Finanzas, Eyda Varela de Chichilla, conversó con Capital Financiero| Cortesía

La economía panameña creció menos de 4% durante el primer trimestre, lo que agravó el déficit fiscal y la caída del consumo, así definió la ministra de Economía y Finanzas, Eyda Varela de Chichilla, la situación económica y financiera del país en una entrevista exclusiva con Capital Financiero en la que hizo un balance de la gestión de la Administración saliente y de la situación que encontrará el nuevo gobierno que encabezará el  presidente electo, Laurentino Cortizo.

Sin embargo, aclara que  esta situación es el resultado tanto de factores externos como de fenómenos que se registran a nivel local, destacando, entre ellos, el impacto en la economía, comercio mundial del conflicto comercial existente entre Estados Unidos (EU)  y China, así como a la huella negativa que dejó la huelga de casi un mes que protagonizaron el año pasado los trabajadores de la construcción, ya que el conflicto laboral no sólo  golpeó duramente a ese sector, sino que se tradujo en una tasa de crecimiento por debajo de las estimaciones iniciales para el 2019 de 3.7%.

A lo que hay que sumar el aumento del desempleo, una merma en el consumo y en una caída de las recaudaciones fiscal.   

Por otra parte, Varela de Chichilla admite que el déficit fiscal supera actualmente el  2% establecido en la Ley de Responsabilidad Social Fiscal (Lrsf), alcanzando al cierre del mes de abril $1,497 millones, lo que equivale al 2.1% del Producto Interno Bruto (PIB) Nominal estimado para el cierre de 2019 y que la actual administración le dejará al gobierno entrante una cartera de obras de infraestructura, que sin contar con la Línea 3 del Metros de Panamá, que no está licitada, supera los $6,000 millones.

-¿Cuál es la situación económica del país en este momento?
-Este año estimamos un crecimiento de 6%, esa fue la estimación presupuestaria, con una inflación de 0.9%, sin embargo, en el primer trimestre consideramos que el crecimiento del PIB estará cerrando arriba del 3%, pero no llega al 4%, todavía estamos en etapa de revisión de estas cifras, pero el número es un poco bajo, por lo que las estimaciones de crecimiento para este año se han revisado a la baja, a 5.3%.

“Obviamente, en lo que va del primer semestre del año todavía vemos reflejado el impacto negativo de la huelga de casi 30 días que se registró el año pasado en la construcción, uno de los sectores que más impacta en el desempeño económico y las recaudaciones fiscales. Por ejemplo, en lo referente a los ingresos fiscales, en las declaraciones del Impuesto Sobre la Renta, hasta el mes de abril, se observa una cifra significativamente menor a la estimada el año pasado, especialmente en las empresas constructoras, del sector inmobiliario y del comercio al por menor.

“Igualmente, este año hay fenómenos externos que nos están afectando y prueba de ello es que la mayoría de los organismos internacionales han revisado a la baja sus proyecciones de crecimiento de la economía mundial y de América Latina, argumentando entre otras realidades la guerra comercial entre EE.UU. y China, lo que nos afecta porque Panamá es una economía abierta, que depende en gran medida del vigor del comercio mundial y de las economías latinoamericanas.

Otro factor que ha afectado el desempeño económico en estos primero cinco meses del año es la forma como se desarrolló la campaña electoral, ya que al referirse a la economía del país se generó una imagen negativa, lo que sumado a la incertidumbre que acompaña toda elección tiene impacto”.

-¿Este panorama puede mejorar?
-Yo considero que para la segunda mitad del año vamos a comenzar a ver un repunte en la economía porque ya no tienes el efecto de una campaña electoral, tiene un nuevo gobierno que, sin duda alguna, generará mucho positivismo en las empresas y la población, tienes el inicio de las exportaciones de cobre por parte de Minera Panamá, S.A., lo que nos ubicará en la lista de los 15 países con las mayores exportaciones de ese metal en el mundo y diversificará aún más la economía panameña. Igualmente, la entrada en operación de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de Tocumen tendrá un efecto dinamizador en el número de vuelos que hacen conexiones en Panamá y eso mejorará el flujo de turistas al país, y bueno, como todos los años los últimos meses del año la actividad comercial se incrementa y con ello los ingresos fiscales.

-¿Cuál es el déficit fiscal a la fecha, tomando en cuenta este panorama?
-El déficit fiscal, al cierre de le mes de abril de este año, se ubicó en $1,497 millones, lo que equivale a un 2.1% del PIB nominal estimado al cierre del año. Por qué se utiliza el cierre del año para estimar el porcentaje del PIB que representa el déficit fiscal, porque como ya explicamos, regularmente la actividad económica y los ingresos del Estado, de cualquier año, se incrementan significativamente en la segunda mitad del año. Por ejemplo, los aportes del Canal a las arcas estatales y sus excedentes se pagan a fin de año. Cerca del 61% de los ingresos caen en el segundo semestre, así lo dicen las estadísticas. Lo importante es que uno va manejando la dinámica de las finanzas fiscales, tomando en cuenta esta realidad.

“Además, con base en la Lrsf el gobierno saliente sólo puede gastar en el primer semestre del año la mitad del presupuesto de funcionamiento, sin embargo, proyectamos una ejecución de 41.5%, reflejando un ahorro de 7.5%, lo que a fin de año sería un 15% del presupuesto, lo que equivale aproximadamente a $1,000 millones”.

-¿Cómo podría manejar esta situación el nuevo gobierno?
-Regularmente en los años en que hay elecciones y cambio de gobierno las finanzas públicas se han balanceado aplicando una moratoria fiscal para mejorar los ingresos, por lo menos eso fue lo que ocurrió en el 2009, el primer año de gestión de la administración del expresidente Ricardo Martinelli, y en 2014 cuando inició su gestión el presidente Juan Carlos Varela.

-¿Pero, además de un déficit fiscal de $1,497 millones la próxima administración heredará una gran cartera de contratos para el desarrollo de obras de infraestructuras? ¿De qué y cuánto estamos hablando?-Nosotros le hemos pedido a todas las instituciones que manejan presupuesto de inversión que nos dieran el desglose de los proyectos que están ejecutando y del monto de las cuentas que ha recibido conforme y puedo decir que las cinco que manejan el 79% del gasto de inversión el saldo real de lo adeudado a los contratistas de aproximadamente $200 millones.

¿En qué situación se dejan los llamado proyectos “llave en mano”?
-Al finalizar la administración pasada el valor de los proyectos que fueron contratados bajo la modalidad de pago por avance de obra fue $4,326 millones. El 25% de esos proyectos fueron renegociados o suspendidos, por lo que la actual administración pagó $3,681 millones. Por el contrario, nosotros estamos dejando compromisos de pago, o cuentas por pagar, por un valor de $703 millones para los años 2019 y el 2020 y se han estructurado y contratado obras a futuro, en la modalidad pago por avance de obras, por un monto de $2,611 millones, lo que incluye la Línea 2 del Metro, la extensión de la Línea 1 del Metro a Villa Zaita, la extensión la Línea 2 al  Aeropuerto Internacional de Tocumen y varios tramos del Corredor de las playas, pero esto son compromisos a futuro porque solo se pagan cuando la obra avanza.    

– ¿Y cómo cierra la duda pública?
-La deuda ha crecido porque nosotros hemos crecido como país, claro en términos absolutos la deuda sumará, al cierre de 2019, aproximadamente $26,439 millones, eso es dos veces y media  los $10,972 millones que se registraban al cierre de la administración anterior, pero lo importante es que la relación deuda/PIB se mantiene por debajo del 40%, lo que es bastante saludable.

“El año pasado la relación duda/ PIB de Panamá era de  35.8% y este año 35.4%, eso es bajo si nos comparamos con Costa Rica, que tiene 55%, o con Colombia, que registra un 45%. De hecho, en América Latina solo Chile y Paraguay tiene una relación deuda/PIB por debajo de Panamá, siendo Chile el que muestra el indicador más bajo, pero hay que tener en cuenta que la política económica chilena pone la carga de la inversión de capital en la empresa privada.

“En todo caso lo importante es que en términos relativos la relación deuda/PIB se ha mantenido estable y así debe seguir”. 

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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