¿Cuánto cuesta una pensión?

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La pensión de vejez, es una prestación económica que se recibe generalmente mediante pagos mensuales, durante el tiempo a que una persona y el último de sus beneficiarios tenga derecho, el costo de la misma dependerá de la suma mensual y la duración de los pagos.

Por ejemplo, si una mujer se pensiona a los 57 años (edad de jubilación en Panamá) con un monto de $1.000 y vive 28 años más (hasta los 85 años, expectativa de vida de una mujer de 57 años en Panamá), se le pagarán $1.000 durante 336 meses, es decir, $336.000. Para pagar esta obligación, se requiere un capital inicial de $182.838 invertido a una tasa del 5%.

La tabla muestra el capital necesario para financiar diferentes montos de pensión, desde la edad de jubilación hasta la expectativa de vida, la misma no considera aspectos como la probabilidad de vivir más tiempo de lo esperado ni la prolongación de la pensión a beneficiarios con derecho.

Las condiciones de cada persona y sus dependientes, definen cuanto costará realmente su pensión, dado que unas viven más que otras, hay personas solteras y casadas, casadas con personas jóvenes y no tan jóvenes, con hijos y sin hijos, todos estos aspectos influyen en  el costo real de una pensión.

De cualquier forma, el costo de una pensión es el mismo independientemente del sistema que la pague, un sistema de cuentas individuales o un sistema de reparto, lo diferente es la forma en que se financia este costo. En un sistema de cuentas individuales se financia con el ahorro propio y en el sistema de reparto con el fondo común creado con aportes de los demás.

También existe diferencia en cómo se obtiene y cuantifica una pensión en un sistema de reparto en comparación con uno de cuentas individuales, porque mientras en el primero la pensión se define con base en requisitos de edad, cuotas y monto de las cotizaciones, en el segundo depende exclusivamente de lo ahorrado durante su vida productiva en una cuenta individual.

Para ilustrar esta diferencia, supongamos que dos trabajadores cotizan con un salario de $1.000, Pedro comienza a los 20 años y Juan a los 32 años, ambos cotizan durante 30 años continuos con el mismo salario.

En un sistema de cuentas individuales,  Pedro acumulará en su cuenta $146.430 que le permitirá pagar una pensión de $931, mientras que Juan tendrá $81.538 para comprar una pensión de  $518, lo cual tiene sentido ya que el dinero de Pedro permaneció por más tiempo en el sistema.

Paradójicamente, en un sistema de reparto como el de la Caja de Seguro Social (CSS) en Panamá ambos trabajadores recibirían $725 de pensión a los 62 años. Esto ocurre porque en este sistema el beneficio pagado no está vinculado con los aportes realizados.

En Panamá se  tiene en cuenta para el cálculo de la pensión, el promedio de los 10 mejores años cotizados, evidentemente esta definición no contempla la mayor parte de las aportaciones hechas por una persona durante su vida laboral y hace que personas con niveles de salario crecientes obtengan mayores beneficios del sistema que aquellas menos calificadas con  niveles de salarios más estables en el tiempo.

Supongamos que los trabajadores del ejemplo anterior, hayan cotizado los 10 últimos años con un salario de $1.000 y los primeros 20 años con un salario de $500. En un sistema puro de cuentas individuales Pedro acumulará $87.076 y su pensión será de $553 en el caso de Juan que comenzó tarde a los 32 años acumulará solamente $48.487 y tendrá $308 de pensión. En la CSS, sin embargo, no pasará nada y la pensión seguirá siendo de $725 tanto para Pedro como para Juan, a pesar de que ambos aportaron menos dinero al sistema.

Contrario a lo que se puede pensar acerca de los sistemas solidarios de reparto, en este tipo de esquemas se pueden generar desequilibrios que tienden a favorecer a las personas de más altos ingresos, dado que estas personas tienden a vivir más tiempo, se vinculan más tarde a la fuerza laboral, tiene mayor continuidad laboral y salarios crecientes.

Con la reforma del 2005, se introdujeron algunos cambios para buscar un mayor equilibrio del sistema de reparto, como los montos máximos de pensión, controles que evitan manipulaciones indebidas para aumentar el pago de prestaciones y condiciones especiales para trabajadores estacionales agrícolas y de la construcción.

Finalmente, supongamos que Pedro muere un año después de comenzar a recibir la pensión y le sobrevive solo un hijo de 25 años, el cual no aplica como beneficiario. En este caso,  en el sistema de cuentas individuales su hijo recibirá $135.262 como herencia, mientras que en el sistema de reparto no recibirá nada.

Una pensión es costosa dadas las altas expectativas de vida, un sistema de cuentas individuales no necesariamente paga pensiones más altas que las de un sistema de reparto, sin embargo, brinda la certeza que la pensión se recibe en función de lo aportado y lo que no se recibe al menos se queda en casa.   

Jorge Mesa
jorge.mesa01@gmail.com

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