Cuba sigue preparándose para aprovechar el Canal ampliado

La nueva terminal portuaria estará conectada con la de Mariel por un ferrocarril

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No hay dudas que la ampliación del Canal de Panamá ha llevado a muchos países con costas en el Caribe a invertir en sus puertos para tratar de aprovechar las oportunidades que se abrirán una vez que barcos de mayor calado puedan atravesar la vía acuática y Cuba no ha sido la excepción.

De hecho, las autoridades de la isla esperan aprovechar la normalización de sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos (EE.UU.) para incursionar en el negocio de trasbordo de mercancías, para lo cual no sólo está desarrollando la denominada Zona Especial de Desarrollo Mariel (Zedm), sino que  también un nuevo puerto en la ciudad de Santiago, la segunda más importante del país.

El nuevo puerto estará ubicado en la parte Noroeste de la bahía de Santiago, se moverán más de 127.000 metros cúbicos de tierra para la construcción de un nuevo muelle de 231 metros de longitud y capacidad para la instalación de tres modernas grúas  pórticas.

Se trata de un complejo que contará con dos accesos ferroviarios, una nave de rayos X, dos garitas de control, una subestación eléctrica y edificios de almacenaje, entre otras edificaciones.

La obra civil es adelantada por la Compañía de Comunicaciones y Construcción de China a un costo de $120 millones, la cual deberá estar concluida a más tardar en el año 2018 y durante su fase de edificación se espera que genere un total de 240 empleos.

José Olivares, director general de Servicios del puerto de Santiago de Cuba, indicó a los medios de comunicación de su país que este nuevo  terminal tendrá capacidad para acoger a buques de hasta 40.000 toneladas, lo que reducirá los costos de manejo de carga tanto destinada al mercado cubano como de trasbordo.

El nuevo puerto de Santiago de Cuba estará conectado a la moderna terminal portuaria de Mariel y a la Zedm que en sus 475 kilómetros cuadrados ofrece un régimen especial con el fin de convertirse en uno de los principales centros de comercio en la región de América Latina y el Caribe.

Para Carlos Urriola, vicepresidente ejecutivo de Manzanillo International Terminal (MIT), uno de los principales puertos del Atlántico panameño, la construcción del nuevo puerto de Santiago, así como las inversiones portuarias que se registran en las regiones del Caribe y el Golfo de México, que incluyen a Estados Unidos (EE.UU.),  México, Colombia, Jamaica y República Dominicana, evidencian el interés de sacar provecho a los beneficios que ofrecerá la ampliación del Canal en materia de trasbordo de mercancías, algo para lo que los panameños no nos hemos preparado lo suficiente.

Urriola señaló que el desarrollo portuario tanto de Mariel y como de Santiago evidencian el interés de Cuba por constituirse en un centro logístico para el trasbordo de mercancías procedentes de Asia y Europa hacia sus socios latinoamericanos como Brasil y Venezuela, y viceversa, así como su interés por aprovechar las oportunidades que abrirá en la región la ampliación del Canal, algo que parece cada vez más viable gracias a la normalización de sus relaciones diplomáticas y comerciales con EE.UU.

El economista Miguel Ramos coincidió con Urriola en que estando a solo 90 millas de EE.UU., Cuba podría convertirse a futuro en una dura competencia para el centro logístico que ha venido consolidando Panamá, especialmente ahora que ese país avanza en la normalización de sus relaciones diplomáticas y económicas con EE.UU.   

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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