Cuentos y tradiciones para conmemorar los “500 años de la ciudad de Panamá”

Cuentos y tradiciones para conmemorar  los “500 años de la ciudad de Panamá”

“Cada rincón de la ciudad me recuerda un pedazo de mi vida”, cuenta Andrés Villa Ortega, quien recupera las leyendas, los cuentos y las tradiciones de Panamá en un libro-homenaje a los 500 años de la urbe  capitalina.

“Yo soy de la ciudad”, dice en una frase que es el inicio de su propio relato personal: “He vivido en sus barrios, y al recorrerla, me vienen mil momentos de cuando caminaba por el Casco Antiguo, la avenida Central o la avenida Balboa”, afirmó en una evocación personal que matiza con sus múltiples lecturas sobre hechos históricos.

Esta querencia explica  500 años de la ciudad de Panamá (leyendas, cuentos y tradiciones), libro de reciente edición, con portada diseñada por Enrique Jaramillo Barnes, que se encuentra  en las librerías de esta misma urbe que Villa reconoce cambiada, distinta, pero igual de mágica, porque aun encumbrada en las nubes de sus rascacielos, en sus calles, en sus casas y en su gente de siempre la tradición es una fuerza invencible.

Andrés Villa Ortega

“El narrador nace del periodista y de la cotidianeidad de escribir noticias”, confiesa quien sabe cuán responsable es el oficio periodístico de lograr en su trayectoria el buen gusto hacia la palabra literaria.

En su caso la intuición se volvió certeza cuando luego de cursar el Diplomado de Creación Literaria de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), dictado por el escritor y docente Enrique Jaramillo Levi, sintió la necesidad de contar la historia de su barrio.

De esta forma, en el 2007, publica La Nueve que nace “como una catarsis; un exorcismo”, en palabras del cantante Rubén Blades, quien intervino en la presentación del texto.

En ese momento era Blades el gerente general del entonces Instituto Panameño de Turismo (Ipat) y Villa el responsable del Departamento de Relaciones Públicas.

Correoso, Arrabal ardiente (2012), Runnels, el verdugo de Panamá (2012); 9 de enero, la novela (2013), Perdedores, cuentos (2009) y 100 años del Canal de Panamá (2013), forman parte de los textos publicados por el autor.

Su labor en el Ipat también le permitió aprovechar la circunstancia periodística para narrar con tono poético su encuentro con pueblos y fiestas tradicionales en un largo esfuerzo de proyección del país.

500 años
Hace unos dos años, y ante la magnitud de una fecha como los 500 años de la ciudad de Panamá, se propone desarrollar un texto-homenaje a la primera ciudad del Pacífico americano y la más antigua de las capitales de tierra firme.

“Desde esta urbe se va formando el espíritu de un país. Es un punto de encuentro de los que llegan del exterior y de los que llegan del interior. Panamá es musicalmente caribeña, históricamente suramericana y geográficamente centroamericana. Por más de seis décadas tuvo como vecinos en la Zona del Canal, comunidades estadounidenses  que aportaron tanto en lo social como culturalmente”, reflexiona Villa en las páginas introductorias de su obra.

El ataúd del cruel Pedrarias es el primer tema que abre la serie.

Está dedicado a Pedro Arias Dávila, fundador de la ciudad de Panamá. “El 70% de los ciudadanos no saben quién fue”, precisó.

De la historia a la ficción hay un elemento transversal en sus relatos: El de la verosimilitud.

Escribe con los insumos de la historia y la otredad de lo literario: “La mariposa azul dio la bienvenida a esos hombres barbudos que visten armaduras de acero y blanden pesadas espadas y poderosos arcabuces”, detalló en el relato dedicado a Pedrarias quien, en lo real, a cualquier lugar donde viajaba, llevaba consigo el féretro “donde había pasado un buen rato”, luego de confundir sus allegados un ataque de catalepsia con su muerte.

El ataúd, señala Villa, y repetir el ritual de su propio entierro, le quitaba temores hacia la muerte y “amedrentaba a sus codiciosos capitanes”.

El cuento El Cholo, dedicado al fusilamiento de Victoriano en Las Bóvedas, es uno de sus preferidos y desde su voz narra los hechos con el modo de la ficción.

El Arco Chato del Convento de Santo Domingo juega con la leyenda y la figura de un monje que no dormía porque en su orgullo quería “levantar un arco de esa naturaleza, desafiando las leyes arquitectónicas”.

La colección de escritos van a la historia, a las leyendas, a los relatos de los abuelos: La Aparición, Los Cimarrones, La Zona del Canal y la Cárcel de Gamboa, Fiebre amarilla, El poeta del pueblo, La Tajada de la Sandía, Carnaval en el arrabal del siglo XIX, Aquellos días de la invasión e incluso La JMJ y el Papa Francisco en Panamá.

Importante es que al final de los relatos con valor histórico, incorpora un cuestionario de lectura comprensiva, dirigido en particular a los estudiantes.

500 años es un hurgar en el ayer; una vuelta desde el pasado, gracias a un “lector empedernido” y autor prolífico, quien convierte la página en trinchera de la memoria y en un homenaje a la ciudad que atesora, de esquina a esquina, pedazos de su vida.

Violeta Villar Liste
violeta.villar@capital.com.pa
Capital Financiero

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