Datos clave del saneamiento de Panamá y el nuevo alcantarillado sanitario

Datos clave del saneamiento de Panamá y el nuevo alcantarillado sanitario
Se estima que el programa de saneamiento de la ciudad y bahía de Panamá, generó los 335 empleos directos previstos en el Estudio de Impacto Ambiental. No incluye a los permanentes ni al equipo de subcontratistas, según datos oficiales.| Cortesía PSP

Recorrer la cinta costera en ciudad de Panamá, esos 7 kilómetros de longitud bordeando la bahía, puede cautivar a más de cuatro apasionados por la vista al llamado “mar del Sur” o costa del Pacífico panameño. La quietud del agua y los barcos anclados cerca del Mercado del Marisco ayudan a ese primer pantallazo.

La duda llega después, cuando saltan las preguntas: ¿está contaminada el agua de la bahía? ¿se puede nadar allí? ¿se puede pescar allí?… “Entre la década de 1920 y 1940, era común ver las playas del área de San Felipe (playa de Santo Domingo, playa de Las Bóvedas, playa del Pacífico y playita del Diablo) y Bella Vista (playa de Peña Prieta y playa de Bella Vista) abarrotadas”, reseña el sitio web Panamá Vieja Escuela, especializado en la historia panameña.

Cuatro décadas después, los bañistas prácticamente no volvieron.

En el Informe de gestión ambiental y social del Programa de Saneamiento de la Bahía de Panamá, elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en mayo de 2015, se destaca que “las aguas residuales crudas, cuyo volumen aproximado es de 280 mil metros cúbicos por día, son descargadas a quebradas, ríos y/o directamente a la bahía de Panamá”.

De allí que el área metropolitana de Panamá, que es la zona donde más actividad económica ocurre desde el punto de vista de construcción y sector terciario, sea la que más contribuye a esa contaminación, se indica en el estudio. Pero también es la más afectada por los efectos negativos, no solo en la costa panameña sino también en materia sanitaria, lo que impacta —directa o indirectamente— la actividad comercial y el desarrollo de la misma, según los impulsores del Programa de Saneamiento de Panamá (PSP).

Se trata de un área comprendida por la ciudad de Panamá y los distritos de San Miguelito, Arraiján y La Chorrera, en los que habitan más de 1.5 millón de habitantes, según el Censo de Población del año 2010 realizado por la Contraloría General de la República. Esta población representa aproximadamente el 36% del total de los habitantes del país, recuerda el BID.

Por la falta de un adecuado sistema de alcantarillado y de tratamiento de aguas residuales es que se impulsó el proyecto para sanear la ciudad y la bahía de Panamá, empezando por sus ríos. | Cortesía Programa de Saneamiento de Panamá

Y aunque quienes viven en los distritos de Panamá y San Miguelito, en su mayoría (el 96%), tienen acceso al agua potable y al alcantarillado sanitario (81%), de acuerdo con el citado estudio; la falta de infraestructura para tratar las aguas residuales fue identificado como el talón de Aquiles para frenar el problema de la contaminación de la bahía y la ciudad de Panamá. Situación que también afecta a las áreas aledañas, como Panamá Oeste (Arraiján y La Chorrera).

Cómo empezó el proceso

El PSP busca “descontaminar” varios cursos de agua interceptando vertimientos a los ríos y llevándolos a una planta de tratamiento de aguas residuales que se construyó para tal fin y que está ubicada en el corregimiento de Juan Díaz, cerca del Humedal Bahía de Panamá Sitio Ramsar número 1319.

¿Lo esperado? Según el plan maestro para el saneamiento de Panamá, el principal impacto positivo es la mejora de la calidad de los ríos urbanos y la bahía de la ciudad.

Los inicios del programa de saneamiento de la bahía de Panamá se remontan al año 2001. En ese entonces, ya se hablaba de implementar acciones para sanear los ríos que atraviesan la ciudad, entre otros temas.

Fue así como se hicieron estudios y diseños de obras para la construcción de redes de alcantarillado, colectores a lo largo de los ríos urbanos para interceptar descargas existentes, un sistema de intercepción para transportar las descargas de los colectores y la denominada planta de tratamiento de aguas residuales.

A la Unidad Coordinadora de Proyecto (hoy PSP) bajo el paraguas del Ministerio de Salud le correspondió llevar la batuta. En su primera etapa, se contó con recursos del BID, del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), Agencia de Cooperación Internacional Japonesa (JICA), Banco Europeo de Inversiones (BEI) y de aportes locales, se lee en el citado Informe de gestión ambiental y social del programa de saneamiento.

Oficialmente, las obras empezaron en 2006. Transcurridos doce años, el PSP informó que la primera etapa del proyecto tiene un avance del 94%, mientras que la segunda etapa registra un avance del 13%. El proyecto de Panamá Oeste está en la fase de estudios en desarrollo para posteriormente iniciar obras físicas.

[Vea nota relacionada: El saneamiento de Panamá avanza a buen ritmo, sostiene Tatiana De Janon]

¿Qué se ha logrado?

Se han construido 130 kilómetros de redes de alcantarillados, 68.42 kilómetros de colectoras sanitarias y 8.26 kilómetros del sistema interceptor este. Además, el primer módulo de la planta de tratamiento de aguas residuales de la ciudad de Panamá —que empezó a operar en 2013— está recibiendo un aporte de 2 mil 200 litros por segundo en promedio, según los registros oficiales del PSP.

“De hecho, una vez terminada la interconexión de varias colectoras se superará la capacidad media (2 mil 200 litros por segundo) del primer módulo hasta 3 mil 100 metros cúbicos por segundo, lo que hace urgente la construcción del segundo módulo” de esa planta, se advierte en el informe del BID.

¿Ha mejorado la calidad del agua de la bahía?

Tatiana De Janon, coordinadora general del PSP, dice que sí ha habido mejoras en la última década. Por ejemplo, comenta, el fétido olor que no permitía caminar a la orilla del mar ha disminuido considerablemente. Aunque admite que aún falta mucho por hacer.

[Vea nota relacionada: ¿Cuánto cuesta sanear la bahía de Panamá?]

Su opinión, al parecer, no es solo percepción. En esa misma dirección apunta un estudio realizado por el Consorcio Infraeco-Denga-CPD Ciencia-EES International sobre nuevos índices de calidad hidromorfológica, con motivo del Proyecto de monitoreo de la calidad del agua de los ríos y quebradas de la ciudad de Panamá y de la calidad de agua marina de la Bahía de Panamá.

Según ese estudio, del año 2015, se hizo una campaña de monitoreo en las épocas seca y lluviosa en el área de la bahía para evaluar la calidad del agua litoral.

En el monitoreo realizado en la temporada lluviosa se determinó que, con base en la concentración de coliformes fecales encontrada en las estaciones S2, S3, S5, S6 y S10, el estado ecológico del agua es malo, mientras que para el resto de las estaciones es moderado.

“El oxígeno disuelto y los niveles de metales pesados junto con los microorganismos encontrados en el sedimento de la bahía, indican que las condiciones son buenas. Los parámetros fisicoquímicos y microbiológicos de las aguas muestran en 6 de las 14 estaciones condiciones malas”, se indica en el reporte del BID como parte del resultado de ese monitoreo de la calidad del agua.

Mientras que, en la temporada seca, la Bahía de Panamá “muestra cierta mejoría en la calidad ecológica del agua: 6 de las 14 estaciones la calidad es buena y el resto es moderada”.

La calidad en cuanto a oxígeno disuelto ni a las condiciones del sedimento cambian. Se reducen a 2 las estaciones donde la calidad fisicoquímica y microbiológica del agua es mala especialmente por la alta concentración de coliformes fecales y a una estación con calidad moderada”, según el reporte.

Ahora bien, la tendencia indica menor calidad en aguas más cercanas al litoral, en el área del Canal y en la zona asociada a la desembocadura del río Matasnillo”,

Monitoreo realizado por el Consorcio Infraeco-Denga-CPD Ciencia-EES International

De Janon sostiene que sí ha habido avances, pero para poder tener resultados más concretos hay que seguir trabajando y esperar que con el tiempo la bahía de Panamá se pueda sanear.

Recordemos que el saneamiento también está en nuestras manos” y que donde estemos podemos trabajar por evitar seguir tirando basura a los drenajes y ríos, y frenar la contaminación de la ciudad y la bahía de Panamá, concluye.


Siga aquí el especial:  Saneamiento de Panamá, ¿cómo avanza una década después?

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