De la paleo a los superfoods

De la paleo a los superfoods

La principal premisa es consumir alimentos no procesados, sino frescos y que uno mismo cocina

Composition with variety of organic food products on kitchen table

No hay duda de que comer fruta y verdura es sano, pero a partir de allí hay todo tipo de opiniones y tendencias sobre la mejor forma de comer.

Una lista de las principales tendencias actuales y opiniones de los expertos al respecto:

Clean  Eating: La principal premisa es consumir alimentos no procesados, sino frescos y que uno mismo cocina. Intentamos renunciar en lo posible a los cereales y, si los consumimos, lo hacemos de forma integral o usamos quinoa como alternativa, se indica en una Web dedicada a esta tendencia. Se trata de una serie de propuestas no controvertidas a nivel médico, pero que en general se consideran por muchos como demasiado estrictas. Por ejemplo, Antje Gahl, de la Sociedad Alemana para la Alimentación (DGE), considera que unas espinacas congeladas no tienen por qué ser un problema.

Paleo: En la alimentación paleolítica lo que llega a la mesa es lo mismo que ya consumía el ser humano en la prehistoria. El azúcar, la pasta, el arroz, patatas y pan son tabú. Los nutricionistas señalan en este caso que nuestro cuerpo no tiene las mismas necesidades que hace dos millones de años.

Comida en polvo: En el otro extremo, existen ya polvos que mezclados con agua pueden sustituir a la comida. Hace poco, una empresa alemana, nu3, lanzó al mercado Compleat, una alimentación que parece sacada de la Estación Espacial Internacional. También un ingeniero de software en Estados Unidos (EE.UU.) presentó Soylent, una sustancia para sustituir a los alimentos. Se pueden hacer mezclas con los principales componentes alimenticios, considera el nutricionista Guido Ritter, pero a largo plazo esto no es una alternativa viable.

Libre de: Ya se trate de gluten o de lactosa, la experta Gahl de la DGE observa una tendencia general hacia los alimentos libres de…. Y que consumen ya no solamente las personas que tengan alergia o intolerancia a estos componentes. Según Gahl, solo una de cada cinco personas de media tiene intolerancia a la lactosa, y entre un 2% y un 3% al gluten.

Crudivorismo: Aquí de lo que se trata es de no consumir ningún alimento cocinado a más de 42 grados. Existen ya restaurantes en todo el mundo dedicados a ofrecer este tipo de platos. Hay algunos alimentos que son venenosos crudos, advierte Gahl, y hay otros que resultan más alimenticios solamente al cocinarlos.

Veganismo: Para sus defensores son tabú la carne, el pescado, la miel, huevos y leche, cualquier tipo de alimento de origen animal. Para un adulto saludable es perfectamente posible alimentarse de forma vegana, señala Gahl. Pero hay que suplementar con vitamina B12, presente sobre todo en los productos de origen animal.

Vegganos: Bajo el concepto de #veggan se incluyen los veganos que sí consumen huevos, también llamados ovo-vegetarianos. La palabra procede de mezclar en inglés vegan y egg (huevo).

Superfood: Se trata de alimentos como las semillas de quía o las bayas açai, que tienen al parecer grandes cantidades de sustancias alimenticias en pequeñas cantidades. Hay ya varios libros con recetas que usan estos superalimentos. Pueden ampliar y diversificar sin duda la alimentación, señala Gahl. Pero no hay que esperar milagros. Los superfoods no son sólo alimentos exóticos, sino también habituales como el pimiento, la miel o las moras.

DPA,Berlín

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