De manglares a hogar de millonarios

De manglares a hogar de millonarios

Ricardo Gonzalez J.

rgonzalez@capital.com.pa

Capital

Hace unos 15 años la zona conocida como Costa del Este, que abarca desde la desembocadura del Río Abajo hasta el aeropuerto de Tocumen, no eran más que pantanos y manglares, coronados por el antiguo crematorio de la ciudad de Panamá.

Para esos tiempos, si es que alguien estaba loco para comprar un terreno en algunos de estos páramos tenía que estar dispuesto a pagar entre $0,50 y $2,00 el metro cuadrado. En su mayoría en estas tierras había pequeños aserraderos y campesinos que practicaban la tala, la agricultura de subsistencia, la pesca y cría de cerdos.

Sin embargo, todo esto cambio a finales de los 90 cuando el gobierno del presidente Pérez Balladares decide hacer una autopista que conectara el centro de la ciudad con la zona Este de la provincia, conocida actualmente como el Corredor Sur.

Esta vía le dio vida a un área hasta entonces inhóspita y de difícil acceso, a la que solo se podía llegar con vehículos 4×4. Los desarrolladores no tardaron en ver el potencial de esta área y decidieron convertirla en la próxima joya de la ciudad.

Actualmente estos terrenos, si todavía queda alguno disponible, tienen un valor de entre $1.500 y $2.000 el metro cuadrado. Los pequeños agricultores han desaparecido y le han dado paso a algunos de los proyectos residenciales, logísticos e industriales más importantes del país. Por su densidad esta área es idónea para llevar a cabo el desarrollo de locales comerciales, oficinas, residencias y  hasta hoteles en su entorno (Ver nota: Sigue atrayendo proyectos millonarios).

Las casas que se construyen en esta zona son exclusivas tienen un precio mínimo de unos $200.000, mientras que en algunas urbanizaciones como Santa María las casas sobrepasaran $1.000.000.

Para José Gabriel Montenegro, consultor para desarrollo inmobiliario, recalcó que esta área es clave debido a su cercanía con el aeropuerto de Tocumen y el anillo que pronto forman los corredores Norte y Sur.  Señalo que el aeropuerto desde el punto de vista logístico cumple la misma función que el puerto de Balboa para el sector marítimo.

Precisó que esta zona muy peculiar y es probable que en el segmento cercano a la urbanización Costa del Este se den desarrollos residenciales de alto valor, pero a medida que se acerque al aeropuerto se verán más que nada desarrollos logísticos, que inclusive tendrán su distrito especial (Ver recuadro: Futuro de Costa del Este).

Sobre los precios que alcanza esta zona, Montenegro dijo que simplemente hay que tener en cuenta que hasta la 24 de diciembre a orilla de carretera no hay ningún lote por debajo de los $250 el metro cuadrado y dentro de la zona colindante al aeropuerto los precios superarán los $1.000,00 el metro cuadrado.

Según Montenegro, la principal desventaja que puede tener esta zona para tener éxito es la falta de agua potable y los congestionamientos vehiculares que se forman hacia esa región, lo que dificulta trasladarse rápidamente a pesar de los corredores.

 

Desarrollo previsible

De acuerdo con Osvaldo Marchena, asesor de Inversiones Internacionales y Relaciones Públicas de Tribaldos Real Estate Corp. era previsible que esta área de manglares y marismas se desarrollarán con el paso de los años.

Sin embargo, dijo que era importante resaltar que mientras el Canal no estuviera bajo
control de Panamá no se hacía necesario pensar en llevar a cabo desarrollos inmobiliarios en nuevas áreas dentro del cono urbano.

Explicó que al pasar el Canal a manos panameñas, ocurren dos sucesos importantes:
Primero, la posición geográfica del país toma más relevancia y se convierte
en un punto clave para el comercio marítimo mundial y segundo, el Canal se constituye en una empresa con enfoque hacia el movimiento de carga, más que el de cobrar peaje por los barcos.

Fueron hechos como estos que comenzaron a tomar relevancia poco a poco, pero
creando fundamentos sólidos. Paralelo a esto se suman hechos como la
creación de una Ley de Sedes de Empresas Multinacionales (SEM), a fin de que establezcan sedes regionales en nuestro país. Simplemente el mercado local, que era el mercado objetivo inicial comenzaba a requerir nuevas áreas para bodegas, desarrollo logístico y residencial, subrayó Marchena.

Todo esto genero una demanda de suelo en nuevas áreas dentro del cono urbano, por lo que zonas que no se consideraban hasta ese momento, comenzaron a ser atractiva para los desarrolladores.

El ejecutivo sostuvo que mentes visionarias de empresarios inmobiliarios dieron inicio al gran proyecto de Costa del Este, constituyéndose así como un elemento dinamizador
que comenzó de menos a más.

Tenemos que recordar que en bienes raíces no hay áreas malas y todas cuentan con potencial para desarrollarse y solo hay que esperar el tiempo adecuado para su explotación, sostuvo el ejecutivo.

Marchena enfatizó que el sector de bienes raíces cree firmemente en la sostenibilidad del ecosistema y el de llevar a cabo desarrollos sostenidos. O sea las áreas de manglares se deben proteger y manejarse de manera adecuada.

 

Desarrollo acelerado

Para José Manuel Bern, directivo de empresas Bern, que desarrolla el Global Business Terminal, ubicado  a un minuto del aeropuerto de Tocumen, esta zona alcanzará un gran desarrollo con el paso de los años.

Con el crecimiento del tráfico de pasajeros, especialmente con el impulso que ha tenido el hub de Copa con su conectividad con todas las capitales americanas y Europa, el tema de logística de carga ha crecido enormemente, al ritmo del crecimiento de las frecuencias aéreas.

Ahora lo que vemos venir es el impulso de productos basado en la logística de personas, es decir, el movimiento eficiente de personas que vienen a hacer negocios a Panamá, dijo Bern.

Para el empresario, los desarrollos se van a continuar dando en toda la zona hacia el Este de la ciudad y con la tasa de crecimiento que estamos viviendo en Panamá seguramente la necesidad de espacios para desarrollos urbanos va a seguir creciendo y en el mercado primario pueden darse oportunidades en proyectos nuevos.

De acuerdo a los desarrolladores, para que la zona adyacente al mar hasta el aeropuerto de Tocumen sea exitosa debe seguir el ejemplo de Costa del Este que desde el principio fue concebida bajo un modelo de master con un plan bien trazado, tomando en consideración la convivencia de diversas actividades, que van desde un Parque Industrial, área de oficinas, residencial y comercial.

De acuerdo con Marchena, si esto se logra el éxito esta garantizado, ya que esta área cuenta con la bondad de estar situada con conexión directa al aeropuerto de Tocumen, los corredores Norte y Sur y esta muy cerca del distrito de negocios de la ciudad.

Estoy totalmente seguro que Costa del Este seguirá teniendo éxitos y las áreas por desarrollar irán ocupándose una a una. El factor determinante para
que esto suceda será la consolidación del país como un centro global de negocios, agregó.

Esto producirá una alta absorción de los suelos disponibles, no solamente en Costa del Este, sino en otras áreas localizadas dentro del cono urbano.

No cabe duda que el aeropuerto es un elemento clave en todo lo referente a conexiones regionales. Esto ha influido en el aumentado significativo del tráfico de pasajeros. Pero viendo más allá, resulta que la terminal aérea cuenta con virtudes muy sólidas para que en sus alrededores se lleven a cabo desarrollos inmobiliarios con usos específicos, incluyendo los residenciales y comerciales.

Marchena recalcó que hoy se habla de construir ciudades aeroportuarias. En Panamá ya,
hay un proyecto lanzado que con ese fin. Definitivamente, que toda el área
alrededor de nuestro aeropuerto tendrá gran demanda cuando todo esto tome lugar y veo áreas como Cerro Azul, 24 de Diciembre, Pacora, teniendo gran interés para desarrollos de actividades inmobiliarias mixtas, sostuvo el ejecutivo.

No obstante, destacó que los empresarios no dejan de tener retos para desarrollar esta zona y el principal es contar con la lectura correcta de los requerimientos del mercado de manera tal que lleven a cabo proyectos alineados a la demanda.

Para Bern, por la cercanía con el aeropuerto en la zona se verán  más edificios de oficinas, centros logísticos y demás, que áreas de desarrollo residencial.

Explicó que en general, las actividades aeroportuarias no son tan compatibles con las residencias, especialmente por el ruido que naturalmente causan. Esto se puede minimizar con el uso de aislantes acústicos, cuyo costo se tiende a justificar mejor en edificios comerciales o en residenciales de alto costo.

 

Futuro de Costa del Este 

Las  ampliaciones de las actividades del  aeropuerto y la ampliación a 4 carriles  de la extensión del Corredor sur  hasta Chepo son los nuevos ejes que hacen crecer la ciudad al Este.

La finalización del Corredor Norte y la construcción del Metro  serán el  motor para continuar el desarrollo al Este.

Proyectos logísticos y residenciales como  Costa del Sol estarán impulsando este sector por los próximos  10 años.

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