Desempleo golpea más duramente a los jóvenes, las mujeres y las áreas urbanas

Desempleo golpea más duramente a los jóvenes, las mujeres y las áreas urbanas
El desempleo juvenil se ubicó en 57.1% | Archivo

Si bien el incremento de la tasa de desocupación a nivel nacional de 6.0% en agosto de 2018 a 7.1% en agosto del presente año es en sí mismo un hecho preocupante, al revisar en detalles las cifras del último Estudio del Mercado Laboral (EML) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) de la Contraloría General de la República (CGR), se pueden observar otras cifras que se podrían considerar aún más desalentadoras y que revelan un escenario social potencialmente conflictivo.

Las estadísticas ponen en evidencia que el desempleo está golpeando más duramente a los jóvenes, las mujeres y los residentes de la región metropolitana, pero además, que estar empleado no garantiza un ingreso que permita cubrir las necesidades básicas satisfactoriamente, porque cada vez más personas laboran en el sector informal.

Según el estudio del Inec, para agosto 2019, la Población Económicamente Activa (PEA) fue de 2,066,753 personas, con un aumento de 79,813 personas con relación al año anterior. Se observó un incremento de esta población tanto en el área urbana (57,422 personas más), como el área rural (22,391 personas), para ambos sexos.

La PEA masculina para este mes fue de 1,188,127 personas, con un aumento de 28,665 hombres respecto al año anterior.

En cuanto a la PEA femenina había 878,626 mujeres, registrando un incremento de 51,148 personas de un año a otro para el mes de referencia.

En cuanto a las áreas geográficas, 1,477,866 personas correspondieron a la PEA urbana, mientras que, en el área rural, la PEA fue de 588,887.

Niveles de desocupación
El porcentaje de desocupación pasó de 6.0 en agosto 2018 a 7.1 en agosto de este año. Pero, aun cuando en ambos sexos, se acrecentaron los porcentajes de desocupación, para los hombres ese incremento fue de 1.0 punto porcentual, mientras que para las mujeres se ubicó en 1.2 puntos porcentuales (Ver gráfica: Evolución de la tasa de desocupación total en Panamá).

Lo que marca una importante diferencia en el nivel de desocupación por sexo, ya que para los hombres este indicador se sitúa en 5.8%, muy por debajo del promedio nacional, mientras que para las mujeres es de 8.8%, superando el 7.1% de la población en general.

Por área, se estimó que el porcentaje de desocupación urbana fue de 8.3% y en el área rural de 4.0%. Estos porcentajes se registraron para el 2018 en 7.1% y 3.2%, respectivamente. Las provincias con el porcentaje de desocupados más altas fueron: Colón (12.1%), Panamá Oeste (8.3%) y Panamá (8.2%).

Las tasas más bajas se dieron en las provincias de Los Santos (0.6%), Herrera (2.1%) y Darién (3.3%).

Respecto al desempleo juvenil, el EML revela que a agosto de 2019, se ubica en 57.1%, esto quiere decir que, de cada 100 desocupados, 57 están en edades entre 15 y 29 años.

Otros hechos importantes
La mediana de ingreso mensual de la población ocupada que recibió un sueldo o salario mensual fue de $721.90, a nivel nacional para agosto 2019; mientras que para el 2018 este valor se situó en $701.70 ($20.20 más que en 2018).

Por sexo, para agosto de 2019 fue de $722.10 para los hombres y de $721.70 para las mujeres. El área urbana registró una mediana de ingreso de $756.40, mientras que en el área rural, la medición se ubicó en $521.40.

A nivel de nacional, las provincias de Darién, Bocas del Toro y Los Santos presentaron las medianas de salario más bajas ($450.56, $564.01 y $605.60, respectivamente). Mientras que las medianas más altas se encontraron en las provincias de Panamá, Panamá Oeste y Colón ($768.99, $729.37 y $693.94, respectivamente).

Por otra parte, de acuerdo con el estudio se estima que el promedio de años aprobados de la población ocupada no agrícola fue de 11.5 por persona, esto quiere decir que han cursado hasta el 11º grado de la enseñanza media. Las mujeres tuvieron el promedio de años aprobados más alto que los hombres (12.0 frente a 11.0).

Los promedios más altos se encontraron en las ramas de Actividades profesionales, científicas y técnicas (15.7), Actividades financieras y de seguros (15.7), Enseñanza (15.3) y Actividades de organizaciones y órganos extraterritoriales y actividades no declaradas con 13.9 años aprobados. Las cifras por área registraron un promedio de años aprobados de 12.0 para el área urbana y de 9.2 para el área rural. La provincia de Panamá superó al promedio nacional (12.1) y en la Comarca Guna Yala se observó el promedio más bajo (4.9).

Finalmente, se registraron unas 716,113 personas ocupadas con empleos informales no agrícolas, es decir, aproximadamente 45 de cada 100 ocupados tuvo un empleo informal. Al comparar esta información con la resultante en el 2018, se observó un aumento en el empleo informal, el cual fue de 5.4%, casi el doble si se compara con el aumento del 2017 contra el 2018 (2.8%). Por sexo, se registró un mayor porcentaje de mujeres ocupadas con empleo informal, que de hombres (45.4 y 44.5, respectivamente).

Reacciones
Para Genero López, secretario general de la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (Conusi), las cifras resultantes del EML 2019 ponen en evidencia la inequidad existente en el país, ya que además del incremento de la tasa de desempleo a 7.1% y del porcentaje de personas que laboran en el sector informal a casi  45%, revelan que  la mediana salarial en el país, que se ubicó en $721.90 mensuales,  no alcanza para cubrir el costo de vida de una familia promedio e incluso está por debajo del salario mínimo promedio, que es de $725.00 mensuales.   

Agregó que por ello, el movimiento sindical  del país espera que ante esta realidad insoslayable, los empresarios comprendan la situación de precariedad salarial en que viven la mayoría de los trabajadores panameños, ya que los salarios no alcanzan para cubrir ni siquiera la canasta básica de alimentos, lo que afecta negativamente la calidad de vida de los trabajadores y sus familias, haciendo necesario incrementar significativamente el salario mínimo a partir del 1 de enero de 2020.

En tanto, Severo Sousa, expresidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), considera que la fuerte caída que se registra en la contratación de mano de obra y el aumento del desempleo es un reflejo de la desaceleración económica que viene experimentando el país desde hace varios años.

No obstante, expresó su confianza en que las medidas que está adoptando el nuevo gobierno para reactivar la economía tengan un impacto positivo en la generación de puestos de trabajo y se traduzca en una reducción de la tasa de desempleo a mediano y largo plazo.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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