Economía de Brasil muestra más señales de debilidad

Economía de Brasil muestra más señales de debilidad

El desempleo alcanzó 8,3% en el segundo trimestre, el nivel más alto desde 2012

Financial Analysis with graphs and data  in brazil

La atribulada economía brasileña muestra mayores señales de deterioro conforme la confianza de los consumidores se hunde a un nivel nunca antes visto y el desempleo sube.

Es el golpe más reciente a un país asolado por una alta inflación, una divisa en caída y un creciente escándalo de corrupción que ha dejado a la presidenta Dilma Rousseff con una tasa de aprobación de un solo dígito.

Se esperan más malas noticias, cuando se prevé que un informe del Producto Interno Bruto (PIB) muestre que la economía brasileña está oficialmente en recesión.

La desaceleración de la demanda china de commodities ha golpeado a la economía brasileña al mismo tiempo que un enorme escándalo de sobornos en la estatal Petróleo Brasileiro SA ha forzado un profundo recorte de la inversión en el crucial sector de petróleo y gas, lo cual ha repercutido en el resto de la economía.

Los nerviosos consumidores y empresas han recortado sus gastos, lo que ha generado despidos que han debilitado aún más la demanda. Hasta julio, Brasil había perdido casi medio millón de empleos este año, según el Ministerio de Trabajo.

La caída de la confianza de los consumidores y el empeoramiento del mercado laboral van de la mano, dice Cristiano Oliveira, economista jefe de Banco Fibra en São Paulo. Vamos a ver una desaceleración de la demanda incluso mayor en los próximos trimestres y no veo nada que pueda cambiar eso.

El desempleo alcanzó 8,3% en el segundo trimestre, según el cálculo del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística. Ese es el nivel más alto desde 2012, cuando la agencia comenzó a usar una nueva metodología.

El creciente desempleo tiene cada vez más preocupados a los brasileños respecto de la salud de la economía. El principal indicador de la confianza de los consumidores se hundió a 80,6 puntos, su nivel más bajo desde que se empezó a utilizar la actual metodología en 2005.

La desaceleración de China está poniendo una carga extra a los problemas de Brasil al deprimir los precios de muchos de sus commodities, incluyendo el mineral de hierro y la soya. China es el principal socio comercial de Brasil. El mes pasado, el mayor productor mundial de mineral de hierro, Vale SA, con sede en Rio de Janeiro, indicó que sus ingresos cayeron 29,7% en el segundo trimestre frente a un año antes.

Brasil ya está sintiendo los efectos de la desaceleración de China, dijo el martes el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Armando Monteiro.

El funcionario dijo que la caída en los precios de los commodities le costó al país $12.000 millones en ventas al extranjero hasta julio de 2015, en comparación con el mismo lapso del año pasado. Si esta situación empeora, entonces el efecto obviamente crecerá, dijo.

En los últimos años, el gobierno de Brasil trató de estimular el crecimiento económico al recortar impuestos y alentar a los bancos controlados por el Estado a prestar más. Ese estímulo condujo a un creciente déficit presupuestario y un enorme aumento de la deuda. Ante el riesgo de perder la calificación de grado de inversión del país, el Gobierno intenta elevar impuestos y recortar el gasto, lo cual afecta aún más el crecimiento económico.

El Gobierno ya no está estimulando la demanda interna, así que estamos viendo una corrección ahora, explica Flavio Serrano, economista de BES Investimento en São Paulo. El año pasado, por ejemplo, vimos un incremento en la demanda debido a medidas del Gobierno, pero eso generó desequilibrios.

Uno de esos desequilibrios fue un creciente déficit de cuenta corriente ya que las medidas del Gobierno alentaron las importaciones.

Sin embargo, ahora que el real se ha debilitado más de 30% frente al dólar en el último año, la demanda de bienes importados está desacelerándose y partes de la cuenta corriente comienzan a tomar mejor cara.

El banco central de Brasil informó el martes que el déficit actual de cuenta corriente fue de $6.200 millones en julio, frente al déficit de $2.500 millones en junio. El salto fue menor de lo que muchos analistas proyectaban y fue causado principalmente por inversionistas que vendieron activos de renta fija. De hecho, se ha visto una gran mejoría en las cifras acumuladas de los últimos 12 meses desde el inicio del año.

El déficit de cuenta corriente de 12 meses de Brasil se redujo de $104.700 millones entre enero y julio de 2014 a $89.400 millones en el mismo lapso de este año.     

Jeffrey T. Lewis y Rogerio Jelmayer
Dow Jones

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL