Ecuador: Impuesto a los ricos para costear la recuperación

Ecuador: Impuesto a los ricos para costear la recuperación

 Se impondrá un impuesto sobre aquellos ciudadanos cuyas fortunas superen el millón de dólares.

Correa web

Rafael Correa, presidente de Ecuador, ha prometido nuevas medidas para recaudar los miles de millones de dólares que se necesitan para reconstruir un país que ha sido seriamente afectado por el peor terremoto que ha sufrido en décadas, incluyendo un impuesto único a los millonarios.

Mientras el miembro más pequeño de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (Opep) lucha por lidiar con las consecuencias del terremoto del sábado, en el cual murieron 570 personas y comunidades enteras a lo largo de la costa del Pacífico quedaron devastadas, el líder de izquierda dijo que se les impondría un impuesto del 0,9% a aquellos ecuatorianos cuyas fortunas superen el millón de dólares.

La situación es realmente grave…pero esto es sólo el comienzo. La reconstrucción de las zonas afectadas tomará años y costará miles de millones, dijo el señor Correa en un discurso televisado la noche del miércoles.

Acerca del propuesto impuesto sobre el patrimonio, añadió: Así es como una sociedad moderna responde a este tipo de desastres y la forma en que cada ecuatoriano, según sus posibilidades, contribuye a la recuperación de su propia patria.

Dijo que a los ecuatorianos que ganan $1.000 o más al mes se les deduciría un día de salario para financiar la reconstrucción, y aumentaría a cinco días para aquellos que ganan $5.000 al mes. También aumentó el impuesto sobre las ventas durante un año del 12% al 14%.

El señor Correa ha dicho que la reconstrucción puede costar hasta $3.000 millones, o el 3% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.

Ramiro Crespo, director de Analytica Securities en la capital, Quito, dijo: «Estamos muy cortos de dinero para pagar la reconstrucción. Este sismo llegó en el peor momento posible».

Incluso antes de que ocurriera el terremoto, la economía totalmente dolarizada del país sudamericano ya estaba lidiando con los efectos de los bajos precios del petróleo y el impacto sobre sus exportaciones incluyendo plátanos, camarones y flores del fortalecimiento del dólar estadounidense.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó antes del terremoto que la economía de Ecuador se contraería un 4,5% este año, y advirtió que las necesidades de financiamiento bruto siguen siendo grandes, y el acceso internacional al crédito se ha restringido.

Jaime Carrera del Observatorio Fiscal, un organismo ecuatoriano de vigilancia de las finanzas estatales, dijo que el gobierno ya enfrentaba un déficit de financiamiento de $3.000 millones a $5.000 millones.

Patricio Rivera, ministro de política económica del gobierno del señor Correa, que ha tenido frecuentes disputas con el FMI, ha dicho que los pronósticos del organismo con sede en Washington, casi nunca aciertan.

Desde que se convirtió en presidente en 2007, el señor Correa ha aumentado el gasto del gobierno con el propósito de invertir en la infraestructura del país. Pero el sismo de magnitud 7.8 del sábado dejó a casi 25.000 personas sin hogar, edificios arrasados y carreteras colapsadas a lo largo de la costa del Pacífico. Según un informe de las autoridades ecuatorianas, el terremoto destruyó 1.125 edificios y dañó otros 829. También fueron afectadas más de 281 escuelas.

El miércoles la costa del Pacífico fue sacudida por réplicas, afectando, entre otras, a la ciudad de Jama. Jessica Chichandi, quien desde el sábado ha estado viviendo bajo una lona fuera de la ciudad junto con su familia y otras cinco familias, dijo que sólo regresaría a su casa una vez que la tierra deje de temblar.

Autoridades ecuatorianas dijeron que tenían acceso a $600 millones en créditos por parte de entidades crediticias multilaterales, como el Banco Mundial, para costear la emergencia.

Andres Schipani
Financial Times

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