Edificios enfermos: ¿Vive en uno?

Edificios enfermos: ¿Vive en uno?
Fundamentalmente son molestias y enfermedades originadas por una mala ventilación, la descompensación de temperaturas| Cortesía

Si siente malestar constante cuando está dentro del inmueble donde vive o trabaja, quizás sufra del Síndrome del Edificio Enfermo (SEE), un desorden que puede afectarle seriamente.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Síndrome del Edificio Enfermo es el conjunto de síntomas que provoca un inmueble sobre las personas que habitan o trabajan en él.

El tipo de malestares que producen y/o estimulan estas situaciones es variado, sin embargo las alergias ocupan un papel importante. Según la OMS, los síntomas detectados son gripes o resfriados, dolor de cabeza, sinusitis, congestión nasal, mareos, náuseas, cansancio, irritación de los ojos, la nariz y la garganta, entre otros.

Cabe destacar que estos síntomas se asocian al lugar de trabajo sólo si afectan simultáneamente a varios colaboradores. Éstos suelen empeorar con la estancia en la oficina y mejoran al abandonar dicho inmueble, llegando incluso a desaparecer durante las vacaciones.

30% de las construcciones modernas pueden provocar SEE en sus ocupantes

El SEE no es un problema exclusivo de edificios cerrados o antiguos, también se han dado casos en otros inmuebles con buena ventilación. En términos generales, la OMS estima que aproximadamente el 30% de las construcciones modernas que nos rodean pueden provocar este síndrome en sus ocupantes.

“Los edificios de oficinas y centros de trabajo son cada cada vez más sofisticados en cuanto a diseño, sin embargo podrían adolecer de diversos fallos en su construcción o de una mala calidad de sus materiales, que eventualmente afectarían la salud de quienes habitan los espacios en donde fueron utilizados dichos productos”, comentó la arquitecta Verónica Rivera, gerente del nuevo campus corporativo Global Business Terminal.

Fundamentalmente son molestias y enfermedades originadas por una mala ventilación, la descompensación de temperaturas, las partículas en suspensión, la mala iluminación, los gases y vapores de origen químico y los bioaerosoles, entre otros agentes causales, explicó la experta.

Bioconstrucción, la clave para edificios sanos
La edificación sostenible no sólo es buena para el planeta, también lo es para las personas. La bioconstrucción, es decir, edificios naturales, saludables y sostenibles, es la solución para evitar edificios enfermos.

“Hay que evitar los materiales a base de compuestos orgánicos volátiles (COV), que no son tan fáciles de percibir, pero inhalarlos tiene repercusiones negativas para la salud; mantener sellados los ductos de aires acondicionados durante el proceso de construcción para así evitar que estos se llenen de impurezas y sedimentos; y, por último, es recomendable aprovechar la luz natural, teniendo en cuenta que esto implica utilizar vidrios insulados que reduzcan la incidencia de los rayos solares”, agrega la arquitecta.

Un ejemplo de este tipo de obra es Global Business Terminal. El proyecto cuenta con certificación LEED Silver del Consejo de la Construcción Verde de Estados Unidos (US Green Building Council, USGBC) que, entre otros aspectos, asegura el uso adecuado de recursos.

La mayor parte de las personas percibe, de manera más o menos consciente, los factores del clima interior de los edificios que definen su confort y habitabilidad y, en la práctica, todos somos capaces de detectar el SEE sin necesidad de instrumentos técnicos. E

Es por ello que los diseños sostenibles juegan un papel fundamental en el tratamiento de algunos de los desafíos más urgentes de nuestro tiempo.

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