Educación sexual una necesidad

Educación sexual una necesidad

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Creo que es incorrecto enfrentar el debate sobre la necesidad de incorporar al pensum académico del sistema educativo la educación sexual y reproductiva desde la óptica de la lucha entre clases sociales o con un matiz religioso, porque en ambos casos la discusión se desbía de lo realmente importante que es atender la necesidad de que nuestros infantes y adolescentes tengan una educación integral que le sirva para tomar decisiones fundamentadas en el conocimiento.

La realidad es que la falta de educación sexual en nuestro país se ha convertido en un lastre para miles de jóvenes que por no contar con la información adecuada sobre su propia sexualidad están viendo sus vidas afectadas, no solo con el creciente número de embarazos precoces, sino también con una cada vez mayor incidencia de enfermedades de transmisión sexual incluyendo el virus del papiloma humano y el VIH/Sida.

Hay quienes piensan que el tema no debe ser atendido en los colegios sino en el hogar y que son los padres quienes deben afrontar la tarea de orientar a sus hijos en materia sexual. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de los padres de familia no están preparados para afrontar esa tarea, porque carecen de los conocimientos y la docencia necesaria para asumirla exitosamente y porque cuando fueron niños y adolescentes tampoco recibieron la formación necesaria en estos temas.

Peor aún, la realidad de nuestros hogares en Panamá es que la gran mayoría de ellos son lo que los sociólogos y psicólogos definen como disfuncionales debido mayormente a la ausencia del padre. Es decir, que actualmente existen un gran número de hogares de madres solteras, en el que la figura paterna es ausente y además un gran número de esas madres solteras son adolescentes que se embarazaron precisamente por falta de educación sexual.

Se trata de un círculo perverso en el que los jóvenes que acuden a los colegios públicos no reciben la educación necesaria para prevenir no solos un embarazo precoz, sino una gran variedad de enfermedades que pueden poner en peligro su salud y su vida, por lo que terminan teniendo hijos sin estar preparados para poder asumir esa responsabilidad y finalmente se ven obligados a abandonar el sistema educativo e incorporarse en desventaja al mercado laboral.

En resumen señores, es esto lo que perpetúa el círculo de la pobreza: Madres adolescentes que tienen hijos que también se convierten en padres adolescentes.

Y si queremos romper ese círculo y lograr que nuestros jóvenes permanezcan en el sistema educativo hasta culminar sus estudios, de forma que cuenten con los conocimientos y habilidades mínimas para incorporarse con éxito al mercado laboral, es decir, que el país cuente con el recurso humano que necesitan las empresas para seguir creciendo, debemos dotarlos de las herramientas para tener un adecuado conocimiento y manejo de su cuerpo y su sexualidad.

Hoy en día, en muchos colegios particulares, incluyendo los que regentan diversas denominaciones religiosas, se imparten clases de educación sexual y reproductiva, por lo que ciertamente se puede hacer una comparación, por ejemplo, de la prevalencia de embarazos en adolescentes para determinar si vale la pena o no darle ese mismo acceso a la información y al conocimiento a los estudiantes de colegios públicos. Porque, al final el país no puede tener dos estándares distinto de educación.

Además, considero importante que una vez se establezca en el pensum académico de los colegios públicos la asignatura de educación sexual se desarrollen los estudios que permitan medir científicamente el impacto de este cambio de paradigma a fin de saber a ciencia cierta cómo incide en la prevalencia de embarazos de adolescentes, la deserción escolar y la incidencia de enfermedades de transmisión sexual.

Esto es importante, porque nos permitirá calcular además cuánto se ahorrará la sociedad panameña en subsidios a personas carentes de recursos económicos para contar con una vivienda digna y darle una educación adecuada a sus hijos, en atender a la creciente epidemia de enfermedades de transmisión sexual, especialmente la de VIH/Sida y en tener que formar a una mano de obra deformada y carente de habilidades básicas para incorporarse al mercado laboral por haber desertado del sistema educativo por situaciones que podrían haberse prevenido.

Hitler Cigarruista
Director
Capital Financiero

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