EE.UU. pide mayor acceso a Internet

EE.UU. pide mayor acceso a Internet

El régimen cubano ha restringido el acceso a Internet para prevenir levantamientos populares

Havana. View of the old city,with a retro effect

La principal diplomática del Departamento de Estado para el hemisferio, Roberta Jacobson, llegó al país caribeño para negociar los términos de la distensión anunciada por los rivales de la Guerra Fría hace un mes y se prevé que allane el camino para una posible nueva era de conectividad para la nación menos conectada de la región.

Promocionar el acceso a Internet para los cubanos es una alta prioridad para Washington, que comenzó a permitir envíos de cargamentos comerciales de aparatos como teléfonos celulares y laptops, así como de software y hardware relacionados.

Un alto funcionario estadounidense dijo que los negociadores no esperaban grandes avances en las primeras rondas de conversaciones, que se concentrarán en los detalles de establecer embajadas formales en ambos países. No obstante, el acercamiento genera esperanzas de un acceso más libre a la web en la isla.

Si hay una oración que puede resumir lo que los jóvenes cubanos quieren, es sentirse como ciudadanos normales en el siglo XXI, dijo Raúl Moas, director ejecutivo de Roots of Hope, una organización sin fines de lucro que ha enviado celulares, laptops y tabletas a la isla desde que el gobierno cubano autorizó esos dispositivos para uso personal en 2008.

Durante más de medio siglo, el régimen totalitario de los hermanos Castro ha restringido las telecomunicaciones y los medios, lo que lo ayudó a resistir las graves condiciones económicas y el embargo estadounidense, que podrían haber producido una revuelta. Solo Irán, Siria y China tienen menos libertad en Internet, según un estudio reciente de Freedom House, un grupo de defensa con sede en Washington.

La Oficina Nacional de Estadísticas de Cuba indica que una de cada cuatro personas usa Internet. Sin embargo, Freedom House estima que apenas 5% del país tiene acceso sin restricciones a la red y el resto es dirigido a una intranet controlada por el Estado, que incluye sitios educativos como una enciclopedia cubana y correo electrónico.

No obstante, hay señales de que incluso el Gobierno se da cuenta de que sus políticas han puesto a los cubanos, que tienen altos niveles de educación, en desventaja.

Un artículo del 10 de diciembre en Granma, el diario oficial del Partido Comunista, citó a estudiantes que expresaron frustración en un foro sobre la división digital con el resto del mundo y al viceministro de Comunicaciones de Cuba, Wilfredo González, que lamentó que Cuba se ubicó en el puesto 153 entre 157 países en términos de infraestructura de telecomunicaciones.

No existe ninguna restricción política para ampliar el acceso a Internet y nosotros, en la medida que las posibilidades económicas lo permitan, vamos a ampliar esas posibilidades, dijo González.

Pese a las esperanzas en torno al futuro de Internet en Cuba, la compañía estatal de telecomunicaciones, Etecsa, ofreció el 12 de enero un recordatorio de que los cambios ocurren lentamente. Días después de que el sindicato de periodistas de Cuba reportó que el servicio inalámbrico de Internet llegaría a fines de enero a la segunda mayor ciudad del país, Santiago de Cuba, Etecsa emitió un comunicado asegurando a los clientes que permitiría sólo conexiones a la intranet.

Por ahora, el servicio de Internet en el hogar está reservado para funcionarios estatales y extranjeros, en tanto que la mayoría de los cubanos acude a oficinas del gobierno, hoteles, algunas empresas y los más de 100 centros cibernéticos alrededor del país operados por el Gobierno. No obstante, el costo relativamente alto mantiene Internet fuera del alcance de la mayoría de los cubanos y las conexiones no son estables.

Esto es una trampa, dice Yuri Gallardo, un conductor de 33 años, después de gastar $10 por dos horas de acceso inalámbrico en el lobby del Hotel Nacional de Cuba, en La Habana, sin poder ingresar a su cuenta de Facebook. Los extranjeros nos ven como primitivos porque no tenemos Internet. ¿Puedes creer que estamos en el mejor hotel del país? Aquí tenemos 11 millones de personas desesperadas por Internet. Le toca al gobierno soltar la mano, afirma.

Algunos usuarios hábiles, incluidos algunos disidentes, eluden las restricciones del Gobierno con servicios como ifttt.com, que permite enviar mensajes de texto desde un celular a redes sociales.

Aun así, la velocidad de Internet ha mejorado. Después de usar una conexión satelital lenta durante años, un cable de fibra óptica submarino de $70 millones financiado por Caracas y que conecta a Cuba, Jamaica y Venezuela empezó a funcionar en enero de 2013, señala Doug Madory, director de análisis de Internet de la firma Dyn Research.

Con el fin de mejorar la conectividad en la Base Naval de la Bahía de Guantánamo, las fuerzas armadas de EE.UU. están instalando un cable de fibra óptica de $31 millones entre Cuba y Florida que empezará a operar a fines de 2015, dijo una vocera del Comando Meridional de EE.UU.

El cable proveerá en un futuro Internet al resto de la isla, dijo Ronald Bechtold, ex director de informática del Pentágono, en septiembre de 2013, meses antes de que empezaran las conversaciones secretas entre EE.UU. y Cuba.

No va a ser para la base, va a ser para toda la isla en anticipación a que un día podrán extenderlo a Cuba, afirmó. El cable será un paquete gigantesco, del cual sólo algunas fibras se usarán para necesidades militares, explicó.

Si Cuba avanza en la ampliación del acceso, Madory, el analista de Internet, asevera que se podría mirar a Myanmar como modelo. Desde que se libró de décadas de dictadura y se abrió a empresas extranjeras de telecomunicaciones, el país del sudeste asiático ha experimentado un auge de Internet para sus 51 millones de habitantes.

No hay muchos lugares en el mundo que son un campo fértil para la web, dice Madory. Si Cuba se abre, Corea del Norte sería el único que quedaría. 

Kejal Vyas
La Habana
Dow Jones

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