El 20 de noviembre, fecha clave para definir el salario mínimo

El 20 de noviembre,  fecha clave  para definir el salario mínimo
De acuerdo con la ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Doris Zapata, la tarea de la subcomisión será revisar los decretos que regulan la labor de la Comisión Nacional de Salario Mínimo| Cortesía

La primer reunión de trabajo de la Comisión Nacional de Salario Mínimo permitió establecer una subcomisión que tendrá como tarea elaborar una “hoja de ruta” que facilite la búsqueda de un consenso entre  los gremios sindicales y patronales que permita establecer el nuevo salario mínimo que entrará a regir a partir del primero de enero de 2020, fijando una fecha tope para ese proceso, previendo la posibilidad que no se logre un acuerdo y le corresponda al Ejecutivo definir el aumento.

De acuerdo con la ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Doris Zapata, la tarea de la subcomisión será revisar los decretos que regulan la labor de la Comisión Nacional de Salario Mínimo, así como establecer una agenda de trabajo que permita una amplia consulta a nivel nacional, a fin de conocer las expectativas y preocupaciones de obreros y empresarios, trabajo que deberá complementarse con la labor de la comisión técnica para facilitar un consenso entre ambos sectores, toda vez que el objetivo es que cualquier aumento al salario mínimo sea pactado entre patronos y trabajadores. 

No obstante, aclaró que se ha establecido como fecha límite para alcanzar este acuerdo el 20 de noviembre próximo, a fin de tener el nuevo salario mínimo definido antes del mes de diciembre, teniendo en cuenta que el mismo debe comenzar a regir a partir del primero de enero de 2020.

Zapata agregó  que el 2 de septiembre se verificará la primera reunión de la Comisión Técnica de Salario Mínimo, en la que los especialistas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) de la Contraloría General de la República le suministrarán a los equipos técnicos de los gremios empresariales y sindicales que participan en el proceso para la fijación del nuevo emolumento básico, los insumos para que elaboren y sustentar sus propuestas, insumos entre los que destacan el costo de la Canasta Básica Familiar, el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la tasa de desempleo y la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). 

Genero López, representante del movimiento sindical en la Comisión Nacional de Salario Mínimo, destacó que la clase trabajadora siempre ha abogado por aumentar el salario mínimo porque este es muy bajo, pero harán el esfuerzo necesario para tratar de llegar a un acuerdo con el sector empresarial y evitar que la decisión final quede en manos del Ejecutivo.   

Recordó que la clase obrera del país espera que los empresarios comprendan la precariedad salarial en que viven la mayoría de los trabajadores panameños, ya que el salario mínimo no alcanza para cubrir ni siquiera la canasta básica de alimentos, lo que afecta negativamente la calidad de vida de los trabajadores y sus familias. 

En tanto, para el economista y representante del sector empresarial en la Comisión Nacional de Salario Mínimo, Felipe Argote, esta nueva negociación del salario mínimo abre la posibilidad no sólo de establecer un salario mínimo que les permita a los trabajadores una vida digna, sino también la de reducir el gran número de emolumentos básicos que existen en el país a uno sólo que rija para todas las empresas y actividades.

Argote destacó que en la actualidad existe más de 32 salarios mínimos en el país (según el tamaño, ubicación y actividad de la empresa), lo que afecta negativamente tanto a los trabajadores como a los empresarios del país.

Este criterio es compartido por el expresidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (Apede), Héctor Cotes, quien considera que este nuevo debate sobre el salario mínimo no sólo debe permitir revisar a la baja el número de salarios mínimos vigentes en el país, sino también la necesidad de establecer una fórmula económica que permita determinar científicamente cuánto debe aumentar el salario mínimo cada dos años.

“Lo importante de tener una fórmula es que elimina la discrecionalidad y la incertidumbre a lo largo del tiempo. Si diseñamos una fórmula basada en productividad, en inflación, en costo de vida o en lo que decidamos de común acuerdo, esto va generar mayor tranquilidad para los inversionistas”,  destacó Cotes. 

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