El 2016, un año de sobrevivencia para la ZLC

El 2016, un año de sobrevivencia para la ZLC

De no tomarse las medidas, continuarán los despidos

ZLC web

El  movimiento comercial de la Zona Libre de Colón (ZLC) ha  estado  disminuyendo cada año, lo que significa que la economía panameña está perdiendo a  uno de sus principales motores.

Así lo demuestran las cifras de la Contraloría General de la  República,  que al mes de septiembre del año en curso reportó que la actividad comercial de la ZLC  alcanzó los $16.558 millones, representando una caída del 9%, con relación al igual periodo del año pasado cuando las transacciones sumaron $18.188 millones, es decir $1.630 millones menos.

Y desde el 2011 hasta la fecha la caída de la actividad comercial asciende a unos $5.000 millones, lo que genera preocupación y está erosionando  las esperanzas de empresarios y trabajadores de la principal zona franca de Occidente (Ver gráfica: Saldo del movimiento comercial de la ZLC).

Trabajadores consultados por Capital Financiero expresaron su alarma por los despidos masivos que se ha registrado, sin que aún se pueda observar una luz al final del túnel.

Y en medio de esta situación sigue latente el riesgo  que grandes empresas puedan desaparecer o trasladar sus operaciones a otros países generando nuevas dificultades para la provincia de Colón, que mantiene una de las tasas de desempleo más altas del país.

José De La Rosa Lam, presidente de la Cámara de Comercio de Colón, señaló que de  antemano se sabía que el 2015 no sería un buen año para este emporio comercial, pero no se tomaron  ninguna medida para reducir el impacto negativo.

Y es que desde  hace más de 30 meses la ZLC viene sufriendo una baja marcada en las ventas, como consecuencia  de lo que ya es conocido por todos, los problemas existentes con Colombia y Venezuela y la desaceleración que enfrentan mercados como Brasil y la saturación de los mercados centroamericanos.

De la Rosa considera que como parte de las medidas que debe tomar el Ejecutivo para reactivar la actividad comercial de esta zona franca, se debe  incluir la eliminación de las tasas impositivas,  ajenas a las actividades del libre comercio.

El dirigente empresarial aseveró que aunque nadie tiene una bola de cristal para predecir el futuro, de no aplicarse medidas urgentes para mejorar la competitividad, el futuro de ZLC será incierto y es que, en su opinión, cada día resulta más oneroso a los empresarios mantener su operación, mientras   que a otras zonas francas las autoridades le aumentan los incentivos.

Para Severo Sousa, ex presidente y actual secretario de la Asociación Usuarios Zona Libre de Colón (AU), el futuro de la zona franca es sombrío, y  no hay visos de un mejoramiento sustancial de la actual crisis.

Los mercados de la región se encuentran deprimidos por situaciones políticas o económicas internas que no parecen resolverse a corto plazo, lo que se une a  la falta de competitividad de la ZLC por los altos costos de operación e imposiciones fiscales y   una Ley desactualizada, señaló Sousa.

Todo esta situación  indica que el 2016 será un año de supervivencia, a la espera  que en el 2017 los mercados de la región se reanimen, se registre la apertura de  nuevos mercados y se logre la aprobación de una nueva legislación, detalló el dirigente.

Por su parte, el gerente general de la ZLC, Surse Pierponint, manifestó que la entidad a su cargo lidera la nueva  estrategia para dinamizar el comercio, donde se  incluye la apertura de nuevos mercados.

Indicó que como consecuencia de estos esfuerzos se recibió, recientemente, la visita de  una delegación de empresarios españoles que tienen interés de establecerse en la ZLC.

Igualmente señaló que  unos 30 restauradores,  arquitectos  e ingenieros procedentes de Inglaterra están interesado en participar en el proyecto de reconstrucción  de la ciudad de Colón.

En opinión de Pierponint, pese a todas las situaciones que se están viviendo en estos momentos, existe un futuro prometedor para los colonenses y su zona franca.

La Administración de la ZLC velará por los intereses de todos los usuarios  e impulsará la realización de ruedas  de negocios con  empresarios de los países de la región, aseguró.

Para Pierponint lo más  importante es afianzar la competitividad de la ZLC, que es el centro multimodal  más importante de la región, y añadió que el  Gobierno está trabajando con el objetivo de  reestablecer el movimiento comercial de la zona franca,  que es uno de los principales motores de la economía panameña.

El saldo de las importaciones reportó un total de $8.135 millones, lo que representa un descenso de 4% al pasar de  $8.446 millones en el  mes de septiembre del 2014 a $8.135 millones en igual periodo del año 2015, es decir unos $311 millones menos.

Mientras que las reexportaciones sumaron  $8.423 millones, lo que representa una baja del 14%,  toda vez que en igual periodo del 2014 ascendían a $9.742 millones, registrando  una caída de  $1.319 millones, según cifras de la Contraloría  General de la República (Ver gráficas: Saldo de importaciones y reexportaciones de la ZLC).

Por su parte, el economista Víctor Cruz aseguró que para nadie es un secreto que el mayor problema de la ZLC en  los últimos años ha sido el cobro de las deudas en sus principales mercados, por lo que la recuperación de esas cuentas malas es de vital importancia.

Destacó que es necesario  reformar o mejorar la legislación que actualmente rige a la ZLC, como aspiran los usuarios de la zona franca, aunque advirtió que esto por sí solo  no reactivará la actividad comercial, ya que este emporio depende de los mercados internacionales.

De acuerdo con Cruz,  una  alternativa  viable para mejorar el flujo comercial lo constituye la implementación de Colón Puerto Libre, pero agregó que todo dependerá de las inversiones y el manejo del  tema tributario.

Cruz  señaló que hay que tener claro que  si la actividad comercial continúa disminuyendo, sus tributos serán menores, porque sin operación no hay impuestos.

Con el  propósito de conocer en el terreno la situación de la  ZLC, Capital Financiero se trasladó a esa zona franca, en  donde se pudo observar a simple vista la baja actividad comercial que se registra y el nulo movimiento de  traslado de  mercancías.

Las mayorías de los comercios sólo contaban con dos o tres dependientes, pese a que el  mes de diciembre es uno en donde mayor movimiento comercial se registra. Años atrás, para esta época, los compradores tenían que hacer filas para ser atendidos.

Lo que sí se pudo percibir que ha aumentado ha sido el  desánimo de los trabajadores, quienes expresaron su preocupación porque la crisis que experimenta la ZLC,  pone en peligro sus puestos de trabajo.

Trabajadores consultados por este medio dijeron estar conscientes que si el movimiento comercial no mejora se darán nuevos despidos. Hasta la fecha y  producto de esta crisis que dura dos años y medio se han realizado unos 9.000 despidos.

Karelia Asprilla
karelia.asprilla@capital.com.pa
Capital Financiero

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