El Canal debe aprovechar las nuevas oportunidades

El Canal debe aprovechar las nuevas oportunidades

El interés del administrador del Canal, Jorge Luis Quijano, de visitar Brasil para reunirse con los productores de granos con el propósito de mercadear la vía acuática panameña, como una ruta rápida, económica y eficiente para las crecientes exportaciones de soya y trigo que se espera sean destinados durante los próximos meses al gigantesco mercado de la República Popular China, como resultado de la guerra comercial que sostiene ese país con Estados Unidos (EE.UU.), es sin duda alguna una decisión correcta.

Todo parece indicar que la guerra comercial desatada por el presidente de EE.UU., Donald Trump, para tratar de resolver, con la protección arancelaria a la producción local, su déficit comercial con China va a tener un gran impacto en el comercio internacional; especialmente, en lo referente al comercio de granos básicos.

China es un importador neto de arroz, trigo y soya y los volúmenes que consume son simplemente gigantescos, como resultado lógico de las necesidades de alimentación de aproximadamente 1,400 millones de personas. La aplicación de aranceles a los granos estadounidenses, sin duda alguna, elevará el costo de los mismos a niveles muy superiores a los que rigen en los mercados internacionales, ofreciéndolos a los productores de Brasil, Uruguay, Argentina y Perú.

Esto nos permite a los panameños la posibilidad de convertirnos en un centro de acopio de toda esa materia prima que ahora China tendrá que comprar en los países suramericanos (especialmente en Brasil) y facilitar su embarque y envío a los puertos chinos desde las riberas del Canal.

La realidad es que en Brasil ya es un gran exportador de alimentos. Brasil es el primer exportador global de azúcar, café, jugo de naranja, soya, carne de res, tabaco y carne de pollo; es el segundo exportador mundial de etanol y maíz, así como el tercer exportador internacional de carne de pavo y algodón.     

En cuanto a la producción de aves y cerdos, vale la pena recordar que en 40 años Brasil ha exportado 60 millones de toneladas de carne de pollo a 203 países y 9.3 millones de toneladas de carne de cerdo a 120 países, generando ingresos para el país por valor de $94,000 millones y 19,300 millones, respectivamente.

El viaje del ingeniero Quijano busca garantizar que las exportaciones brasileñas de granos utilicen el Canal de Panamá, como ruta hacia China”.

El año pasado, la alta dirigencia de la Asociación Brasileña de Proteína Animal (Abpa) expresó a Capital Financiero la participación de Brasil en el Hub Regional de Alimentos que el país espera desarrollar en las riberas del Canal; sin embargo, también ha advertido que para los exportadores brasileños este proyecto solo sería viable si Panamá reconoce el estatus sanitario de Brasil, porque sin ese reconocimiento los productos cárnicos producidos en el país suramericano no pueden ingresar a territorio panameño ni utilizar el Hub Regional de Alimentos (ver Edición 853).    

Oficialmente el viaje del ingeniero Quijano busca garantizar que las exportaciones brasileñas de granos utilicen el Canal de Panamá como ruta hacia China. Sin embargo, es evidente que este debe ser apenas un primer contacto; pues como ya sabemos, el verdadero negocio del Canal no es simplemente pasar barcos, sino ofrecer servicios de valor agregado a la carga y eso pasa porque los brasileños utilicen a Panamá como un Hub para sus exportaciones de alimentos a China y a otros países de Asia como Japón, Corea del Sur y Singapur.

Por todo lo dicho, el ingeniero Quijano deberá tener presente una realidad, y es que de acuerdo con el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento de Brasil, si bien establecer un Hub regional para el acopio de granos y otros alimentos en las riberas del Canal  puede ser idea interesante, no prosperará a menos que la ACP pueda ofrecer alguna rebaja en sus tarifas a los exportadores de granos, porque para realizar una parada en Panamá elevaría los costos de transporte, teniendo un impacto negativo en el precio final de estos commodities.

Se trata de un tema que se ha venido debatiendo largamente y que aún debe ser analizado por la ACP, siempre teniendo presente que estamos ante una oportunidad única que debemos aprovechar, toda vez que los brasileños están conscientes que Panamá cuenta con una extraordinaria plataforma logística que facilitaría a los exportadores brasileños no sólo enviar los nuevos cargamentos de soya y otros alimentos a China, sino también para facilitar el ingreso de sus productos a los mercados de Centroamérica y el Caribe donde actualmente no tienen presencia.

Lo único que falta es que ambas partes muestren sus cartas sobre la mesa y se pongan de acuerdo, para que empiece una obra que será de muchos beneficios para todos.

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