El Canal sombrío

Mapa de Nicaragua web

Es evidente que son más las críticas y los rechazos de los ciudadanos al proyecto del Canal de Nicaragua, que los elogios de aceptación que difunde el aparato de la propaganda gubernamental.

Entre todas las críticas que se hacen al megaproyecto del Canal, que de convertirse en realidad sería la mayor obra de infraestructura en América Latina y una de las más grandes de todo el mundo, la principal es la falta de transparencia, el manejo sombrío por parte del gobierno de Daniel Ortega y la empresa concesionaria china.

Es posible que el Canal tuviera más apoyo público si hubiese suficiente información. Lo tendría inclusive entre la sociedad científica, cuya voz objetiva, profesional y ética es determinante en este caso, siempre y cuando el proyecto fuese en realidad limpio financieramente, viable comercialmente y amigable con el medioambiente, como aseguran sin demostrarlo los promotores del Canal.

La desconfianza en el Canal aumentó esta semana, al conocerse la noticia de que Ronald McLean-Abaroa renunció a mediados de enero pasado a su cargo de vocero oficial de HKND Group la empresa china concesionaria del proyecto canalero, precisamente por falta de transparencia. Se le ha impuesto a la empresa una política de bajo perfil y austeridad informativa que no comparto y que le está causando una pérdida de credibilidad, dijo a La Prensa el señor McLean-Abaroa, explicando por qué ya no es vocero de la empresa china concesionaria del Canal, sin revelar quién es el que le impone la austeridad informativa.

Sin embargo no resulta difícil deducir que es el gobierno de Nicaragua, o el de China, o los dos al mismo tiempo, los que imponen la regla de opacidad, puesto que ambos manejan el estilo informativo comunista de ocultar, compartimentar y filtrar las informaciones de interés público, sobre todo cuando se trata de proyectos de mucha importancia estratégica, civil o militar.

La sustitución de información veraz sobre el Canal con publicidad y propaganda engañosa, que hace el régimen orteguista por medio de su locuaz portavoz canalero, no logra desvanecer la percepción generalizada que hay en Nicaragua y fuera del país, de falta de transparencia del proyecto canalero. Más bien la incrementa.

Los obispos de la Iglesia Católica de Nicaragua, quienes ya en el documento que le entregaron personalmente a Daniel Ortega el 21 de mayo del año pasado le pidieron transparencia en el proyecto del Canal, en su Mensaje para la Cuaresma 2015 que emitieron el 8 de marzo corriente, reiteraron y ampliaron esta razonable demanda. Este proyecto dicen los obispos, refiriéndose al Canal sería un bien para el país solo a condición de que se hagan serios y profundos estudios científicos que aseguren la factibilidad de la obra a nivel ecológico y económico, que se actúe con la debida transparencia y legalidad, que se ofrezca la suficiente información verídica a la población, que se promuevan debates abiertos con diferentes sectores sociales y científicos y, sobre todo, que se respete el derecho y la dignidad de las poblaciones más directamente afectadas.

Con sus palabras en el mensaje cuaresmal de la Iglesia Católica los obispos han hablado por todo el pueblo de Nicaragua. 

Editorial del diario La Prensa de Managua, Nicaragua, del viernes 20 de marzo de 2015.

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias

Patrocinado por BANCO GENERAL