El código de un general: Un breteji tuani

El código de un general: Un breteji tuani

Diana Lucía Salas Víquez
Corresponsal
en Costa Rica

 

Años de indiferencia y unas cuántas décadas de olvido nos separan de un código lingüístico que nació y se desarrolló en Centroamérica durante las guerras civiles del siglo XIX.
Fue gestado en la mente del general salvadoreño Francisco Malespín y hoy, se relaciona directamente con el origen de ciertas palabras utilizadas en Costa Rica, entre ellas tuanis y brete.
Con la aplicación del código, las palabras adquirieron otra entonación para confundir al enemigo durante los enfrentamientos.
Se cree que el código se utilizó durante esos años en que Nicaragua, Honduras, Costa Rica, Guatemala y El Salvador luchaban por la independencia y se enfrentaban los conservadores y federales.
¿La orden? sustituir algunas letras, pero no cualquiera. Malespín indicó que se sustituiría la a por la e, la i por o, la b por la t, la f por la g, la p por la m, y viceversa.
De esta forma obtendrían palabras que solo comprenderían entre ellos: ¿Hay piris (moros) en la costa?
La idea de Malespín, (también expresidente de El Salvador), se utilizó en los países centroamericanos y se mantuvo con fuerza en Costa Rica y Nicaragua.
Se trató de un código eufónico, es decir, que a pesar del cambio en las letras la palabra continuaba con una melodía agradable.

Legado para Costa Rica
De esta historia de batallas y generales heredamos tuanis, de la palabra tuani (bueno), y brete de breteji ( trabajo).
Igual sucedió con pelis, que viene de peli (malo).
El interés en el país por el tema nos lleva hasta Rogelio Martínez, director creativo del Área Interactiva de Tribu DDB Costa Rica.
Martínez escuchó de la existencia del código en la voz de su abuelo, quien lo usaba para algunas palabras en casa. Martínez entonces decidió buscar un poco más de información.
De su investigación, el director creativo de Tribu DDB, concluyó que se trataba de un código de sustitución simple, similar al que se usaba en los tiempos de los romanos. ¿El objetivo? evitar que la información se filtrara.
Se trató de una herencia lingüística centroamericana que se utiliza aún en países centroamericanos, principalmente en Nicaragua y Costa Rica.
Otras palabras evolucionaron y pasaron de la clave original a una subevolución y modificación: Aquí—–ecó—- acoi.
Así las cosas, ahora podrá sorprender algún compañero de trabajo con un nuevo saludo Falez sapene , es decir, que tenga una feliz semana al estilo del Código Malespín.

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