El factor aliento de cara a la esperanza

El factor aliento de cara a la esperanza

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Según la última Encuesta Continua de Hogares, agosto  2014, la población ocupada en la República creció 1,4% siendo la tasa de crecimiento más baja de los últimos cinco años, similar al 1,3% del 2009 y al 1,0% del 2010. La creación de nuevos ocupados se ubicó en 23.009 personas, su nivel más bajo en los últimos cuatro años.

La tasa de desempleo en la República alcanzó el 4,8% de la Población Económicamente Activa (PEA), por encima del 4,1% de la registrada en agosto de 2013.

La tasa de desempleo abierta (que no incluye los desalentados) alcanzó el 3,5%, dos quintos puntos porcentuales más que en agosto de 2013, que en todo caso representa la cuarta tasa más baja desde que se incorporó dicha medición en el 2003 para efectos de comparación internacional.   

ste aumento de la desocupación esta correlacionada al aumento de la población económicamente activa (ocupados más desocupados) que para este período crece más que la no económicamente activa, es decir, más personas buscaron trabajo en la semana de referencia.

En todo caso, en la mayoría de los países de América Latina registra un desempleo superior al de Panamá. Así en Argentina la tasa de desocupación alcanza el 7,5%, México la tasa de desocupación alcanza al 4,8% mientras que en Paraguay como en Brasil llega al 5,5%. En tanto, en Perú es de 6,0%, en Bolivia llega a 6,3%, en Chile llega al 6,6% y en Uruguay al 6,8%. En el otro extremo, se sitúan Venezuela con una desocupación de 8% y Colombia con una de 9,3%.

Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (Inec) de la Contraloría, en agosto 2014 la tasa de actividad (personas ocupadas más aquellas que buscan trabajo respecto de la población total) fue del 45,5% de la población total, lo que representaría el porcentaje más alto desde el año 2009. Tal comportamiento sugiere que no hay una caída en la tasa de actividad, más bien el factor aliento impulso a que más personas buscaran trabajo.

Adicionalmente las cifras oficiales indican que el nivel de empleo, se ubicó en agosto del 2014 en 60,9% de la población en edad de trabajar, dicho nivel cae medio punto porcentual comparado con agosto de 2013, que fue de 61,5%. Ambos niveles de empleo son los más altos desde el 2011. A pesar de que para este año se agregó al mercado laboral 23.009 nuevos ocupados, en el registro dicho aumento es superior a lo creado en el 2009 y 2010.  Entre los años 2011 al 2013 se agregaron en promedio 72.300 nuevos ocupados explicado por la ejecución de los megaproyectos que ya finalizaron.

Los niveles de subocupación, medido por la población empleada con menos de 25 horas semanales trabajadas se redujeron de 90.327 en el 2013 a 83.863 para el 2014. Es decir, una caída del 7,2% en comparación al aumento del 26,5% registrado en el 2012. En cambio, la población empleada con más de 40 horas semanales trabajadas aumentó de 983.997 a 1.009.672 entre el 2013 y 2014, respectivamente.

La mediana salarial mensual de la población empleada se incrementó en 4,3% en términos reales que es mayor si se compara con el 0,9% de incremento registrado en el 2013. La distribución porcentual de los empleados por salario mensual devengado entre los $400.00 a $799.99 se ubicó en 51,8% en el 2014, aproximadamente dos puntos porcentuales más que en el 2013 y 2012.   

El mercado laboral, desde el lado de la oferta, no hay un efecto desaliento que haga que los individuos dejen de buscar trabajos: Mientras que desde el lado de la demanda, las empresas (particularmente privadas) no han acortado las horas trabajadas, ni han suspendido personal ni han hecho despidos masivos. Los empleadores apuestan por la cautela para ampliar sus plantillas laborales por el número de negociaciones salariales y contractuales dados los costos que representa mantener un empleo.

El nivel de actividad se mantiene casi a los mismo niveles del año anterior, que hace que se mantenga, aunque a un nivel más bajo, la demanda de trabajo.

Además debemos considerar, según los datos arriba mencionados, no hay una caída de los salarios de los trabajadores y el consumo medido por Impuesto de Transferencia de Bienes y Servicios (Itbms), ventas/excluido los precios de productos energéticos y servicios se ubican a septiembre 2014 en 7,1%.

Población ocupada según condición y categoría de ocupación

En agosto de 2014, los ocupados asalariados (incluyendo servicio doméstico) aumentó en 8.886 personas.

El sector privado que en los últimos años se caracterizó por contratar más personas, en esta ocasión frenó la contratación de personal, cerca de 1.695 personas, que no implicó el recorte de horas extras, suspensiones y cesantías.    

En cambio, en el sector gobierno y servicio doméstico hay cambio en la tendencia en comparación con los últimos años. En esta ocasión hay un aumento de 5.402 y 3.015 personas, respectivamente para estos sectores.

En este contexto, el Gobierno pasó a ser el sector más dinámico como demandante de mano de obra, principalmente en los servicios de educación, médicos, seguridad y jueces.

En los ocupados no asalariados, hay un aumento en la ocupación de 14.123 personas. Como se observa, debido a la menor contratación formal,  hay una recomposición de la demanda de trabajo sesgada a una mayor ocupación informal.

En el caso de las cuentas propias y patronos hay un aumento de 12.747 y 6.977 personas, respectivamente. En cuanto a los trabajadores familiares, hay una caída de la ocupación en 5.579 personas. 

Es posible apreciar que, regularmente, el empleo informal disminuye en años de crecimiento económico y aumenta en periodos de bajo crecimiento. Sin embargo, después de los efectos de la crisis financiera, a partir del 2011 en un contexto de alto crecimiento este se ha mantenido en proporciones del 32,3% en promedio del empleo total, en comparación al 38,0% en promedio del empleo total registrado entre los años 2003 a 2006.   

Omar Zambrano Vega
Economista

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