El futuro de la comunicación empresarial pasa por la ética

El futuro de la comunicación empresarial pasa por la ética
Bruno Basile afirma que se está ante un cambio de época que está modificando nuestro modelo de entendimiento de los negocios.| Pixabay

Cuando pensamos en el mundo actual los adjetivos que solemos utilizar para describirlo suelen coincidir y, por momentos, hasta caer en el cliché: “Híperconectado”, “transparente”, “dinámico”, “turbulento”.

Si consideramos que hemos experimentado más avances en los últimos veinte años que en el último siglo, da la sensación de que no hay idioma capaz de describir lo que estamos viviendo.

Estamos ante un cambio de época que está modificando nuestro modelo de entendimiento de los negocios, el trabajo, la política, las relaciones humanas y, por consiguiente, la comunicación.

No es mi intención adentrarme en aspectos teóricos sobre la evolución de la comunicación, sin embargo, es innegable que comunicar en el momento adecuado, de manera efectiva y eficiente, es la piedra angular de lo que hoy día conocemos como la economía de la reputación.

Por ello, el rol de los profesionales de la comunicación es fundamental a la hora de crear los mensajes, distribuirlos en los canales apropiados, buscar la fórmula para medir su impacto y ofrecer un acompañamiento estratégico a la alta gerencia”.

Bruno Basile-Director de Comunicación de Sumarse

El “Reporte Global de Comunicación 2018: La Evolución de la Ética” de la escuela de comunicación y periodismo USC Annenberg de la Universidad del Sur de California recopila algunos datos interesantes sobre el futuro de la profesión y hacia dónde se dirige el mundo de la comunicación.

Bruno Basile, director de Comunicación de Sumarse. | Cortesía

El informe señala que 64% de los profesionales de la comunicación considera que en cinco años una persona promedio no sabrá diferenciar entre medios pagados, ganados, compartidos o propios a la hora de consumir información.

¿Por qué es relevante este dato? Básicamente porque cada vez será más difícil ofrecerles contenidos de valor a los grupos con los que queremos conversar, y que estos grupos sepan diferenciarlos de los contenidos falsos o imprecisos.

A esto debemos añadir que casi el 60% de los profesionales de la comunicación piensa que en cinco años al consumidor promedio no le importará la diferencia entre los diferentes tipos de medios.

Como bien plantea el reporte, ¿se imaginan cuáles serían las implicaciones para una organización si nadie sabe o le importa de dónde proviene la información que recibe?

El informe concluye señalando que “frente a los cambios sociales, la industria de la comunicación se volverá cada vez más ética, comprenderá su impacto en la sociedad y atraerá nuevos talentos.”

Un mensaje directo no solo para las agencias y departamentos de comunicación, sino para todas las estructuras organizacionales.

Ante una mayor vigilancia y seguimiento de la ciudadanía, escudarse en acciones esporádicas sin sustancia ni impactos medibles, es la fórmula perfecta para dinamitar la reputación de cualquier organización”.

Bruno Basile-Director de Comunicación de Sumarse

Los profesionales de la comunicación tenemos la responsabilidad de acompañar a las empresas en este proceso con sentido crítico, precisión y visión estratégica del negocio, o, dicho de otra forma, apoyarles en transitar de las palabras a los hechos.

Por: Bruno Basile
Director de Comunicación
Sumarse

 

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