El melanoma: Un gran peligro que viene de la mano del verano

El melanoma: Un gran peligro que viene de la mano del verano

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que se origina cuando los melanocitos (las células que dan a la piel su color bronceado o marrón) comienzan a crecer fuera de control. Es una lesión agresiva por su alta capacidad de extenderse a otras regiones del cuerpo rápidamente, por lo que su pronóstico de tratamiento se considera adverso.

El melanoma puede confundirse con un lunar, que muchas veces no se le presta atención, lo que puede complicar su detección. Para esto, la clave está es estar pendiente de los lunares que tiene y detectar cualquier cambio en ellos. Asimismo, notar si aparecen nuevos lunares en su piel. Adicional a esto, la persona necesita acudir a sus citas de control con su médico de cabecera y dermatólogo para monitorear esos cambios, indicó el doctor Joel Moreno, oncólogo del Centro Hemato Oncológico Panamá (Chop).

“Durante su visita anual con su médico de cabecera deben hacerle la revisión de los lunares, como parte del chequeo general. Ante cualquier sospecha de melanoma, su médico debe referirlo al dermatólogo para hacer un examen más profundo, y después una biopsia. Es importante destacar que lunares existentes pueden convertirse en melanoma, el cual es cancerígeno. Al momento, los especialistas no cuentan con una tecnología para determinar cuáles lunares pudieran convertirse en una lesión maligna y cuáles no, por lo que es importante hacerse el autoexamen de su piel para un diagnóstico temprano”, aseguró el Dr. Moreno.

Éstos son algunos de los factores claves para detectar un melanoma en la piel:

A – Asimetría:  Un lunar que no es homogéneo en su forma.

B – Bordes: Los bordes tienden a ser irregulares.

C – Color:  Suelen ser negruzcos y su coloración no es homogénea.

D – Diámetro:  Crecimiento del lunar en un tiempo determinado.

E – Evolución:  cómo se comporta el lunar en el tiempo, si presenta cambios en su apariencia

En nuestro país, por lo general, éste se presenta en las extremidades de la planta de los pies y en las palmas de las manos. También puede aparecer en la cara, cabeza, en el cuello y en el tronco, por su mayor exposición al sol.

Lo que dispara una mayor probabilidad de padecer melanoma es la exposición crónica al sol por efectos de los rayos ultravioleta”, añade el doctor Moreno.

Se ha comprobado que las “quemadas de sol” de la infancia infringen un daño significativo en la piel, acumulativo a lo largo de la vida de la persona. Los rayos solares ultravioletas dañan las células de la piel y provocan una mutación genética ó cambios en las células que origina el melanoma.

También son más vulnerables las personas que tienen muchos lunares de nacimiento o tienen la tez muy blanca. Estos grupos de personas deben realizarse controles más estrictos en la vigilancia de las marcas.

La mayoría de los casos ocurre en adultos jóvenes, entre los 30 y 50 años aproximadamente, más frecuente en hombres que en mujeres. De acuerdo con las cifras del Instituto Oncológico Nacional (ION), en el 2017 se registraron 172 casos de tumores de piel.

Sin embargo, no existen registros nacionales de los casos específicos de melanoma.

El melanoma no es uno de los cánceres más comunes en el país. Éste representa el 4.7% de todos los cánceres, que atiende el ION.

El tratamiento normalmente inicia haciendo cirugía al lunar con melanoma. De acuerdo con el subtipo de melanoma se puede continuar con: la inmunoterapia o la Terapia Blanco (tabletas), para evitar la reincidencia de la enfermedad.  Gracias a ambos tratamientos, se ha permitido que la tasa de sobrevivencia luego de cinco años del diagnóstico, inclusive en casos avanzados, se haya elevado de un 5% a un 25% en la actualidad. En cambio, la quimioterapia tradicional no es efectiva en este tipo de cáncer.

| Recomendaciones |

Como principales recomendaciones, el doctor Moreno, sugiere protegerse con el uso de protector solar de manera rutinaria, no solo para ir a la playa. El bloqueador debe ser de al menos SPF50, y se debe reaplicar cada dos horas si estamos al aire libre. Si va a realizar actividades bajo techo o con poca exposición al sol, se debe aplicar unas dos veces al día.

Procure evitar el sol durante las horas más intensas que son entre las 10:00 A.M. y 4:00 P.M. En su lugar, se recomienda tomar sol en un horario hasta las 9:00 A.M. y después de las 4:00 P.M.

Para cubrirse el cuerpo de los rayos ultravioletas se sugiere el uso de camisas manga larga y pantalones largos, de ser posible de colores oscuros. Además, use gorras, lentes oscuros y protectores para el cuello.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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