El país ganó con la JMJ

El país ganó con la JMJ
Cifras del Centro de Prensa de la JMJ indican que en este evento han participado 85,884 peregrinos, entre ellos nacionales y extranjeros.| Cortesía

Todavía es muy temprano para saber si al final las estimaciones del impacto económico de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) se cumplieron o no. De hecho, es posible que algunas hayan resultado extremadamente optimistas (al punto que algunas personas las han considerado “exageradas”), como las del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que estimó la inyección directa del evento en la economía panameña en $388 millones y su efecto multiplicador en $700 millones.

Sin embargo, lo que no se puede negar es que la JMJ ha sido un éxito para el país porque los panameños hemos podido demostrar que tenemos la capacidad para organizar y desarrollar un evento de talla mundial y porque hemos podido mostrar nuestra mejor cara a los cientos de miles de visitantes que nos visitaron, incluyendo al Papa Francisco.

Lo primero que hay que destacar fue la gran disposición de los panameños a acoger a los peregrinos en sus hogares, y en particular, el gran esfuerzo desarrollado por muchas comunidades del interior del país para mostrarle a esos visitantes, provenientes de los cinco continentes, su cultura y sus tradiciones.

Hubo comunidades donde los peregrinos pudieron participar de una junta de embarra, un culeco de carnaval o un concierto de artistas nacionales. Otros tuvieron la oportunidad de aprender cómo se elaboran dulces tradicionales como el manjar blanco, la cocada, el plantitá y el chocado de plátano, entre otros, y no faltó quien pudo conocer in situ cómo trabajan nuestros hombres del campo, participando en las actividades de pastoreo y ordeño de ganado, cultivo de café, etc. 

Una pareja de jóvenes coreanos se vistió con nuestros trajes típicos, la pollera y el montuno, mientras que dos jóvenes polacos contrajeron nupcias matrimoniales en la iglesia de Monagrillo, provincia de Herrera, teniendo como testigos a sus compañeros de delegación y la población local.

Y en Colón, más de un peregrino se sorprendió al ver la figura del Cristo Negro de Portobelo y de la alegría que fluye por el cuerpo cuando se participa de un baile Congo.

Además, tras la llegada del Papa Francisco y la celebración de los actos de la JMJ los peregrinos pudieron constatar que el país se preparó para garantizar la movilidad y seguridad de todos los asistentes.

En segundo lugar, aunque al cierre de esta edición las cifras aún no eran definitivas, el viernes 25 de enero, la Dirección Ejecutiva de apoyo al Comité Organizador de la JMJ emitió un comunicado que afirmó que, durante el mes de enero ingresaron al país un total de 265,504 personas, cifra que según el administrador de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP), Gustavo Him, representa un incremento de 20% respecto al mismo período de 2017.

Cifras del Centro de Prensa de la JMJ indican que en este evento han participado 85,884 peregrinos (incluyendo nacionales y extranjeros), 450 Cardenales, Obispos y funcionarios de la Iglesia Católica, 2,500 periodistas (entre nacionales y extranjeros), 19,500 voluntarios y 2,250 sacerdotes, para un total de 110,584 personas.

Lógicamente habrá quienes señalen que esa cifra está muy lejos de las estimaciones iniciales, que ubicaban entre 200,000 y 250,000 el número de peregrinos que visitaría el país durante la JMJ y argumenten que el impacto económico no fue el esperado ni por el Comité Organizador ($250 millones) ni por el Ejecutivo ($388 millones).

También habrá hoteles, restaurantes y comercios que argumentarán que las ventas no fueron las esperadas, mayormente porque los panameños salieron de la ciudad, temiendo a un posible “caos” vehicular que no sucedió, y porque la gran mayoría de  los jóvenes peregrinos acudieron al evento con un presupuesto de gastos reducido, limitando la demanda de bienes y servicios a productos de bajo costo, aunque a decir verdad adquirieron desde artesanías hasta computadoras portátiles.  

Pero tengamos presente que según la firma Amadeus, especializada en selecciones tecnológicas para facilitar el turismo, además del gran aumento de reservas efectivas a Panamá en enero, en comparación con el mismo mes de 2018, los datos indican que entre los mercados emisores que más turistas enviaron a Panamá, Brasil y México fueron los campeones en términos de crecimiento de reservas efectivas respecto al año anterior.

Las reservas procedentes de Brasil crecieron 298% y las que partieron de suelo mexicano tuvieron un aumento de 207%. 

Otros países con proximidad geográfica a Panamá y con población católica relevante también mostraron aumentos significativos de reservas hacia el país centroamericano en enero: Perú (74%), Colombia (45%) y Estados Unidos (EE.UU.) (32%); mientras que Alemania aparece entre los principales países en volumen de búsquedas hacia Panamá durante este período, con un aumento de 158% en comparación con enero de 2018, sin embargo, no está entre los países que más reservas concretaron.

A esto hay que agregar que las imágenes del Papa Francisco y de los miles de peregrinos que vinieron a la JMJ en Panamá le han dado la vuelta al mundo, poniendo de manifiesto que el país tiene mucho que ofrecer, lo que sin duda alguna tendrá un impacto positivo en la afluencia de turistas al país en los próximos años no sólo porque seguramente muchos de ellos volverán al país y a sus casas de acogida en cuanto tengan la primera oportunidad, sino también porque, debido a los lazos afectivos que han establecido con el país, sin duda alguna se convertirán en los principales promotores turísticos de Panamá entre sus amigos y familiares.

En conclusión: Con la celebración de JMJ todos hemos ganado, el país ganó, especialmente porque hemos demostrado al mundo que podemos organizar eventos de gran magnitud y hacerlo bien.

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