El reto del Idaan, modernizarse y transformarse

Las tarifas  no reflejan los actuales costos de producción

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El agua es un elemento vital para el desarrollo de los países, en Panamá impacta directamente en su activo más importante, el Canal, además de sectores sensitivos como la generación eléctrica, la producción agropecuaria y el consumo humano.

En Panamá se presentan tres fuentes de abastecimiento de agua: Suministros construidos (acueducto público del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) o comunitarios), suministros mejorados (Carros cisternas y agua embotellada) y los improvisados (pozos, agua de lluvia y quebradas).

Según un estudio del Centro Nacional de Competitividad (CNC), la competitividad de un país no solo se mide por su avance tecnológico, innovación o grandes infraestructuras, sino, también por la calidad de vida de sus habitantes, que incluye el acceso a  servicios básicos de calidad.

De acuerdo con los resultados del Censo de Población y Vivienda del 2010, el 91,7% de la población tiene acceso a acueductos públicos y  8,3% cuenta con acceso a otros suministros.

El 92,9% de la población, es decir, aproximadamente 3,1 millones de personas cuentan con agua potable, y comparado al 90,2% (2,5 millones de personas) del año 2000 evidencia un incremento del 23%, pero no todos reciben el vital líquido las 24 horas del día.

Por otro lado, pese haberse ampliado la cobertura existen provincias y comarcas en donde  pocas personas  tienen acceso al agua potable, ya sea por la dispersión de las comunidades, el difícil acceso o por un elemento cultural; entre ellas se pueden mencionar: La Comarca Emberá (27,6%), la Comarca Ngöbe Buglé (38,6%) y  las provincias de  Darién (72,4%) y Bocas del Toro (74,6%).

Mientras que la mayor cobertura la tienen las provincias de Panamá, Los Santos, Coclé y Colón con un 98,6%, 98,6%, 95,1% y 93,5%, respectivamente.

En cuanto a los resultados por áreas geográficas, las poblaciones que no cuentan con las condiciones óptimas para el uso y consumo de agua se distribuyen así: 48,6% en zonas rurales, 45,9% en comarcas indígenas y 5,5% en el área urbana. Esto último se traduce en que dentro de las poblaciones con más de 1.500 habitantes (urbanas) aún  existen personas que no cuentan con acceso a este recurso.

Por otro lado, un informe del Ministerio de Ambiente sobre la calidad del agua reveló que aproximadamente se consumen 376 litros diarios por habitante; este alto consumo se debe entre otras  razones a: La insuficiente cobertura de la micromedición (52%), cobro de un consumo mínimo, altas presiones en algunos sectores de la red y una tarifa relativamente baja por el  servicio.

Costo vs. producción

Mucho se ha hablado de los problemas que existen  para que el agua potable  llegue a todos los panameños y la morosidad que  mantienen  los usuarios con la institución, pero poco se ha dicho sobre cuánto cuesta realmente producir el vital líquido para el consumo humano.

En ese sentido Juan Antonio Ducreaut, ex director del Idaan, señaló que  el costo de  producción de agua varía, ya que se está comprando agua hasta en  $1,70 cada 1.000 galones a la planta de Laguna Alta, mientras que el  agua que se le compra a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) oscila entre  $0,85 el millar de galones.

También está el costo de producción del propio Idaan, donde parte del problema es la variabilidad del cálculo de ese costo, ya que una de las deficiencias de la institución  está en la contabilidad del  costo y poder explicarlo.

Sin embargo, en estudios  que se han realizados se estima que el costo por cada 1.000 galones en el Idaan puede estar entre $1,40 y $1,70, lo que contrasta con el precio de venta que ronda entre  $0,80 y $1,00 el millar de galones, afirmó Ducreaut.

La  producción diaria  de agua en Panamá alcanza  los 600 millones de galones, que incluye las  potabilizadoras que maneja el Idaan y los  pozos, entre otros.

De este total se estima que se pierde alrededor del 40%, pero hay que aclarar que es una pérdida comercial en su mayoría, ya que la pérdida física oscila  entre un 15% y un  20% de la producción, que  no está lejos de los  promedios de   empresas similares  que operan en América Latina, dijo el ex director del Idaan.

Agregó que el problema real de la pérdida es el agua no contabilizada  y la pérdida comercial. El  primer caso se refiera al agua que no se está midiendo y se cobra en promedio por falta de eficiencia en la cobertura de microrevisión y el segundo son  los clientes no legales que se pegan a las tuberías y no pagan por  el servicio.

Sobre si la tarifa que se cobra por el servicio actualmente en cónsona con la realidad de la institución,  Ducreaut precisó que para nada.

De hecho, allí hay un subsidio implícito, por ejemplo, en el área de Arraiján el agua se compra a $1,70 el millar de  galones y se vende a $0,80, perdiendo un 40%, detalló.

Por lo tanto el  Idaan es totalmente deficitario, ya que las tarifas que actualmente pagan los usuarios no reflejan la realidad de los costos de producción y mucho menos  la inversión  y la administración que se requiere para brindar  el servicio adecuadamente.

Entonces, ¿Cuál sería el costo estimado de la tarifa que debe  cobrar el Idaan?  Ducreut indicó que existen estudios tarifarios que indican que la tarifa tiene que ir muy relacionada con  el  sistema y la cuenca de donde se obtiene el vital líquido.

Explicó que los costos de producción varían porque hay potabilizadoras que funcionan por gravedad; otras utilizan   el Lago Gatún, que tiene una baja turbiedad y requieren poco químico, pero hay  potabilizadoras como la de Laguna Alta, que es la más cara del sistema

Finalmente Ducreaut propone una revisión integral del sistema de comercialización; la transformación del Idaan en una o varias empresas públicas con una visión comercial y el fortalecimiento del regulador, que en este caso es la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (Asep), para que pueda  supervisar  de forma más eficiente la prestación del servicio y asegurarle los derechos a los clientes y exigirle sus  deberes.

El problema del Idaan es más tarifario que de cobranza corriente, puntualizó.

No habrá aumento

La tarifa por el servicio de agua potable no aumentará en el corto plazo. Así lo aseguró la directora del Idaan, Julia Elena    Guardia, quien indicó que, aunque es  necesario un aumento, por el momento no se prevé hacerlo.

El Gobierno ha prometido apoyar a la institución, y tiene previsto otorgarle $100 millones para mejorar el funcionamiento de la entidad, y para ello se está en negociaciones con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

La tarifa del Idaan no se ha tocado en  34 años y los costos de los insumos  que necesita para producir agua potable se han incrementado, por eso requiere el aporte del Estado para compensar la falta de recursos.

La funcionaria explicó que la institución está realizando un estudio tarifario para  conocer cuánto pierde la institución por el desfase de la tarifa de agua.

Este estudio le permitirá a las autoridades del Idaan conocer la cantidad de fondos que requerirá  la institución del Estado, para equilibrar los gastos y los ingresos sin tener que aumentar el costo del servicio.

Por otro lado, Guardia indicó que para atacar la crisis del agua en Panamá, se requiere una transformación institucional, estableciendo un modelo que permita dar respuesta rápida a los problemas que se presenten.

Guardia informó que se encuentran trabajando en diferentes  proyectos, que incluyen el mejoramiento de la  eficiencia operativa, aumento de la cobertura y la preparación del personal  para enfrentar contingencias.

Actualmente se están incorporando sistemas que permitan tener un control más eficiente de los sistemas de distribución y de los procesos internos.

Por su parte, Carlos Vargas, vicepresidente de Agua, Energía y Ambiente de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), indicó que lo que se necesita es una gestión integral de los recursos hídricos,  y puso como ejemplo a la ACP que emplea a hidrólogos, que son profesionales que observan  cómo el agua  corre a través de los ríos, valles, y montañas y pronostican cuánta agua va a llegar a los lagos  y determinan la cantidad  que debe utilizarse en los  distintos usos. 

Leoncio Vidal Berrío M.
lberrio@capital.com.pa
Capital Financiero

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