El rol de la ciberseguridad en los procesos electorales

El rol de la ciberseguridad en los procesos electorales
Sobre la posibilidad que las máquinas utilizadas en comicios electorales puedan ser comprometidas o manipuladas, el especialista indicó que sí es posible, lo cual no significa que ello pudiera comprometer una elección| Archivo

Saber si un ciberataque podría influir en los resultados de los comicios, alterando el rumbo político de una nación y afectando sus políticas democráticas es una de las interrogantes más frecuentes entre la población general, sobre todo al acercarse las elecciones generales en el próximo mes.

Según Camilo Gutiérrez, especialista en seguridad informática de ESET Latinoamérica, hace algunos años, esto no se consideraba una posibilidad, sin embargo, situaciones recientes exigen la aplicación de más y mejores mecanismos de protección en estos procesos, puesto que la tecnología se ha convertido en un elemento inherente a las elecciones, sobre todo en países donde el voto electrónico es utilizado para definir una contienda electoral.

Frente a esta situación resulta fundamental proteger la infraestructura tecnológica involucrada, como las bases de datos y, en general, la información necesaria para este ejercicio democrático.

Afirmó Gutiérrez que el papel de la ciberseguridad en un evento como este es brindar certeza y confianza al electorado sobre los resultados de las votaciones, no solo al momento de contabilizar los votos sino además en las actividades previas y posteriores al escrutinio, especialmente en situaciones en que se pretendiera alterar el curso de las campañas políticas mediante malware, bots o ciberespionaje.

Existen tres elementos claves en lo que respecta a las votaciones y su relación con la ciberseguridad: Concientización, colaboración en todos los niveles e innovación tecnológica”, dijo Gutiérrez.

Sobre la posibilidad que las máquinas utilizadas en comicios electorales puedan ser comprometidas o manipuladas, el especialista indicó que sí es posible, lo cual no significa que ello pudiera comprometer una elección.

De igual forma explicó que es posible que se aprovechen indebidamente las vulnerabilidades de algunos sistemas electrónicos de sufragio, pero para emitir votos fraudulentos efectivos a partir de esas vulnerabilidades, haría falta que participe una gran cantidad de recursos humanos, no sólo los atacantes anónimos desde el ciberespacio, sino también personas listas para cometer un delito, esto aunado a la efectividad de los sistemas, no haría posible ocultar esta acción.

Aunque la ciberseguridad no es el único elemento que contribuye a generar confianza, sí resulta básica en un ambiente cada vez más apalancado por la tecnología.

Otros aspectos relevantes que no se pueden dejar de lado para ejercer y alcanzar una democracia madura, van más allá de la tecnología e involucran ciudadanos más y mejor informados, instituciones confiables, procesos transparentes, y, sobre todo, el respeto por la decisión de la mayoría.

Leoncio Vidal Berrío M.
lberrio@capital.com.pa
Capital Financiero

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