Empresarios piden agilizar la inversión pública

Hay preocupación por la demora en los trámites relacionados con la construcción y bienes raíces

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Durante el 2014, la producción de bienes y servicios en la economía panameña, medida a través del Producto Interno Bruto (PIB), registró un crecimiento de 6,2%, respecto al año anterior, para ubicarse en $35.642,2 millones.

Pero a pesar de ser este un desempeño positivo, el que sea el segundo año consecutivo en que la tasa de crecimiento del PIB es menor a la registrada en el ejercicio previo, mostrando una tendencia a la desaceleración, ha llevado a la comunidad empresarial a expresar una profunda preocupación ante un posible estancamiento de la actividad económica del país.

Para Carlos Fernández, secretario general de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura  de Panamá (Cciap) el país está estancado debido a que el Ejecutivo está concentrado en darle seguimiento a las investigaciones que se adelantan en el Ministerio Público sobre supuestos casos de corrupción de la administración anterior, en lugar de estar empujando la economía.

Explicó que esta situación afecta especialmente al sector construcción,  el cual se está viendo afectado por la existencia de un gran número de trámites que están detenidos tanto en la Dirección de Obras Municipales de la Alcaldía de Panamá como en el Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot), lo que está obstaculizando la inversión privada,  traduciéndose en una paralización del sector y en un incremento del desempleo.

El también candidato a la presidencia de la Cciap destacó que otro factor que está afectando negativamente el desempeño de la economía panameña es la falta de ejecución presupuestaria por parte de las entidades gubernamentales.

El año lleva ya dos meses y medio y todavía el Gobierno no se ha comenzado a ejecutar el presupuesto, y esto significa que las entidades públicas solo van a tener 10 meses para ejecutarlo, lo que no será suficiente. Nosotros necesitamos que ese circulante entre a las calles, que se paguen las cuentas por pagar, que se terminen las obras que estaban en ejecución y que se liciten las que se van a comenzar a ejecutar, destacó el dirigente empresarial.

El presidente Varela ha informado que se van a ejecutar obras por casi $20.000 millones en este quinquenio, pero una cosa es decirlo y otra cosa es que esto proyectos comiencen a caminar, enfatizó.

Ante esta situación, Fernández solicitó tanto al Ejecutivo como al Municipio de Panamá trabajar de la mano con la empresa privada para encontrar los mecanismos que reactiven la actividad económica.

Según el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), Ricardo Sotelo, la desaceleración que experimenta el sector construcción ya ha comenzó a sentirse en la industria local, toda vez que la demanda de productos como barras de acero, cemento, concreto premezclado y tuberías de PVC se ha reducido significativamente.

Indicó que el resto del sector industrial todavía no ha sentido el impacto de esa desaceleración,  ya que su fuerte es la manufactura de productos de consumo masivo como alimentos, útiles escolares, detergentes y textiles, pero no descartó que un incremento en el desempleo,  debido a que  la paralización del sector de la construcción pueda terminar impactando a toda la industria nacional. 

Por su parte, una fuente del sector bancario, que pidió reserva de su nombre, explicó a Capital Financiero que, además de las dificultades con los permisos de construcción, el sector construcción enfrenta una paralización en la entrega de los permisos de ocupación de casas y apartamentos que han sido vendidos a través de créditos hipotecarios, lo que está afectando negativamente la actividad de bienes y raíces y al sector financiero.

Explicó que el retraso de la entrega de los permisos de ocupación está colocando a las constructoras en una situación difícil,  pues mientras no exista ese documento los bancos no pueden desembolsar al promotor el pago de la hipoteca adquirida por el cliente, lo que limita las posibilidades de esas empresas para recibir este dinero y cancelar con él los créditos interinos adquiridos con los bancos, lo que genera un sobre costo del proyecto por pago de intereses.

Para Nicolás Ardito Barletta, director del Centro Nacional de Competitividad (CNC), el país tiene posibilidades y condiciones para seguir creciendo y atrayendo inversión, pero para ello requiere elevar su competitividad, lo que implica seguir invirtiendo en infraestructura que favorezcan el crecimiento económico y reducir la burocracia, que obstaculiza el  desarrollo de los negocios.

A juicio de Barletta, el Ejecutivo debe continuar ejecutando obras que mejoran el transporte de mercancías y de personas como la ampliación de la carreteras entre Panamá y La Chorrera, la construcción de nuevas facilidades en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, las líneas 2 y 3 del Metro de Panamá y el cuarto puente sobre el Canal, lo que se traducirá en una mayor confianza de los inversionistas extranjeros en el futuro del país y por tanto en nuevas inversiones foráneas y locales, así como en más empleos para los panameños.

Este criterio es compartido por el gerente general de Mapfre Panamá, Dino Mon, quien estima que Panamá ofrece grandes oportunidades de negocio a los inversores extranjeros en diferentes sectores de la economía,  pero para seguir atrayendo la inversión extranjera el país requiere concretar obras que den continuidad a la inversión pública ejecutada durante la administración anterior. Aunque advirtió que el actual Gobierno debe evaluar cuál es el mejor momento para ejecutar cada proyecto, teniendo siempre en cuenta que el país no puede darse el lujo de perder sus oportunidades, porque las oportunidades vienen y se van.

Mientras, un empresario local con inversiones en turismo, bienes raíces, banca y seguros, quien pidió reserva de su nombre, destacó que el mejor ejemplo de la falta de enfoque del Ejecutivo en materia económica es la forma lenta como se ha tramitado el proyecto de Ley que abriría la posibilidad de que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) lleve a cabo la licitación del puerto de Corozal, una obra que, a su juicio,  debe comenzar a construirse  urgentemente,  pues el país no cuenta con las facilidades portuarias necesarias para satisfacer la demanda de servicios de este tipo que se generarán con la ampliación de la vía acuática.

Recordó que este año se inundarán las nuevas esclusas y se espera que para el 2016 los primeros barcos Post Panamax puedan  comenzar a utilizar el Canal de Panamá y de no contar con otro puerto que pueda brindarle sus servicios, gran parte de la carga que estos transportan terminará siendo aprovechada por otros países como Colombia, Costa Rica o Jamaica. Ello sin mencionar que con la finalización de las obras de ampliación del Canal miles de personas quedarán desempleadas y el puerto de Corozal ofrece una oportunidad para utilizar esa mano de obra calificada en la construcción de infraestructura.

Hitler Cigarruista
hcigarruista@capital.com.pa
Capital Financiero

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