Empresas familiares con retornos de dos dígitos

Se dice que pocas compañías sobreviven a la tercera generación

Ernesto Poza web

Luego de celebrarse por nueve años consecutivos The Investment & Family Business en Zúrich, Suiza, se tomó la decisión de realizar en la capital de Panamá, el primer reencuentro de exalumnos procedentes de América Latina.

Pensamos en un sitio céntrico donde todos pudieran llegar y Panamá fue seleccionada, compartió Ernesto Poza, profesor emérito de Thunderbird School of Global Management y fundador de la firma E.J. Poza Associates, Inc.

Por tres días, 9 al 11 de
octubre del presente año, se reencontraron en la capital panameña 32 representantes de por lo menos  dos generaciones de empresas familiares de Latinoamérica.

Cada año invitamos a pasar cinco días con nosotros en Suiza a representantes de empresas familiares de toda América Latina. Se dedica un día y medio al tema de inversiones y tendencias económicas regionales y globales. Otros tres días y medios al tema de empresa familiar y el Family Office, comentó Poza.

Añadió que la dinámica de los seminarios es una combinación de pláticas y ejercicios de grupo. También se comparte y analizan casos de empresas familiares y qué han hecho para promover la continuidad de una generación a otra.

El encuentro anual en Suiza, se realiza en el mes de junio y los planes para las reuniones de exalumnos de América Latina es en otoño (septiembre-octubre). El seminario es apoyado por Credit Suisse.

Capital Financiero conversó en exclusiva con Poza luego de la reunión de tres días de representantes de empresas familiares de Latinoamérica.

– ¿Qué temas se abordaron en Panamá?

– Una combinación de reto y oportunidad de las empresas familiares. Muchas culturas tienen expresiones respecto a lo difícil que es tener una sucesión exitosa. La española tiene: Padre bodeguero, hijo caballero, nieto pordiosero, igualmente Estados Unidos
(EE.UU.), China y Japón, tienen refranes similares para indicar que la riqueza de una familia no sobrevive más allá de la tercera generación.

Sin embargo, hay mucha evidencia en los últimos 10 años de estudios que empresas familiares están logrando un superávit de rendimiento de la inversión, entre 6,5% y 16% anual.

¿Qué nos indica esto? Hay una oportunidad grandísima, pero qué sucede con las generaciones más tarde. El seminario abordó cómo podemos dentro de la propia empresa crear reglas para gobernar la relación familia-empresa y que se mantengan sostenibles más allá de la tercera generación.

– ¿Qué dicen los estudios de las empresas familiares latinoamericana?

– El estudio de empresas familiares centenarias que estoy elaborando tiene en la muestra a empresas de América Latina, EE.UU., Asia y de España.

Efectivamente, estamos detectando patrones de buenas prácticas para gobernar la relación familias-empresas, de manera que continúen más allá de la tercera generación.

– ¿Deben las empresas familiares listarse en bolsa?

– No cabe duda que cuando se quiere ir de una empresa nacional a una multilatina e inclusive ser global en la mayoría de los casos, se requiere de más capitales.

Entonces acuden a las bolsas, pero sin ceder el control de las empresas. Este modelo está muy probado en América Latina, y con mucho éxito por cierto.

Por ejemplo, en Europa está la francesa Hermes, grupo Inditex de Zara. En EE.UU., Ford Motor Company que está en bolsa, pero el 48% de la empresa lo mantiene la familia Ford.

En Japón está Toyota, cuyo control mayoritario lo tiene la familia Toyoda. Estas empresas acceden a capitales mundiales, sin perder el control accionario de  la familia fundadora.

Pero, creo que van a coexistir los dos modelos. Hay tendencias inclusive en un país donde la bolsa y los mercados de capitales son muy fluidos, como EE.UU. Ahora hay una gran tendencia de privatizar e inclusive no ir a la bolsa hasta mucho más tarde en el desarrollo de empresas que requieren de capitales.

Por ejemplo, LinkedIn, Facebook y Google, las tres están en bolsa, pero siguen controladas por la familia fundadora. Eso no se publica, ni se sabe.

Algunas empresas familiares que no requieren de tanto financiamiento, porque no tienen tasas de crecimiento tan altas o no tienen necesidad de capitales de inversión tan elevados, se mantendrán 100% familiares.

En EE.UU., American Greetings y Halmark Cards, son empresas 100% familiares y hay muchas de estas por todo el mundo, aunque tienen grandes dimensiones que permanecen 100% controladas por familias.

Empresa como la chocolatera Mars que factura unos $27.000 millones anuales es una compañía 100% familiar y en América Latina se observa también esta tendencia.

Muchos grupos industriales no desean ir a bolsa, porque cuando comienzan a perder el control, pierden un recurso único que tienen para competir. ¿Cuál es ese?, el capital familiar paciente.

Cuando la familia mantiene consolidada y controla la empresa puede apostarle a un horizonte de inversión a muy largo plazo. Mientras que cuando están en bolsa y pierden el control, ¿qué sucede?

Las empresas que están en bolsa tienen trimestralmente que producir mejores resultados y esa esclavitud a los resultados trimestrales les cambia a las empresas familiares la estrategia. No digamos que es mejor o peor, es diferente. La empresa familiar que se mantiene privada 100% o con control familiar puede despegar estrategias con horizonte a largo plazo. Esta es una ventaja fabulosa en el mundo hoy
en día. 

José Hilario Gómez
jgomez@capital.com.pa
Capital Financiero

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