En Panamá trabajadoras de la salud ganan 32.9% menos que los hombres, Cepal

En Panamá trabajadoras de la salud ganan 32.9% menos que los hombres, Cepal
La crisis generada por la pandemia del COVID-19 impactó negativamente en la ocupación y en las condiciones laborales de las mujeres en América Latina y el CaribePixabay

La pandemia del COVID-19 “pone de relieve fallas en los modelos de desarrollo de América Latina y el Caribe” y acentúa las diferencias salariales en sectores como la salud, que en el caso de Panamá, se expresan en 32.9% menos de ingresos de las trabajadoras del sector salud, de manera comparativa con los empleados hombres.

Estos datos están contenidos en el informe especial, La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad, elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

La crisis generada por la pandemia del COVID-19 impactó negativamente en la ocupación y en las condiciones laborales de las mujeres en América Latina y el Caribe, generando un retroceso de más de una década en los avances logrados en materia de participación laboral,

El organismo regional de las Naciones Unidas “estima que alrededor de 118 millones de mujeres latinoamericanas se encontrarían en situación de pobreza, 23 millones más que en 2019” de acuerdo con datos compartidos por Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, quien presentó de manera reciente el estudio.

Falta de inversión en salud

La pandemia de COVID-19, describe el informe, ha puesto de relieve algunas fallas en los modelos de desarrollo, que no han priorizado las inversiones en el sector de la salud, lo que redunda en sistemas de salud débiles y fragmentados.

“En 2018, el gasto público en salud se situaba en América Latina en un 2,2% del PIB y en el Caribe en un 3,3%, ambas cifras muy inferiores al 6,0% que recomienda la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para reducir las inequidades, asegurar la cobertura sanitaria universal y aumentar la protección frente a riesgos financieros (CEPAL, 2019b)”.

Por otra parte, el informe subraya que “el sector de la salud, además de ser fundamental para el cuidado de la vida, es un sector altamente feminizado: las mujeres alcanzan el 73,2% del total de las personas empleadas en el sector”.

La Cepal indica en su investigación que la baja inversión en el sector se expresa en las condiciones de trabajo y si bien “algunos países en la región casi alcanzan la recomendación de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), eso no implica mejores condiciones de ingresos para las mujeres empleadas en este sector ni una menor brecha salarial respecto de los hombres”.

Panamá, junto con Brasil, Chile y Colombia, son los países en los cuales las trabajadoras de la salud “tienen ingresos al menos un cuarto menores que los de los hombres (Ver gráfico identificado como 3).

Como se observa, la participación de las mujeres en el sector salud panameño es de 74.7%, con una brecha salarial de 32.9%.

La Cepal explica que estos datos se calculan “sobre la base de las encuestas de hogares de los respectivos países.

La brecha salarial se calcula como la diferencia entre las medianas de los ingresos del empleo de hombres y mujeres en relación con la mediana del ingreso de los hombres”.

Bárcena recordó que “las mujeres de la región son parte crucial de la primera línea de respuesta a la pandemia.

Un 73,2% de las personas empleadas en el sector de la salud son mujeres, quienes han tenido que enfrentar una serie de condiciones de trabajo extremas, como extensas jornadas laborales, que se suman al mayor riesgo al que se expone el personal de la salud de contagiarse del virus”.

Subrayó la discriminación salarial, “pues los ingresos laborales de las mujeres que trabajan en el ámbito de la salud son un 23,7% inferiores (media regional superada por Panamá con 32.9%) a los de los hombres del mismo sector”.

Las mujeres que no volvieron al trabajo

De manera general, la tasa de participación laboral de las mujeres “se situó en 46% en 2020, mientras que la de los hombres en 69% (en 2019 alcanzaron un 52% y un 73,6%, respectivamente).

Se calcula, además, que la tasa de desocupación de las mujeres llegó al 12% en 2020, porcentaje que se eleva al 22,2% si se asume la misma tasa de participación laboral de las mujeres de 2019”.

Además, muchas mujeres salieron del mercado laboral por tener que atender las demandas de cuidados en los hogares “y no retomaron la búsqueda de empleo”.

Pacto fiscal con igualdad de género

Desde esta perspectiva, la Cepal propone el denominado Pacto fiscal para la recuperación con igualdad de género.

Entre otras salidas el informe aborda que las políticas fiscales contribuyan “a los objetivos de la reactivación económica y el cierre de brechas, asentándose en los principios de suficiencia, progresividad e igualdad”.

Al respecto se inclina por un análisis “ de los efectos diferenciados entre hombres y mujeres de las medidas fiscales impulsadas, para evitar la profundización de los niveles de pobreza de las mujeres, la sobrecarga de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y la reducción del financiamiento dirigido a las políticas de igualdad.

Es necesaria la inclusión de estos criterios en las metodologías de evaluación de impacto de los Ministerios de Hacienda y Economía de la región y en la discusión presupuestaria”

De igual modo, asignar recursos suficientes a políticas claves dirigidas a mujeres; promover paquetes de estímulo fiscal orientados a proteger los ingresos y el empleo de las mujeres.

Por otra parte,  “promover que la banca multilateral y, en particular, los bancos de desarrollo establezcan fondos, líneas de crédito, subsidios, productos y servicios específicos para las mujeres”, en la línea de apoyar a las emprendedoras.

Otra medidas van en la dirección de impulsar las medidas de suspensión, moratoria y reestructuración de deudas” para mujeres afectadas por la crisis, en particular para las mujeres con empleos precarizados, las trabajadoras informales, las trabajadoras domésticas, las mujeres sin ingresos propios, las mujeres que viven en hogares en situación de pobreza y las que tienen personas dependientes a cargo”.

Para Bárcena, citada en comunicado, “resulta fundamental avanzar en un nuevo pacto fiscal que promueva la igualdad de género y que evite la profundización de los niveles de pobreza de las mujeres, la sobrecarga de trabajo no remunerado y la reducción del financiamiento de políticas de igualdad”.

La Cepal concluye acerca de la urgencia de lograr que las medidas para la reactivación aborden la perspectiva de género y consideren a la mujer que ha sumado más batallas (en casa, en el trabajo, al lado de los enfermos…), pero no ha visto recompensado su esfuerzo en idéntica proporción.

Violeta Villar Liste
[email protected]
Capital Financiero

 

 

 

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