¿Es deseable volver al patrón oro?

¿Es deseable volver al patrón oro?

Miguel Ramos

Economista

 

Vivimos en un mundo en donde decir lo razonablemente cierto no es valorado porque se dice, sino por quien lo dice. Y la propuesta hecha por Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, en el sentido de que el oro es un elefante presente en la habitación de la economía mundial y que debe ser tomado en cuenta, en el fondo confirma la tesis de todos aquellos que en muchas partes del mundo hemos señalado que los días de la hegemonía del patrón fiduciario dólar están contados. Ahora la pregunta es: ¿Es deseable volver al patrón oro o al patrón cambio oro?

El patrón oro fue el resultado de un largo proceso histórico que empezó en 1774 cuando en virtud de grandes importaciones de oro que hiciera Gran Bretaña del Brasil, entonces colonia portuguesa, la abundancia de dicho metal provocó el desplazamiento de las monedas de plata del mercado de dinero inglés. Por lo anterior este país abandona el patrón bimetálico (oro y plata) y adopta el patrón oro.

Con la Revolución Industrial, el Imperio Británico desplaza a Holanda como primera potencia, posición que conserva hasta 1914, siendo uno de los factores que facilita la difusión del patrón oro,  y que se adopta en el mundo entero después de la Guerra Franco Prusiana de 1870-71. Prusia le impone a Francia una indemnización de guerra de 5.000 millones de francos oro. Con esta masiva entrada de fondos a la economía del naciente imperio alemán, el patrón oro se hace universal.

El patrón oro es liquidado por la Primera Guerra Mundial debido a que las potencias contendientes no podían financiar la guerra con las limitaciones que imponía a la emisión monetaria dicho sistema. Después de la guerra los intentos de restablecerlo fracasaron y finalmente es abandonado en 1931.  En 1944 se propone el patrón cambio oro en la Conferencia de Bretton Woods que dura hasta 1971 cuando Estados Unidos desvincula el dólar del oro dando paso al patrón fiduciario dólar. El patrón cambio oro fue liquidado por la guerra de Vietnam. El resto es harto conocido, y ahora el patrón fiduciario dólar es liquidado por los enormes gastos generados por la guerra de Iraq y Afganistán que es uno de los factores que generan el enorme déficit fiscal de Estados Unidos.

En muchos círculos académicos, se considera que el patrón oro garantiza la estabilidad del sistema monetario internacional porque impone la disciplina monetaria y fiscal,  a la vez de ser  una muralla contra los grandes desequilibrios comerciales entre las naciones que genera el actual sistema de cambios flexibles basados en el patrón fiduciario dólar.

Zoellick propone que se debe adoptar un sistema en donde el dólar, el yen, el euro, la libra y el yuan deben ser incluidos. En el fondo Zoellick propone algo similar a los derechos especiales de giro pero en donde el oro jugaría un papel importante. Otro sistema sería la de incluir junto al oro una lista de materias primas estratégicas como el petróleo como lo propusiera Keynes en la conferencia de Bretton Woods de 1944 pero que fue rechazada por Estados Unidos.

Lo cierto de todo es que desde el advenimiento de la crisis financiera Estados Unidos perdió su condición de superpotencia financiera y la depreciación del dólar en los mercados internacionales se acelera aun más con la reciente decisión de la Reserva Federal de ejecutar una estrategia de flexibilización cuantitativa para dinamizar las exportaciones de Estados Unidos y evitar la deflación.

En nuestra opinión los desequilibrios comerciales entre Estados Unidos y China no se resolverán con la apreciación del yuan. Durante el auge de la globalización importantes ramas industriales fueron trasladadas al Asia y muchos productos que eran fabricados en Estados Unidos son hoy importados de Asia. En otras palabras los desequilibrios comerciales entre ambas naciones es el reflejo de un proceso de  desindustrialización de Estados Unidos desde la década de 1980. A dicho proceso se le denominó relocalización industrial.

Este proceso de desindustrialización es la verdadera causa de la crisis. Al disminuir el peso de los trabajadores industriales muy bien pagados estos emigran hacia empleos de servicios menos calificados y con salarios menores lo que disminuyó el peso de los sueldos y salarios en el Producto Interno Bruto(PIB). En 1979  los sueldos y salarios representaban el 73% del PIB de Estados Unidos. Para el 2008 disminuyo a cerca del 62%. Este hueco se lleno con el endeudamiento de las familias sobre todo durante la burbuja hipotecaria siendo uno de los factores que impide la rápida recuperación de la economía estadounidense.

Este problema de carácter estructural es lo que en parte explica la declinación relativa de los Estados Unidos en la economía mundial. El consenso que hay entre los economistas es que la recuperación económica de Estados Unidos será en forma de U o en el peor de los casos en forma de L.  Esta interpretación coincide con el modelo de los ciclos largos de Kondratiev, pues estamos en la etapa final de dicho ciclo. El ciclo económico largo prevé que en la última fase del ciclo denominado invierno de Kondratiev se producen las devaluaciones competitivas, el auge de proteccionismo y la recesión deflacionaria. Y debido a lo anterior la inversión en metales preciosos (oro, plata, platino), producto mineros (diamantes, cobre, etc.) y de materias primas como el petróleo adquieren un gran auge. Por lo tanto, en estas condiciones la hegemonía del patrón fiduciario dólar es insostenible en el mediano y largo plazo.

En cuanto al sistema que reemplazará al dólar como moneda mundial habrán múltiples propuestas entre ellas la de volver al patrón oro. En los círculos académicos los principales defensores de esta propuesta es la denominada Escuela Austriaca. Esta critica severamente el papel actual de los bancos centrales a la que considera una agencia promotora de inflación y de crisis financieras.   Incluso algunos llegan a plantear que los mismos deben ser eliminados.

Esto es una verdad a medias porque  durante la vigencia patrón oro en el siglo XIX y parte del XX,  se produjeron crisis financieras como producto del exceso de liquidez. Un caso muy conocido en la historia económica fue el exceso de liquidez generado por el descubrimiento de las minas de oro de California y Australia  por los alrededores de 1847-48. Este exceso de liquidez generó una crisis financiera en 1857.  Posteriormente irrumpió la gran depresión de 1873 que se prolongó hasta 1896. Otro hecho fue la crisis bancaria de 1907 en Estados Unidos, seis años antes de promulgarse la fundación de la Reserva Federal en 1913. Esto demuestra que las crisis financieras tienen poco que ver con el patrón monetario internacional vigente.

Los hechos demuestran también que el patrón monetario vigente depende de la realidad geopolitica. El patrón oro fue promovido por Gran Bretaña, potencia dominante desde la Revolución Industrial hasta 1914; el patrón cambio oro de Bretton Woods en 1944 por los Estados Unidos, que al ser el principal beneficiario de la Segunda Guerra Mundial, logro acumular mas de las dos terceras partes de las reserva de oro a nivel mundial; el patrón fiduciario dólar impuesto por Estados Unidos a partir de 1971 al desvincular el dólar del oro.

Estados Unidos abusó de su posición privilegiada. El finado John Conally, Secretario del Tesoro de la época, expresó lo siguiente al resto del mundo que manifestó su disconformidad por  el fin de los Acuerdos de Bretton Woods: El dólar es nuestra moneda y es vuestro problema. Treinta años después, Alan Greesspan, cuando se discutía la posible dolarización de la economía argentina señaló: La Reserva Federal es el Banco Central de los Estados Unidos y no del resto del mundo. Por ironías de la historia, ante los evidentes cambios del panorama geopolítico global el resto del mundo parece decirle ahora a los Estados Unidos lo siguiente: El dólar no es nuestra moneda, pero es  vuestro problema.

 

 

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