Especial Mes de la Patria:Bandera de Panamá, primera del mundo con proporciones perfectas

Especial Mes de la Patria:Bandera de Panamá, primera del mundo con proporciones perfectas
Con una Bandera perfecta y un Escudo único, tiene el ciudadano mayores razones para evitar usos que distorsionen los símbolos que dan identidad a la patria| Archivo

Durante el Mes de la Patria se vive la fiesta bonita de la nacionalidad. El país se viste con los colores que dan cuenta de una nación y de un sentir y lo llevan a mirar y vivir de otro modo su propia cotidianidad.

Son múltiples los símbolos materiales y espirituales que rodean al panameño y que enumera Vladimir Berrío-Lemm, director de la Comisión Nacional de los Símbolos de la Nación (Conasina), investigador y apasionado de la historia panameña: “Deberíamos tener en cuenta el Puente de las Américas, la torre de la Catedral en Panamá Viejo, el Canal de Panamá, la pollera y demás vestidos autóctonos”.

De igual modo, el mapa, el jaguar, la rana dorada, el águila harpía, el Árbol de Panamá y la Flor del Espíritu Santo, que de tan cercanos en ocasiones el ciudadano no se percata que son consustanciales con su identidad.

“Los espirituales van más allá y pueden constituir elementos como la poesía Patria de Ricardo Miró, la canción Patria de Rubén Blades, las marchas Panamá y La bandera panameña, la poesía al Cerro Ancón o Canto a la Bandera, por poner algunos ejemplos”, indica Berrío-Lemm.

En el Mes de la Patria los símbolos patrios o “símbolos de la Nación” en el concepto de la Constitución Nacional, merecen especial atención.

El director de Conasina define estos símbolos “como los tres que tiene cada país del mundo y que lo representan dentro y fuera de sus fronteras: Bandera, escudo e himno”.

Todo panameño debe honrar y respetar sus símbolos y, en el caso de la Bandera y el Escudo, agregar razones para la admiración.

Berrío-Lemm explica que “nuestra bandera es la primera bandera con proporciones áuricas del mundo, es decir, de proporciones perfectas y con un mensaje intrínseco que llama a la paz y a la unidad para lograr un gran país”.

El escudo, también “es el único del mundo que a colores se representa sobre fondo verde”, elemento que alude “a nuestra riqueza vegetal en particular y la gran biodiversidad que poseemos en general”.

Con una Bandera perfecta y un Escudo único, tiene el ciudadano mayores razones para evitar usos que distorsionen los símbolos que dan identidad a la patria.

Al respecto, el experto se inclina por evitar alteraciones de formas y conceptos.

“La bandera es un rectángulo de proporción 1 de alto x 1.5 de largo y con colores muy definidos. No añadirle elementos diversos ni hacerla participar como parte de un logo o marca de fábrica”.

Por otra parte, el escudo “tiene una proporción de 3 de alto x 2 de ancho y a colores siempre va sobre fondo verde. Es un águila harpía la que se sitúa en la parte superior y mirando a su izquierda. Son 10 estrellas sobre el águila, es pala y azadón, el istmo dibujado sin Canal”. Sol a la derecha y Luna a la izquierda.

El himno, resalta el historiador, se interpreta con diversos instrumentos pero según el arreglo marcial de 1906: Marcial y luego suave, pero no bolero ni como reguetón o rock.

“En tanto identidad de la Patria, no deben usarse los símbolos para acciones anti cívicas o como patrocinio de corrupción, política, robo, religión o comercio”, advierte Berrío-Lemm.

Desde una perspectiva mayor, considera que “a la Patria se le homenajea cada día haciendo bien nuestro trabajo u ocupación. Cada uno de nosotros es elemento de cambio, allí donde nos encontremos para hacer mejor cada día a Panamá: En la casa, en el barrio, la oficina, el parque o divirtiéndonos”.

Considera que “tenemos la oportunidad de ser mejores que ayer y con nuestro ejemplo contagiar a las presentes y futuras generaciones en hacer de Panamá un sinónimo de paz, productividad, progreso, democracia y, sobre todo, de respeto”.

La exaltación del Mes de la Patria es también un tiempo para volver sobre el pensamiento de Eusebio A. Morales, quien, como presidente de la Asamblea Nacional, durante su discurso en la toma de posesión del presidente Ramón Maximiliano Valdés (En el texto, Ensayos, documentos y discursos de Eusebio A. Morales, Biblioteca de la Nacionalidad, ediciones de la Autoridad del Canal de Panamá 1999), aconsejará:

“El sentimiento de la nacionalidad es el supremo creador de ideales, el generador de los grandes heroísmos, la fuente de todos los triunfos y glorias nacionales y el resorte moral que impele al hombre a los más grandes sacrificios. Un país sin ideales no es una nación, no es un Estado, es un jirón geográfico sin personalidad moral, cuyo destino es desaparecer y extinguirse para siempre.

Cultivemos el sentimiento de la nacionalidad para que de él nazcan los ideales propios que le sirvan de estrella polar, no a un gobernante, sino a todos los gobernantes nacionales, cualesquiera que sean su origen y sus opiniones políticas, y para que la nación misma se vea impelida hacia arriba por una fuerza moral irresistible e inflexible”. 

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias