Esperanza y cambio al estilo canadiense

Trudeau y los Liberales se concentran en estímulo económico y cambio climático.

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Justin Trudeau hereda una economía desacelerada golpeada por la caída del precio del petróleo. Promete ponerla en marcha a través de la inversión en infraestructura durante 10 años, con planes de incurrir en un modesto déficit presupuestario de 10.000 millones de dólares canadienses al año en los próximos tres años.

«Cuando quieres comprar una casa nueva, dijo en un debate electoral, obtienes un préstamo bancario. Sabes que se puede invertir en el futuro, porque eso es lo que hacen los países optimistas y confiados».

Su plataforma económica, que el saliente primer ministro, Stephen Harper, apodó «unicornios y arco iris», ha sido criticada por los Conservadores por traer de vuelta a Canadá un déficit, aunque los Liberales argumentan que los históricamente bajos tipos de interés hacen que sea un momento oportuno para la inversión.

En general, los analistas financieros han elogiado el plan. «El aumento de la probabilidad de apoyo fiscal para la economía reduciría la necesidad de más recortes de tasas por parte del Banco de Canadá», escribió Jens Nordvig de Nomura.

El señor Trudeau también impulsará una reforma fiscal progresiva. Se comprometió a promover un proyecto de ley de impuestos como su primera pieza de la legislación, la reducción de impuestos para la clase media del 22% al 20,5% en los ingresos entre 44.701 y 89.401 dólares canadienses y aumentar los impuestos a los ricos del 29% al 33% para los canadienses que ganan más de 200.000 dólares canadienses al año.

En el corto plazo el nuevo primer ministro tendrá que decidir si ratifica el polémico acuerdo comercial del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés). Ha dicho que quiere revisar los términos y discutirlo con el Parlamento antes de su aprobación, que será un cambio del señor  Harper quien ardientemente apoyó las negociaciones.

El señor Trudeau también quiere legalizar y regular la marihuana en Canadá, una medida que dijo sacará adelante «de inmediato». Las empresas canadienses de marihuana medicinal han aplaudido la victoria del señor Trudeau, y los precios de las acciones de empresas cuyas fortunas están vinculadas a la droga se elevaron.

El medio ambiente según Trudeau

Se espera que el nuevo primer ministro tomé una posición más fuerte en materia de cambio climático, en contraste con el señor Harper quien fue criticado por impulsar nuevos oleoductos a expensas de las preocupaciones ambientales.

Los Liberales han prometido crear metas nacionales para las emisiones de gases de efecto invernadero y gastar 20.000 millones de dólares canadienses en la próxima década en la «infraestructura verde».

Su ascensión al poder sucede justo antes de una cumbre sobre el clima mundial en París en noviembre, en la que el señor Trudeau se ha comprometido a recuperar la credibilidad de Canadá sobre el cambio climático después de que el señor Harper retiró al país del Protocolo de Kioto y se negó a unirse a algunos pactos internacionales sobre el clima.

«Iremos a París, sostuvo el señor Trudeau, para hablar de cómo cumpliremos la responsabilidad que compartimos colectivamente en este planeta, para evitar un aumento de dos grados en la temperatura global».

Sin embargo, el señor Trudeau ha apoyado el oleoducto Keystone XL una iniciativa clave del gobierno del señor Harper que creó una brecha entre el presidente estadounidense Barack Obama y el líder Conservador a pesar de que está en contra del oleoducto de energía Enbridge.

La política exterior según Trudeau

El señor Trudeau ha prometido aumentar el número de refugiados sirios en Canadá de 15.000 a 25.000. La crisis de refugiados sirios se convirtió en un tema candente en la campaña después de que el señor Harper fue acusado de retrasar las aplicaciones de refugiados sirios, lo cual desató la indignación de la izquierda.

También el señor Trudeau dijo que terminará la misión de bombardeo de Canadá contra el Estado Islámico de Irak y el Levante (Eiil) en Siria e Irak y restaurará la diplomacia con Irán, que marca un cambio del enfoque intervencionista del señor Harper al que llamó una amenaza muy real para el país.

El señor Trudeau acusó al señor Harper de difundir miedo durante la campaña. Sabemos por años de errores, generaciones de errores, que las tropas occidentales o extranjeras sobre el terreno no pueden solucionar los conflictos, sostuvo.

El señor Trudeau también habló con frecuencia durante la campaña de cuán crucial es reparar la tensa relación entre Canadá y Estados Unidos (EE.UU.), después de las heladas relaciones entre el señor Harper y el presidente Obama sobre el oleoducto Keystone.

Ha dicho que tratará de negociar con el presidente Obama acerca de sus preocupaciones sobre Keystone e impulsará una vez más una relación productiva y constructiva con el aliado y vecino más cercano.

Anna Nicolaou
Financial Times

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