Esta universidad no es la de Fiallos Gil

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El Consejo Universitario de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua en su sede de León (Unan-León), confirmó el martes de esta semana la expulsión del doctor Gabriel Álvarez Argüello, de su cátedra de derecho constitucional en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales.

El pretexto para cancelar la cátedra que el doctor Álvarez ejerció por más de treinta años, ha sido que como docente él cometió algunas faltas administrativas que no fueron comprobadas. Pero lo cierto es que lo han expulsado porque no toleran su pensamiento independiente y crítico del sistema jurídico y político que impera actualmente en Nicaragua.

Antes de consumar este atropello contra la libertad de pensamiento y de cátedra, el Consejo Universitario de la Unan-León recibió un mensaje de la Federación Interamericana de Abogados (FIA), exhortándolo a que no lo hiciera. La FIA es una prestigiosa organización internacional de juristas, de la que forman parte todos los colegios de abogados de las Américas, España y Francia. También están asociados a ella muchas universidades, así como bufetes de abogados y juristas a título individual. Su objetivo fundamental, desde que fue fundada en 1940, ha sido fomentar y preservar el Estado de Derecho, la democracia, la justicia y la defensa del ejercicio profesional de los abogados y juristas. Y por su autoridad profesional, la FIA es una asociación civil de la Organización de Estados Americanos (OEA) y participa activamente en programas de la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Cidh).

De manera que es una voz muy respetable, la de la FIA, que no merece ser desdeñada. Pero seguramente por ser una entidad internacional defensora y promotora del derecho y la justicia, es que las autoridades de la Unan-León ni siquiera consideraron su petición en favor del doctor Gabriel Álvarez y del respeto a la libertad de cátedra y la autonomía universitaria en Nicaragua.

La UNAN-León fue en otros tiempos un baluarte de la libertad de pensamiento y de la autonomía universitaria, pero ahora la han convertida en un cuartel de intolerancia. No ha sido un hecho casual, por eso, que el miércoles de esta semana, cuando el doctor Álvarez se presentó en la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales a pedir la constancia de su expulsión, se perpetró en la Unan-León otra agresión contra la libertad de expresión. Ese día, una pandilla de supuestos estudiantes universitarios, uniformados con camisetas de propaganda del régimen orteguista, agredieron a periodistas de Radio Darío, de León, y Trinchera de la Noticia de Managua, quienes ejercían su profesión dando cobertura a la visita que hizo el doctor Álvarez a la Facultad donde impartía su cátedra de derecho, con el objetivo de que le entregarán la constancia de su expulsión.

El doctor Mariano Fiallos Gil (1907-1964) rector histórico de la Unan-León y padre de la autonomía universitaria, proclamó que el objetivo de la Universidad es el de la formación de hombres libres en una sociedad libre. Pero una casa universitaria donde se expulsa a catedráticos por su pensamiento independiente, se vapulea a disidentes, se impide hablar a intelectuales críticos, se agrede a periodistas y se coarta la libertad de expresión, esa no es la universidad de Mariano Fiallos Gil. 

Editorial del diario La Prensa de Managua, Nicaragua, del viernes 5 de junio de 2015

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