Estado, democracia, institucionalidad y participación

Estado, democracia, institucionalidad y participación

Recientemente, el presidente de la República nombró una  comisión de notables, para redactar la nueva constitución política de Panamá. Las bases que establecen las normas de convivencia social, jurídica, económica y cultural entre los pueblos y los demás miembros de la sociedad es La Constitucional Nacional.
La Constitución debe definir, cuál es el sistema democrático que la  sociedad desea establecer y las instituciones que se necesitan crear,  para hacer cumplir las leyes y las normas para la pacífica convivencia de la sociedad y la relación entre ciudadanos y sus gobernantes.
La sociedad debe garantizarle a cada persona sus derechos humanos, su libertad de pensamiento, expresión, movilidad, religión y otras modalidades. Así como sus relaciones sociales, políticas y culturales. Las personas le confieren al Estado el derecho de gobernar y se reserva su capacidad de  revocar el mismo, si los gobernantes no cumplen con el mandato conferido.
En las últimas semanas los ciudadanos han percibido el deterioro de la institucionalidad del sistema democrático y la seguridad jurídica. La institucionalidad democrática radica en que los poderes legislativo, ejecutivo y judicial cumplen en forma establecida e independiente, los objetivos por los cuales fueron creados y que su gestión y aplicación de la ley sea para beneficio del pueblo y no de un gobierno o grupo económico y político del momento. Ningún gobierno tiene una excusa y puede secuestrar para sí las instituciones democráticas.
Cuando la constitución, las leyes y el marco jurídico de un país cambian frecuentemente, para beneficiar a los gobernantes o sectores de la sociedad; cuando no se respetan las instituciones democráticas y el poder judicial no aplica con severidad las leyes y se doblegan ante los intereses políticos o económicos, se estimula la inseguridad jurídica.
Es necesario destacar que existen leyes, decretos o resoluciones, contratos u otros instrumentos legales que son injustos e ilegítimos, producto de que en su aprobación se utilizaron métodos no apropiados e ilegales, coimas y actos de corrupción. En este caso no se puede apelar a la seguridad jurídica para conservar privilegios, que atenten contra el sistema democrático. La inseguridad jurídica que producen los sentencia y autoriza su eliminación.
También es necesario que con la evolución y el desarrollo de las sociedades la constitución y las leyes deban actualizarse, para no tener un sistema anacrónico y jurídicamente inapropiado, para vivir de acuerdo con las tendencias y situaciones del mundo moderno.
Fortalecer la democracia y la participación ciudadana es tarea y responsabilidad de todos. Perder el miedo frente al poder de los gobernantes para defender el sistema democrático y los derechos humanos, es tarea de toda la sociedad. Gobiernos empeñados en situaciones coyunturales promueven la corrupción y la pobreza, cavan su propia tumba política para ser sepultados por la historia.

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