Estados Unidos apoya programa de infraestructura para competir con iniciativa de China

Estados Unidos apoya programa de infraestructura para competir con iniciativa de China
La Blue Dot Network examinará y certificará proyectos para promover el desarrollo 'sostenible'| Archivo

Estados Unidos (EE.UU.) intenta aprovechar la creciente inquietud en Asia sobre los riesgos y costos de la Iniciativa Un Cinturón, Una Ruta (BRI, por sus siglas en inglés) de China al presentar un programa de certificación que establecerá estándares internacionales para grandes proyectos de infraestructura.

La Blue Dot Network, encabezada por EE.UU., examinará y certificará proyectos para promover el desarrollo de infraestructura “impulsado por el mercado, transparente y financieramente sostenible” en Asia y en todo el mundo, según dijeron sus organizadores.

La Blue Dot Network, llamada así por la observación del astrónomo Carl Sagan, que la Tierra parecía un “punto azul pálido” (pale blue dot) vista desde el espacio, será inicialmente dirigida por la Corporación para Inversiones Privadas en el Extranjero (Opic, por sus siglas en inglés), en cooperación con el Banco de Japón para la Cooperación Internacional y el Departamento de Relaciones Exteriores y Comercio de Australia.

El plan lo anunció la Opic, la agencia estadounidense que promueve la inversión en los mercados emergentes, en un Foro Empresarial del Indo-Pacífico patrocinado por EE.UU. que se celebró al margen de la cumbre anual de líderes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean, por sus siglas en inglés) en Bangkok, Tailandia.

Los organizadores formarán un comité directivo para desarrollar el plan, invitando a otros países, compañías privadas y grupos de la sociedad civil a unirse.

“Cada punto azul debe considerarse un punto en el mapa que será un lugar seguro para que las compañías operen si les interesan los proyectos de infraestructura sostenible”, dijo Wilbur Ross, secretario de Comercio de EE.UU., al Financial Times (FT) antes del lanzamiento. “La cuestión es mostrar seriedad sobre la sostenibilidad de los proyectos”.

La iniciativa se presenta a raíz de ciertas críticas de que algunos proyectos de la BRI —por ejemplo, en Sri Lanka, Myanmar y Laos— crean trampas de deuda para los países beneficiarios o no cumplen con los estándares internacionales sobre transparencia, derechos de los trabajadores locales y estándares ambientales.

“El Plan Marshall demostró los beneficios del desarrollo”, dijo David Bohigian, el funcionario de la Opic que anunció la iniciativa, al FT, refiriéndose al programa de ayuda de EE.UU. después de la Segunda Guerra Mundial en Europa. “La Iniciativa Un Cinturón, Una Ruta sigue una trayectoria diferente al Plan Marshall”.

Sin embargo, no está claro qué tan efectiva será la iniciativa respaldada por Washington para frenar los desarrollos insostenibles de la BRI. Los organizadores de Blue Dot Network afirman que la iniciativa servirá como un catalizador para las finanzas privadas, pero no tendrá una función crediticia propia. En cambio, la BRI cuenta con un financiamiento de miles de millones de dólares de bancos y compañías estatales chinas.

El papel de EE.UU. en Asia fue el centro de atención en la cumbre de la Asean, donde el señor Ross y Robert O’Brien, el asesor de seguridad nacional, encabezaron la delegación estadounidense.

La prensa regional destacó ampliamente la decisión del presidente Donald Trump de no asistir, y varios líderes del sudeste asiático enviaron a funcionarios de menor rango a una cumbre Asean-EE.UU., algo que Washington consideró un desaire.

Cuando se le preguntó en una conferencia de prensa si el señor Trump debería haber asistido, Carlos “Sonny” Domínguez III, el secretario de Finanzas de Filipinas, dijo: “Habría sido bueno, pero supongo que tiene otros problemas que atender, y la mayoría de ellos son domésticos en este momento”.

Según el Asia Power Index anual —publicado por el Lowy Institute, con sede en Sydney, que mide la influencia de los países en las relaciones económicas, la capacidad militar y otros socios— EE.UU. sigue siendo el poder general sobresaliente en Asia, pero tuvo un “bajo rendimiento neto” en 2019, cuando China ganó terreno.

EE.UU. sigue siendo un actor económico importante, pero no es el principal actor en Asia”, dijo Hervé Lemahieu, director del Programa de Diplomacia y Poder Asiático de Lowy. Señaló que China ahora lo superó en el comercio. “EE.UU. tiene que acostumbrarse a eso”.

John Reed
Financial Times

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