tica del contador en el mundo globalizado

tica del contador en el mundo globalizado

En la era de la información, surge una diversidad de stakeholders con intereses distintos

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La globalización ha venido a transformar la forma de desarrollar las actividades comerciales, con la apertura de nuevos mercados y el desarrollo tecnológico. Sin embargo, este proceso también ha influido en la forma de actuar de los profesionales de la contabilidad. Este acelerado proceso de cambios obliga a los profesionales de la contabilidad a dirigir la mirada hacia la investigación científica, buscando respuestas a interrogantes como: ¿Será que la ética del contador se está perdiendo en este proceso de globalización?

Todos los cambios surgidos en los últimos años obligan a los contadores a adoptar nuevas perspectivas de cuál debe ser su comportamiento profesional. El contador en el mundo globalizado debe enfocar el desarrollo de la disciplina hacia una perspectiva técnica y profesional, de cambio en las estructuras doctrinales de la contabilidad y la ética en su profesión. Estos cambios han provocado la necesidad de ofrecer a los clientes información con mayor valor agregado, que pueden prever con mayor anticipación las situaciones de riesgo que pudieran enfrentar las organizaciones.

Los contadores enfrentan un gran desafío que se debate entre la competencia en un mercado cada día más exigente, en particular por acontecimientos que le han hecho perder espacio dentro de las organizaciones como la marcada aceleración tecnológica y la lucha por la conquista del mercado mundial, lucha en la que ha tenido gran influencia Internet a través de las ventas y prestación de servicios por este medio. Las organizaciones están cada vez más ocupadas en el desarrollo tecnológico y estratégico que les permita una mayor cobertura de mercado. Frente a estas situaciones, los contadores deben mantenerse firmes en su comportamiento ético, ya que son muchos los intereses que se mueven alrededor de una organización.

Uno de los problemas éticos más serios en los tiempos actuales es el soborno. Es una realidad que casi todos los profesionales con cierta frecuencia tienen que enfrentar. Esto ocurre en el sector privado así como en el sector público de la economía; sin embargo, practicar la ética, interiorizada, nos llevará a protegernos contra la seducción profesional o sea los pequeños favores, la invitación social, los regalos y el lento compromiso de su independencia y objetividad. (Esquivel, 2002). Cada profesional es el dueño de sus actos, y de él dependerá que sus actuaciones no afecten su independencia y credibilidad.

La globalización se ha caracterizado por ser la era de la información, distinguido por un complejo y sofisticado comercio mundial. Es así, que el contador debe actuar con los principios de ética profesional, ante diferentes situaciones que se enfrenta en su actuar profesional. Debe cumplir sus obligaciones de presentar de manera razonable los estados financieros, de manera que reflejen la realidad de la empresa; mantener el secreto profesional, salvo que la autoridad judicial requiera información de la empresa, y aplicar las normas contables vigentes.

La ética del contador debe estar alineada con los escenarios internacionales y globales de la profesión. ¿Cuáles son los nuevos escenarios internacionales y globales en los que se desempeña hoy día la contabilidad? Según Mantilla, 2001, se pueden sintetizar en cinco componentes:

Impacto de la tecnología de la información.

Cambio en la relación con el cliente.

Sostenibilidad y transparencia.

Del contador público a los contadores profesionales.

Cambio de currículo: Es hora de adoptar estándares globales.

La tecnología constituye un factor de gran impacto en las organizaciones modernas. Esta ha derribado las barreras de los negocios y ha introducido el nuevo esquema de aseguramiento de la información (e-business). En este nuevo esquema, les corresponde a los contadores mantener un comportamiento íntegro en el reporte de sus informes financieros.

El cambio en la relación con los clientes ha venido cambiando paulatinamente. En la Edad Media, la relación era entre el propietario y el contador. Posteriormente en la era industrial la propiedad fue administrada por terceros. En la actual era de la información, surge una diversidad de stakeholders con intereses distintos, incluso en conflicto.

En esta nueva era de información, la contabilidad debe ser un instrumento de equidad y justicia social, ya que la información presentada afecta los intereses de la sociedad. En la década del 2000 estos intereses se vieron afectados grandemente por la quiebra de grandes corporaciones como el caso Enron, Tyco, Worldcom, entre otros. Estas quiebras generaron desconfianza sobre la función ejercida por los contadores en dichas empresas.

La complicidad de los contadores con los directivos de las organizaciones en cuanto a la falta de transparencia en la información presentada a los clientes, a los reguladores, e incluso a los accionistas, han sido algunas de las conductas que contribuyeron a las crisis financieras, quedando en entredicho la ética de los contadores involucrados. Esto muestra que el comportamiento ético de los contadores puede afectar no solamente a la parte interna de la organización, sino a la sociedad.

Los cambios generados por el proceso de globalización les han permitido a los profesionales de la contabilidad revigorizar muchas de sus prácticas, conquistar nuevos mercados profesionales y sobre todo, desarrollar la capacidad de imponer su esquema en el nuevo escenario internacional y global, a través de un cambio de paradigma de contador público a contador profesional. Sin embargo, todos estos cambios no serían integrales si el contador no adopta un comportamiento ético que actúe en beneficio de la profesión y la sociedad en general.    

Edila Herrera, PhD
eherreradeleon@hotmail.com

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