tica se escribe con E de xito

tica se escribe con E de xito

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Cada día toma mayor relevancia el tema ético en los negocios. El pensamiento de la dicotomía entre la relación comercial y el escrutinio entre los trabajadores, clientes, proveedores, anunciantes e incluso entre las relaciones verticales dentro de la organización, sobre el debido cumplimiento de estándares éticos necesarios para el éxito de toda organización, deja de tener fundamento práctico.

Cuando se habla de la ética en los negocios, muchas veces es asociado a pensamientos filosóficos o incluso etéreos, entendiendo esto como un estado del deber ser, o algo que se  desea alcanzar. En otras ocasiones se confunde con términos como la  responsabilidad social corporativa, ciudadanía corporativa, responsabilidad social empresarial, entre otros.

La ética en los negocios lo tenemos que ver desde una óptica real y práctica, partiendo del hecho que es una disciplina que estudia el conjunto de valores, normas y principios incorporados en el quehacer diario de la empresa y en los negocios, con el objetivo de alcanzar una excelencia en la comunicación entre los negocios de la organización, la alta dirección o alta gerencia, los colaboradores, clientes, proveedores y demás grupo de interés.

Si lo conceptualizamos de esta forma, nadie podrá ver la ética como algo etéreo o filosófico, muy por el contrario, es algo concreto que debe estar siempre en el ADN de nuestras organizaciones, sin parecer que tiene un costo adicional; más bien, es algo que le da valor a la empresa, permitiéndole alcanzar logros u objetivos de acuerdo a su actividad y metas trazadas.

Si como emprendedores sólo nos preocupamos por la constitución de organizaciones que busquen el éxito económico, con elevados beneficios y rentabilidad, una envidiable cotización en bolsa, cumpliendo sólo de forma aparente con los elementos y leyes exógenos del negocio, como lo son: El no contaminar, pagar salarios justos y a tiempo, contar con un clima organizacional medianamente aceptable, no lograremos dar un valor agregado y sostenible a nuestras organizaciones.

En los últimos años hemos visto como escándalos de corrupción, afectaciones sociales o medioambientales, o incluso daños a la imagen corporativa de una organización, destruyen la forma de hacer negocios, llevando empresas u organizaciones consideradas exitosas, a situaciones difíciles que le impiden continuar operando o mantenerse competitivas en su sector.

Debemos tener presente que, el adoptar prácticas éticas en los negocios, nos permite:

A. Crear una fortaleza e imagen empresarial, logrando obtener ventajas competitivas con relación a nuestros competidores.

B. Estrategia en la comunicación; elemento importantísimo para el éxito en los negocios, siempre comparto con mis colegas que el éxito de toda empresa se  encuentra en la forma en cómo, tanto a nivel interno como externo, deseas comunicar tus ideas, valores y principios.

C. Clima organizacional, si se adoptan valores éticos empresariales, todos dentro de la organización deben saberlos y conocerlos, no es suficiente el contar un Código de tica y Reglamento Interno para los colaboradores, cuando los miembros de la alta dirección o alta gerencia no lo ponen en práctica en el diario desempeño de sus funciones o toma de decisiones.

D. El desarrollar el nuevo concepto de empresa económica-social, institución que se preocupa no sólo por cumplir con las normas a través de las cuales se desarrolla  todo su entorno económico y de negocios, sino que también se preocupa por que sus colaboradores desempeñen sus funciones en un clima organizacional de forma motivada, colocando al ser humano por encima del negocio, sin sacrificios sociales, humanos o ambientales, creando una identidad corporativa por parte del trabajador.

Si trasladamos este concepto al mercado de valores, vemos que la Ley del Mercado de Valores (Decreto Ley 1 de 8 de julio de 1999, Texto nico), en su artículo 52 titulado Suspensión y revocación de licencia y otras medidas, establece de forma clara la facultad que tiene la Superintendencia del Mercado de Valores para suspender o revocar una licencia concedida a una casa de valores, un asesor de inversiones, a un ejecutivo principal, a un corredor de valores o a un analista, restringir sus operaciones, o incluso prohibir la  relación de una persona natural con licencia con una casa de valores o con alguna entidad regulada o supervisada por la Superintendencia, siempre que se determine la comisión de prácticas deshonestas a la ética en la industria bursátil.

Oscar J. Rawlins Rodríguez
Abogado

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