Evite el sobrepeso poniéndolos a jugar

Evite el sobrepeso poniéndolos a jugar

Leoncio Vidal Berrío M.

lberrio@capital.com.pa

Capital

Estimular la actividad física en los niños mientras están en la escuela y en el hogar ayuda a prevenir uno de los problemas de salud pública más preocupantes: La obesidad infantil.

En los últimos años esta epidemia mundial ha llegado a cifras alarmantes. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el mundo hay 43 millones de niños menores de 5 años obesos o con sobrepreso.

En Panamá, uno de cada cinco niños de entre 6 y 12 años de edad padece de obesidad. Es decir, el 20% de la población infantil está obesa y esto es debido a malos hábitos alimenticios, exceso de consumo de azúcar, grasas y la falta de actividad física.

Es por ello que se ha presentado ante la Asamblea Nacional un anteproyecto de ley para reducir la obesidad en los niños panameños a través de la educación (Ver recuadro: ¿Cómo pueden ayudar las escuelas?)

La iniciativa discutida en la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social, busca prevenir y controlar el sobrepeso y la obesidad infantil en la etapa escolar, fomentando buenos hábitos alimenticios en las escuelas.

El diputado suplente Diego Lombana, quien propuso el anteproyecto, dijo que la obesidad causa severos problemas en la salud y de persistir hasta la edad adulta, aumenta el riesgo de padecer diabetes, hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.

Según un estudio sobre los beneficios de la actividad física recreativa no deportiva en niños expuestos a un ambiente de violencia, realizado por el doctor Edward Wollants junto con su esposa y también doctora Mirella Schoenberg de Wollants, del Centro de Nutrición y Dietas Wollants en El Salvador, los niños más activos bajan de peso y cada día se encuentra más evidencia que respalda los beneficios de la actividad física regular en adultos y en niños.

Para la investigación se trabajó con una muestra de 97 estudiantes de tercer y cuarto grado de escuela primaria, de ambos sexos, y con un rango de edades entre los 8 y 14 años. Los participantes se dividieron en 2 grupos: el Grupo Caso, que realizó actividades físicas adicionales por 2 horas semanales y el Grupo Control que no tuvo actividad física extra.

Uno de los principales hallazgos en los niños que hicieron actividad física regular, fue una significativa disminución en el peso corporal de los estudiantes con sobrenutrición (sobrepeso u obesidad). Mientras que en el Grupo Caso la sobrenutrición se redujo en un 8%, en el Grupo Control solamente cayó un 1%.

Asimismo, más estudiantes dentro del Grupo Caso lograron un peso normal que los del Grupo Control (en una ratá de 3 a 1).

De igual forma, la actividad física adicional también tuvo impacto en los aspectos psicocognitivos de los evaluados. Los problemas emocionales eran comunes en los dos grupos, atribuidos al ambiente de incertidumbre en la comunidad que rodea a la escuela.

Por ejemplo, al inicio del estudio, el 80% de los niños del tercer grado del Grupo Caso tenían problemas de indisciplina. Al finalizar la investigación, solamente un 17,24% de este grupo presentó problemas de indisciplina.

Otros problemas emocionales como la ansiedad y distracción se presentaron con menor grado en los niños del Grupo Caso.

 

Papel de los adultos

Un niño podrá ser activo en la medida en que tenga las condiciones para hacerlo. Los padres y los centros docentes juegan un papel fundamental para asegurar que el niño realice la actividad física que necesita.

Motivar a los niños a realizar actividades recreativas como montar en bicicleta o practicar un deporte de su agrado, por lo menos una hora diaria, contribuirá a que tengan un estilo de vida saludable. Es importante también considerar que el gasto de energía dependerá del nivel de intensidad de la actividad física.

Para José González, presidente y director técnico de la Escuela de Fútbol Libertadores de Panamá, hoy en día se cuenta con muchas escuelas de fútbol y academias de béisbol en el país, las cuales en la gran mayoría son proyectos que tratan de aportar nuevos valores e impulsan a los muchachos a la calidad y al beneficio de la sociedad, y que no sólo involucran un interés deportivo, sino también uno social y educativo. Hasta se les exige a los chicos estar en un colegio para poder ser miembro del equipo.

Más que al jugador se busca al ser humano. Si no aporta a la sociedad, es una carga, no le podemos dejar todo a los padres, estos son proyectos de prevención, afirmó González.

La empresa Nestlé también hizo un estudio según el cual en Panamá uno de cada tres niños menores de 5 años está en riesgo de padecer sobrepeso u obesidad. La investigación reveló que los pequeños, a partir de su primer año de edad, obtienen un tercio de sus calorías diarias en las meriendas y refrigerios, así lo hizo saber Patricia Vial, experta en Nutrición, Salud y Bienestar de Nestlé Centroamérica.

Ese estudio también mostró la necesidad de que los padres y las personas a cargo sean orientadas para ayudar a sus niños a desarrollar hábitos saludables.

Si se logra educar a estos padres en el impacto que pueden tener hacer cambios sencillos en la dieta, se puede prevenir la obesidad y otras enfermedades crónicas en futuras generaciones, agregó la nutricionista.

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