Exceso de ruido afecta el proceso de aprendizaje

La OMS recomienda no superar los 35 decibeles

Informe de Contaminación Ambiental

Con las mediciones del ruido en las principales zonas educativas de la ciudad capital se cierra el ciclo de estudio sobre la contaminación auditiva.

En esta ocasión se analizaron nueve centros escolares ubicados entre el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadhe), ubicado en la vía Domingo Díaz y la Ciudad del Saber, localizada  en Clayton.

El estudio, que fue realizado por profesores y estudiantes de la  Universidad Latina de Panamá, arrojó diferentes resultados.

A diferencia de los tres mapas anteriores, se pudo observar  que cuatro  de los nueve puntos evaluados, están por debajo de los estándares máximos permitidos, que según el Decreto Ejecutivo No 306 del 2002 debe ser 65 decibeles (dB) durante el día y 55 dB durante la noche.

El centro educativo con niveles más bajo de ruido fue el International School of Panama, ubicado cerca del Corredor Norte y de la barriada Brisas del Golf, el cual presentó solo 60 dB durante el día y 50 dB durante la noche,  ambos casos están cinco punto por debajo de lo permitido.

Un caso similar se presenta en la Ciudad del Saber con 61 dB durante el  día y el colegio Brader con 64 dB, también en horario diurno. La Universidad del Istmo está en el límite de lo permitido.

La doctora Miryam Chaves, decana de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Latina de Panamá, comentó que en estos casos los índices bajos se deben a que estas instituciones se encuentran en áreas verdes, por lo que no hay mucho flujo vehicular, y en general son zonas tranquilas.

La contaminación auditiva se presenta porque las instituciones están ubicadas en avenidas transitadas o en calles angostas, donde la reflexión acústica es grandísima, aseguró Chaves.

Esto, a su vez, afecta grandemente a los estudiantes produciendo una distracción aguda, falta de interés y de atención a los educadores, entre otros inconvenientes.

Esto produce problemas en los estudiantes y en   los docentes, ya que se genera un  agotamiento al tratar de comunicarse en un ambiente con un ruido de fondo muy alto, agregó Chaves.

El punto más alto en el mapa lo obtuvo el Instituto Técnico Don Bosco, con 77db durante el día. Este colegio se encuentra ubicado en la Vía Israel, un punto sumamente sensitivo durante todo el día, sobre todo en horas provechosas para los estudiantes que se ven afectados por un tráfico constante y el sonar  de las  bocinas.

La siguen la Universidad Americana y la Universidad Latina con 75 dB y 72 dB, respectivamente.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que el ruido es uno los factores ambientales que más enfermedades provoca, y las personas acostumbradas a generarlo y a soportarlo, quizás no se dan  cuenta de sus nocivas consecuencias. 

La OMS recomienda que para oír y comprender los mensajes en un salón de clases, el nivel de fondo no debe ser mayor de 35 dB, por lo que, según Chaves, hay que aislar las aulas.

Obviamente no podemos mover los colegios, pero debemos aislar completamente las aulas a través de diferente sistemas acústicos: Ventanas dobles, aulas cerradas, paredes anchas y, por supuesto, colocar avisos en las áreas exteriores, para que así como  sucede con los hospitales, en  las instituciones educativas también se controle el ruido, indicó la experta.

El 25 de abril de cada año se celebra a nivel mundial el Día Internacional de la concienciación sobre el ruido. Con esta celebración las autoridades intentan sensibilizar a la población de los efectos nocivo del ruido sobre la salud y de las medidas preventivas existentes para evitarlo. 

Sassha Fuenmayor Yépez
Sassha.fuenmayor@capital.com.pa
Capital Financiero.

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