Exportaciones de productos no tradicionales; una alternativa

Exportaciones de productos no tradicionales; una alternativa

tropical fruits

El sector agropecuario en Panamá es unos de los sectores económicos que ha sido afectado por distintos factores en la última década. Por ende, el sector ha tenido que diversificar sus productos y su forma de producción.

Una de las alternativas, son las exportaciones que son necesarias para el crecimiento del sector agropecuario, porque el pequeño mercado panameño no es capaz de absorber una expansión acelerada e indefinida de la oferta agropecuaria, que es lo que se necesita para mejorar los ingresos rurales. Pero, además las exportaciones son necesarias para fortalecer y viabilizar la adaptación de tecnologías e innovaciones que redunden en mayor productividad como, según el informe El papel de la productividad en el sector agrícola panameño.

El sector agropecuario en los últimos años ha tenido cambios, como la introducción de nuevos productos, nuevas técnicas y como la disminución de otros rubros que nos son tan rentables y pueden ser más vulnerables a los cambios climáticos que están afectando su rendimiento.

El sector tiene una participación de 2,6% del Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre del año 2015, esta participación se ha ido reduciendo paulatinamente en los últimos 10 años. Aunque la participación del sector no sea la más alta no deja de ser unos de los sectores importantes en la economía panameña. Además, ocupa al 14% de la mano de obra del país que analizando la relación PIB versus los ocupados se ve claramente un sector sumamente deficiente.

De hecho, las agroexportaciones representan alrededor del 20% de las exportaciones de bienes de las cuales las más significativas se encuentran entre las frutas tropicales (Productos no tradicionales) como banano, melón, sandía y piña que se comercializan en los mercados de Estados Unidos (EE.UU.) y Europa, principalmente.

Aunque la mayoría de los productos mencionados han mantenido su flujo de exportación, el caso específico de la piña que representa el 10,7% de las exportaciones agropecuarias no es bueno. Para octubre del 2015 en comparación con el mismo periodo del 2013 muestra una disminución del 50,8%. Este suceso se debe que para el 2014 se habían registrado cierre de varias empresas, tanto en La Chorrera como en la provincia de Chiriquí que podría significar un 20% en las hectáreas sembradas de este rubro. Esta situación podría evitarse realizando estudios (de mercado, rentabilidad y rendimiento del producto), estrategias y dando incentivos como medidas de protección para los productores de piña a través del gobierno.

Por otro lado, ya no son solo el melón, la sandía, la piña y el zapallo los que se cotizan a buen precio en las plazas foráneas, sino también la papaya, el palmito, la yuca, el ñame, el otoe, el ají habanero, el plátano y el guandú, entre otros.

Además, la agroexportación panameña ha empezado a dar pasos importantes hacia su diversificación, con proyectos que hoy se encuentran en plena investigación de campo.  De los cuales podemos mencionar: Tomates Cherry, berenjenas, mangos, aguacate, cacao y ají tabasco, entre otros.

De igual manera, otros productores esperan avanzar en la agroindustria para la exportación de productos transformados como mermeladas de frutas tropicales de piña, papaya, mango, marañón y demás. Las exportaciones más que los productos primarios, es importante aspirar a darle valor agregado a los productos para maximizar su valor.

Las exportaciones de productos no tradicionales necesitan varios componentes complementarios para fortalecerlos: Como identificación de nuevos productos con potencial de exportación, programas de educación de productores, identificación de mercados internacionales, disponibilidad de crédito a productores, apoyo a la organización de las cadenas de suministros entre productores, procesadoras de calidad, facilitación en los tramites de exportación y un sistema aduanero eficiente.

Para concluir es necesario enfatizar la exportación de los productos con más oportunidad en el mercado internacional y más actos en el ambiente panameño para que los productores y el agro tengan un futuro más promisorio.     

Roger Durán
Analista
Centro Nacional de Competitividad

Más informaciones

Comente la noticia