Fiebre Amarilla: Vacuna obligatoria para entrar a Panamá desde países endémicos

Fiebre Amarilla: Vacuna obligatoria para entrar a Panamá desde países endémicos
La vacuna es gratuita, lo que tiene costo es la certificación que se da después, son $20 dólares para nacionales y panameños naturalizados y $100 para extranjeros. | Cortesía

Panamá, por ser un país tropical, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiene como requisito para quienes entran y quienes visiten países con actuales brotes de fiebre amarilla, colocarse la vacuna, de acuerdo con el Dr. Alfredo Molto, epidemiólogo y jefe de la región metropolitana del Ministerio de Salud (Minsa).

La fiebre amarilla es una enfermedad aguda, de origen vírico y hemorrágica, es transmitida a causa de los monos que son los que posiblemente inician su circulación. Puede difundirse en zonas urbanas a través de la picada de un mosquito aedes aegypti infectado, el mismo que provoca la enfermedad del dengue, zika y chinkungunya. Y en zonas selváticas con la picada de mosquitos del género Haemagogus. Aunque datos del Ministerio de Salud dicen que no se han reportado casos de fiebre amarilla desde 1975.

La vacuna es gratuita, lo que tiene costo es la certificación que se da después, son $20 dólares para nacionales y panameños naturalizados y $100 para extranjeros.

Para entrar a Panamá, solo se le exige certificación a personas que vienen de países donde actualmente hay brotes de fiebre amarilla, por ejemplo, en Brasil y en algunos países de África. El resto de los países pueden entrar sin tener que portar el documento de vacunación internacional.

En el caso de Brasil no se usa la tarjeta amarilla conocida, sino otro formato ya aceptado en varios países, aclara el Dr. Molto.

Además, explica que las aerolíneas tienen una responsabilidad muy grande, pues si saben que el país donde el pasajero está desplazándose tiene como requisito presentar la tarjeta de vacunación y no la tiene, no se le permitirá viajar; sin embargo, si se le permite, al llegar a su destino le será imposible la entrada y la aerolínea tendrá que, a su propio coste, regresar a la persona.

Este virus endémico de países en zonas tropicales de África y América Latina, producido en el corredor selvático que viene de Brasil, pasa por Venezuela, Colombia y llega a Panamá; presenta síntomas como fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, ictericia, dolores musculares, náuseas, vómitos y cansancio, e inician de tres a seis días luego de sufrir el contagio.

Se le denomina “amarilla” debido al tinte amarillo que provoca la ictericia en la piel y en los ojos de los pacientes provocado por el aumento de la bilirrubina.

Pasado el periodo de incubación, la enfermedad puede cursar una o dos fases. La primera causa los síntomas mencionados y estos desaparecen en tres o cuatro días. No obstante, la segunda fase es más tóxica. La fiebre se vuelve más elevada y se ven afectados diferentes sistemas orgánicos, la mitad de los pacientes mueren en un plazo de 10 a 14 días mientras que el resto se recupera sin lesiones orgánicas importantes, tal como anuncia la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo con información del Minsa, entre 1985 hasta 2007 en América del Sur se reportaron 3,837 casos y 2,229 defunciones.

Las áreas donde existe mayor riesgo de contagio son las selváticas, en Darién y Gunayala, cerca de la frontera con Colombia.

En el caso de los inmigrantes que entran por el Darién provenientes de Haiti o países de África, que no muestren evidencia de haber sido vacunados en sus países de origen, el Minsa les aplica la vacuna contra la fiebre amarilla apenas lleguen a territorio panameño, pero, al contrario, no se les da certificación, puesto que se les vacuna para evitar la transmisión del virus.

Todavía no hay tratamiento específico para esta enfermedad, por lo tanto, la aplicación de la vacuna es una medida preventiva de carácter vitalicio.

De 1 a 60 años es el periodo para vacunarse, no se recomienda en menores de un año ni en personas de más de 60 por asuntos inmunológicos.

“En los menores de un año el sistema inmunológico no está suficientemente desarrollado y en las personas de edad avanzada su sistema inmunológico puede ser un poco deficiente y consigue producir algunos efectos secundarios de tipo neuroreactogénico”, explica.

Tampoco se recomienda a las madres que están amamantando, pero luego del primer año, aunque estén amamantando, madre e hijo se deben vacunar.

Las personas alérgicas a la proteína del huevo o quienes tengan alguna condición médica que ocasione a su sistema inmunológico estar deprimido, no deben colocarse la vacuna.

De igual manera, las personas con cáncer o con alguna enfermedad autoinmune tampoco, pero en dichos casos, su médico tratante les dará una certificación que exponga porqué no es posible la aplicación de ninguna vacuna con virus vivo atenuado, que es el caso de la fiebre amarilla, afirma el Dr. Alfredo Molto.

Y dice “Todas las vacunas son buenas, y algunas son necesarias en función del riesgo. A pesar de que en Panamá no tenemos circulación ni casos de fiebre amarilla, si le pedimos entonces al que se va a un sitio donde haya circulación vacunarse para que no lo traiga de allá para acá”.

Joan Collins
Especial para Capital Financiero

 

Más informaciones

Comente la noticia

Ver todas las noticias
PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com