Fitch sostiene calificación de riesgo de Panamá, pero varía a “Negativa” su perspectiva

Fitch sostiene calificación de riesgo de Panamá, pero varía a “Negativa” su perspectiva
Con relación a la modificación de los límites del déficit establecidos en la Lrsf, Fitch Ratings espera que el déficit fiscal disminuya gradualmente a 2.75% del PIB en el 2020 y 2.5% en el 2021| Archivo

La agencia calificadora Fitch Ratings decidió mantener el grado de Inversión y la calificación BBB de Panamá en su reciente evaluación, pero revisó la perspectiva de estable a negativa, considerando “el marcado deteriodo en los déficits fiscales, el aumento significativo de la deuda del gobierno y los objetivos de déficit fiscal más altos con la reciente modificación de la  Ley de Responsabilidad Social Fiscal (Lrsf).

Fitch Ratings reconoció que el aumento de la deuda obedeció a la acumulación de atrasos por parte de la administración anterior. En su informe también evaluó la nueva inclusión de Panamá en la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (Gafi) y la situación de la Caja de Seguro Social (CSS), específicamente el programa de pensiones.

Con relación a la modificación de los límites del déficit establecidos en la Lrsf, Fitch Ratings espera que el déficit fiscal disminuya gradualmente a 2.75% del PIB en el 2020 y 2.5% en el 2021, hasta llegar a 2.0% en el 2022, en línea con la estrategia de consolidación fiscal establecida por el Gobierno.

La calificadora proyecta que Panamá crecerá  4% en 2020 y 2021, y que el grado de inversión BBB se mantiene gracias al desempeño macroeconómico sólido y estable de Panamá, el incremento sostenido del ingreso per cápita, su posición geográfica y los activos estratégicos del país como el Canal de Panamá.

La deuda pública bruta aumentó al 46.4% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2019 desde el 39,4% en 2018.

La deuda del gobierno general (neta de las tenencias de deuda del gobierno de la seguridad social) aumentó al 40.2% en 2019 desde el 34.7% en 2018, casi convergiendo con la mediana ‘BBB’.

La regla fiscal establece un límite del 40% del PIB para la deuda neta, definida como deuda bruta menos activos en el fondo de riqueza soberana y aquellos mantenidos con fines de prefinanciación. Sin embargo, este es solo un umbral indicativo que se rompió en el año 2019, ya que alcanzó el 42.6% del PIB.

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) mediante un comunicado explicó que el Gobierno Nacional, al tomar posesión, estableció una estrategia para hacerle frente a los atrasos en el pago de los proveedores y otras obligaciones en el 2019 y así reactivar la economía.

Precisó que en el segundo semestre del 2019, el Gobierno Nacional canceló obligaciones por pagar que se habían acumulado hasta el año 2018 por aproximadamente $1,400 millones.

“Este monto involucró pagos pendientes del Gobierno con los proveedores, productores nacionales, educadores y el interés preferencial a los bancos, entre otros. En el segundo semestre de 2019, el Gobierno Nacional también canceló cuentas por pagar acumuladas a la CSS por un monto de $421.4 millones”, detalló la institución rectora de las finanzas públicas.

El MEF sostuvo que “sumado a lo anterior, Fitch Ratings resaltó las fortalezas de Panamá, como la baja inflación y la fuerte entrada de Inversión Extranjera Directa (IED) al país, estimada en 8.5% del PIB.

Urge la reactivación
Para Samuel Moreno, presidente del Colegio de Economistas de Panamá, la baja en la perspectiva de la deuda panameña de estable a negativa indica que la calificadora Fitch Ratings espera que la solvencia crediticia neta de Panamá disminuya este 2020.

Esto se traduce usualmente en mayores costos de la deuda, y que podrían incrementar el pricing o fijación de precios al momento de honrar sus servicios”, analizó.

El economista analiza que Fitch Ratings podría bajar la nota del país , de no  tomar las debidas metas financieras y presupuestarias en concordancia con nuestra realidad económica y financiera.

A su juicio, la desmejora en la perspectiva de alguna manera muestra que a mediano plazo podría haber una mayor desconfianza del mercado sobre la capacidad de nuestro país de pagar su deuda externa, es una señal de la fragilidad del acceso de Panamá a los mercados. Esto se traduce usualmente en mayores costos de la deuda.

Moreno señala que Panamá, necesita emitir bonos soberanos en el mercado internacional para hacer frente a unas necesidades de financiamiento de proyectos que ya se han anunciado, y esto podría encarecer su financiamiento y por ende su costo total.

En ese sentido, desde el Colegio de Economistas “recomendamos de manera inmediata una activación precisamente de las inversiones de las empresas a través de la modalidad alianzas público-privada, ejecución presupuestaria del plan de inversión y una verdadera estrategia respecto a los subsidios que causan mucha estrechez a las finanzas públicas panameñas”.

Por su parte, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) pondera que “la decisión de Fitch Ratings es una alerta; si lo vemos como un semáforo es luz amarilla, no roja”.

 En su opinión, lo positivo es que no han bajado la calificación, seguimos estando BBB, obviamente es una advertencia para poder seguir tomando las medidas que corresponden.

La Cciap da un espaldarazo a la gestión gubernamental, indicando que ante la situación encontrada por la actual administración, el ministro de Economía y Finanzas debía realizar la reclasificación correspondiente de los niveles de déficit, además de pedir la modificación a la Lrsf. 

“Si observamos la modificación que se hizo a dicha ley, la misma fue de 3.5%; sin embargo, las últimas cifras del MEF reflejan estar cumpliendo con la misma; ya que el déficit alcanzado en 2019 fue en 3.1%. Esto refleja que el ministro Alexander fue conservador en sus proyecciones, ayudando a que se cumpla con la ley”,  sostiene.

El gremio empresarial es de la posición que esto es una buena señal para los próximos años donde la modificación realizada a la Lrsf exige que el gobierno no sobrepase un déficit de 2.75% para 2020, 2.50% en 2021 y 2.0% a partir de 2022.

No obstante, advierte que la tarea está en cumplir con los niveles de crecimiento (4.2% para 2020) y el déficit proyectado en la modificación de la Lrsf a fin de que cuando nos hagan una nueva revisión en un año, podamos mantener o mejorar el grado de inversión y la perspectiva.

De igual forma, enfatiza que es extremadamente importante controlar el gasto público, especialmente en los gastos funcionamiento.

Sin embargo, destacan, “hay que resaltar que el país no va a depender de estímulos fiscales en un futuro cercano, sino de la inversión privada y el sector exportador. Por ello es importante recordar la necesidad de seguir mejorando las instituciones de control fiscal y de justicia”.

Darsy Santamaria Vega
dsantamaria@capital.com.pa
Capital Financiero

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